En las bulliciosas calles de la capital británica, muchas personas pueden estar viendo sus rostros escaneados por cámaras durante apenas unos segundos sin siquiera darse cuenta.
El sistema convierte las imágenes faciales en datos biométricos y luego los compara con una lista de vigilancia de aproximadamente 17.000 personas, obtenida en su mayoría a partir de datos de detención policial.

En poco más de un año, esta tecnología ha ayudado a detener a aproximadamente 2.500 personas buscadas, incluidos muchos sospechosos involucrados en delitos violentos y sexuales.
Lindsey Chiswick, directora de Reconocimiento Facial en Tiempo Real de la Policía Metropolitana de Londres, describió la tecnología como un "avance revolucionario" para las operaciones de seguridad. Según ella, el sistema permite a la policía identificar rápidamente a sospechosos peligrosos entre la multitud, algo que antes resultaba muy difícil.
La Sra. Chiswick citó el caso de un pedófilo convicto que fue identificado caminando con una niña de ocho años por las calles de Londres. «No se le debería haber permitido a esta persona estar a solas con una niña así», afirmó. El sospechoso fue posteriormente devuelto a prisión por violar las condiciones de su libertad condicional.
La policía de Londres afirma que el sistema es muy preciso. De los más de 3 millones de rostros escaneados en los 12 meses previos a septiembre del año pasado, la tecnología generó solo 10 falsas alarmas, y todas fueron verificadas por la policía antes de intervenir.
Sin embargo, las organizaciones de defensa de las libertades civiles argumentan que el problema no reside únicamente en la precisión de la tecnología, sino también en los principios legales subyacentes.
Según ellos, el escaneo facial masivo en las calles pone a todos los ciudadanos en riesgo de ser considerados sospechosos incluso sin presentar indicios específicos de haber cometido un delito.
El grupo activista contra la vigilancia Big Brother Watch advierte que esta tecnología podría normalizar el seguimiento biométrico a gran escala en lugares públicos. La controversia se intensificó después de que el sistema se desplegara por primera vez cerca de una protesta antiinmigración en Londres el 16 de mayo.

Jasleen Chaggar, abogada sénior de Big Brother Watch, sostiene que "la verificación de identidad biométrica no puede ser una condición para que las personas ejerzan sus derechos a la libertad de expresión y de reunión". Considera que Gran Bretaña se está convirtiendo cada vez más en "un país donde todos los ciudadanos están siendo vigilados".
Mientras tanto, la policía de Londres insistió en que el sistema se desplegó de forma limitada y exclusivamente para garantizar la seguridad pública. Afirmaron que la tecnología no se utilizó directamente en la marcha de protesta, sino solo en zonas donde la inteligencia indicaba posibles amenazas a la seguridad.
La polémica sigue intensificándose después de que el Tribunal Supremo del Reino Unido desestimara el mes pasado la demanda de Big Brother Watch y dictaminara que el uso del reconocimiento facial en tiempo real es legal. El gobierno británico también está desarrollando un nuevo marco legal para esta tecnología.
Según encuestas realizadas por la policía de Londres, alrededor del 80% de la población apoya el uso del reconocimiento facial para capturar delincuentes. Sin embargo, para los activistas civiles, este amplio apoyo no significa que la tecnología no amenace las libertades fundamentales.
Según Reuters
Fuente: https://hanoimoi.vn/london-tranh-cai-ve-camera-nhan-dien-khuon-mat-828495.html








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