
La reciente clasificación de "Las mejores ciudades del mundo para la gastronomía en 2026", publicada por Time Out, refleja claramente esta tendencia.
Cuando el mapa mundial de viajes se redibuja desde la cocina.
La lista de este año de las mejores ciudades gastronómicas del mundo, elaborada a partir de más de 24.000 encuestas locales combinadas con evaluaciones de expertos culinarios internacionales, muestra cómo las áreas urbanas están convirtiendo la cultura gastronómica en una parte integral de su atractivo turístico.
Lima (Perú) encabeza la clasificación, seguida de Bangkok (Tailandia), Ciudad de México (México), Londres (Inglaterra) y Barcelona (España). Ciudad Ho Chi Minh, en Vietnam, ocupa el sexto lugar, superando a muchos centros turísticos famosos como Melbourne, Pekín, Atenas y Lisboa.
El aspecto más destacable de la clasificación de este año es el cambio en la dinámica de poder en el panorama culinario mundial.
Si bien los centros culinarios europeos tradicionales solían dominar, Asia y Latinoamérica están experimentando un fuerte ascenso. Lima encabeza la clasificación, Bangkok ocupa el segundo lugar, Ciudad de México el tercero, mientras que Pekín, Osaka, Hong Kong y Ciudad Ho Chi Minh se encuentran entre los principales contendientes.
Este cambio refleja la realidad de que los viajeros modernos ya no buscan experiencias estandarizadas. Desean conectar con la identidad local a través de lo más auténtico, íntimo y emotivo. Y nada lo logra mejor que la gastronomía.
Un tazón de pho en Saigón, un plato de ceviche en Lima, un plato de fideos en Bangkok o un taco en las calles de la Ciudad de México: todos encierran una historia sobre historia, clima, geografía, costumbres y recuerdos comunitarios. La gastronomía se está convirtiendo, por lo tanto, en un lenguaje común que conecta a los viajeros con sus destinos.

La gastronomía es el principal motor del turismo.
La clasificación de este año revela una clara tendencia: la gastronomía ya no es solo un servicio complementario al turismo, sino que se está convirtiendo en la principal razón por la que los turistas eligen un destino.
En Bangkok, el fuerte resurgimiento de la comida callejera, junto con una oleada de jóvenes chefs que reinventan platos tradicionales, ha ayudado a la ciudad a mantener su posición como una de las capitales culinarias del mundo.
En Barcelona, los chefs están volviendo a las recetas de sus madres y abuelas, modernizando los platos tradicionales catalanes.
En Atenas, los jóvenes chefs combinan la filosofía "de la granja a la mesa" con técnicas modernas para crear una nueva imagen de la cocina griega.
En lugares como Ciudad del Cabo o Copenhague, la sostenibilidad se está convirtiendo en una parte integral de la experiencia culinaria.
Estos ejemplos demuestran que los turistas de hoy no comen solo para saciar su hambre o disfrutar del sabor. Quieren comprender la historia que hay detrás de la comida, el origen de los ingredientes, la cultura local y la filosofía de vida.
Por lo tanto, la gastronomía está creando un valor que va mucho más allá de los restaurantes o establecimientos de comida.

La herramienta más eficaz para fidelizar a los turistas.
Los estudios internacionales sobre viajes realizados a lo largo de los años han demostrado sistemáticamente que las experiencias culinarias son uno de los aspectos más memorables de un viaje para los turistas.
Se puede admirar una vista espectacular en pocos minutos. Se puede explorar una maravilla arquitectónica en una sola tarde. Pero una cena memorable con sabores excepcionales puede convertirse en un recuerdo imborrable para los viajeros durante años.
Por lo tanto, muchas ciudades consideran la gastronomía como una herramienta para prolongar la estancia y aumentar el gasto de los turistas.
Los visitantes de Bangkok suelen dedicar días adicionales a explorar sus mercados nocturnos. Quienes visitan Osaka están dispuestos a planificar un itinerario completo en torno a sus zonas gastronómicas. En Lima, los turistas deben reservar con meses de antelación para disfrutar de restaurantes de renombre mundial.
Los ingresos procedentes del turismo son una fuente de ingresos muy valiosa porque tienen un efecto multiplicador en la agricultura, la pesca, el comercio, la logística, los servicios y las industrias creativas.
Un plato exitoso no solo proporciona el sustento al chef, sino que también crea una fuente de ingresos para toda la cadena de valor que lo respalda.
La presencia de Ciudad Ho Chi Minh entre las 10 mejores ciudades culinarias del mundo es una señal positiva para el turismo vietnamita, pero también plantea muchas preguntas.
Vietnam cuenta con una herencia culinaria extraordinariamente rica, con marcadas variaciones regionales. Desde el pho de Hanói, la sopa de fideos con carne de Hue, los fideos Quang, el cao lau de Hoi An, hasta los panqueques del sur de Vietnam, cada plato tiene el potencial de convertirse en un embajador cultural.
En la siguiente fase, no basta con promocionar los platos, sino que también es necesario construir un ecosistema completo de turismo culinario: desde calles gastronómicas, mercados nocturnos, festivales gastronómicos y recorridos para experimentar la cocina, hasta contar la historia cultural que hay detrás de cada plato.
En el competitivo panorama turístico actual, las ciudades más exitosas no son las que tienen más restaurantes, sino las que transforman cada comida en una experiencia cultural memorable.
La clasificación de Time Out de 2026 muestra claramente que, en la era del turismo experiencial, la gastronomía desempeña un papel importante en las estrategias de marca de los destinos, el poder blando cultural y la competitividad de cada país en el mapa turístico mundial.
Fuente: https://baovanhoa.vn/du-lich/mon-an-tro-thanh-tam-ho-chieu-cua-diem-den-236869.html






