El ejército estadounidense consume grandes cantidades de armamento y municiones de última generación, incluidos misiles Tomahawk y Patriot, así como misiles de crucero Precision Strike, en operaciones en Oriente Medio. Sin embargo, la capacidad de reabastecer esta reserva estratégica se enfrenta a un importante obstáculo debido a la grave escasez de tungsteno, un metal de vital importancia para la industria de defensa.

Desafíos derivados de la dependencia de fuentes de suministro externas.
El tungsteno es un componente esencial en la producción de ojivas de misiles, bombas, proyectiles de artillería y piezas para aviones de combate debido a su altísima resistencia al calor y dureza. A pesar de la enorme demanda, Estados Unidos ya no puede autoabastecerse de este material. La última mina de tungsteno del país cesó sus operaciones en 2015.
Como resultado, Estados Unidos depende casi por completo de las importaciones, ya que China ostenta actualmente el monopolio de la producción de aproximadamente el 80 % del tungsteno mundial. Esta situación genera una importante vulnerabilidad en materia de seguridad nacional, especialmente ante la escalada de las tensiones geopolíticas .

Esfuerzos por diversificar las fuentes de suministro y superar las barreras técnicas.
Para reducir la dependencia de China, la administración del presidente estadounidense Donald Trump ha promovido la búsqueda de fuentes de suministro alternativas. Una medida estratégica fue apoyar la reapertura de la mina de tungsteno de Sangdong en Corea del Sur el pasado mes de marzo, tras más de 30 años de cierre.
Se prevé que la mina de Sangdong procese aproximadamente 1,2 millones de toneladas de mineral al año. Sin embargo, reconstruir esta industria no es tarea fácil. Tras décadas de inactividad, Estados Unidos no solo se enfrenta a fallos tecnológicos, sino también a una falta de conocimiento entre los expertos.

Pérdida de recursos humanos
Lewis Black, director ejecutivo de la empresa minera Almonty Industries, advierte que la experiencia en el refinado y procesamiento de tungsteno prácticamente ha desaparecido de Estados Unidos desde la década de 1990. Actualmente, no existen consultores ni documentos técnicos actualizados que permitan reactivar rápidamente el sector.

Previsión de la trayectoria de recuperación
Según expertos de la industria de defensa, Estados Unidos necesitará un tiempo considerable para rectificar la situación actual:
- 10 años: El tiempo mínimo necesario para la recuperación total del ecosistema industrial nacional del tungsteno.
- De cuatro a cinco años: El tiempo necesario para reabastecer las reservas de misiles estratégicos, incluso con suficientes suministros de combustible.
Esta situación coloca a Estados Unidos en una posición difícil si estalla un nuevo conflicto a gran escala en un futuro próximo, ya que su capacidad para producir suficientes armas para compensar el agotamiento de sus reservas no estará disponible de inmediato.
Fuente: https://baolamdong.vn/my-doi-mat-rui-ro-can-kiet-ten-lua-do-dut-gay-chuoi-cung-ung-vonfram-444375.html











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