Desde los primeros periódicos escritos hasta las modernas plataformas digitales actuales, la historia del periodismo siempre ha estado intrínsecamente ligada a la historia de la sociedad humana. En cualquier país, cuanto mayor es el nivel de desarrollo económico , cultural y social, mayor es la necesidad de información, el derecho a expresar opiniones y el ejercicio de la libertad de expresión para los ciudadanos. Por lo tanto, el periodismo no es solo un medio para transmitir información, sino también una importante institución social que refleja el nivel de democracia, civilización y desarrollo de cada nación.
En Vietnam, durante más de un siglo, la prensa revolucionaria, bajo el liderazgo del Partido Comunista de Vietnam, ha crecido y madurado continuamente. Desde la fundación del periódico Thanh Nien (Juventud) por el líder Nguyen Ai Quoc en 1925, la prensa revolucionaria se ha convertido en un arma poderosa en el frente ideológico y cultural. En las luchas por la liberación nacional, la reunificación y la defensa de la patria, y en el actual proceso de reforma, la prensa siempre ha acompañado a la nación, contribuyendo de manera importante al fortalecimiento de la fe, al fomento del patriotismo y a la motivación de todos los sectores de la población para llevar a cabo con éxito las tareas revolucionarias del país.
Retrospectivamente, se puede afirmar que el periodismo ha cumplido de manera excelente su misión histórica en muchas etapas del desarrollo del país. Sin embargo, al entrar en una nueva era, ante los rápidos cambios en la ciencia y la tecnología , especialmente la Cuarta Revolución Industrial y la explosión de la inteligencia artificial, el periodismo se enfrenta a grandes oportunidades, pero también a desafíos sin precedentes.
Actualmente, el país está implementando con determinación una política de reorganización de la estructura organizativa, racionalización del sistema político y mejora de la eficiencia y eficacia de sus operaciones. Esta revolución organizativa es inseparable del periodismo. La reorganización del sistema de prensa es un requisito fundamental para adaptarse a las nuevas condiciones de desarrollo del país. Sin embargo, se trata de una tarea sumamente importante y compleja. No se limita a reducir el número de medios de comunicación o a reestructurar las agencias de prensa, sino que implica numerosos problemas importantes que deben estudiarse con rigor científico y cautela.
Ante todo, está la cuestión de los recursos humanos. En cualquier reforma, las personas son siempre el factor decisivo. Reorganizar el sistema de prensa implica armonizar la relación entre la cantidad y la calidad de los periodistas. El problema no radica únicamente en la ubicación y utilización de los recursos humanos existentes, sino también en la formación y el desarrollo de un equipo de periodistas con sólidas convicciones políticas, una ética profesional intachable y capacidades operativas modernas.
En segundo lugar, está la cuestión de la economía del periodismo. En el contexto del rápido desarrollo de los medios digitales, las fuentes de ingresos tradicionales de los periódicos se están reduciendo significativamente. Muchos medios de comunicación se enfrentan a dificultades financieras, lo que repercute directamente en la calidad de sus contenidos y en el sustento de los periodistas. Por lo tanto, junto con la reestructuración organizativa, es necesario crear mecanismos adecuados para desarrollar la economía del periodismo de forma sostenible, garantizando que los medios de comunicación cuenten con los recursos suficientes para cumplir eficazmente con sus responsabilidades políticas y sociales.
En tercer lugar, está la cuestión de la infraestructura y las instituciones periodísticas. Esto incluye el sistema de instituciones de formación periodística, institutos de investigación, organizaciones profesionales y asociaciones relacionadas con el periodismo y los medios de comunicación. Estos son eslabones cruciales en el ecosistema periodístico nacional. La reestructuración debe realizarse de forma simultánea, evitando que se prioricen los medios de comunicación y se descuiden las instituciones que apoyan y desarrollan la profesión.
En el proceso de reforma y reestructuración del sistema de prensa, lo más importante es unificar la ideología y la comprensión. Todas las políticas y directrices deben centrarse en las personas, con la calidad y la eficacia como objetivos primordiales. No debemos perseguir la cantidad ni los objetivos a corto plazo, descuidando los valores fundamentales que constituyen la esencia del periodismo revolucionario vietnamita. El periodismo en la nueva era debe construirse sobre un modelo de desarrollo sostenible con tres pilares estrechamente interrelacionados: contenido periodístico, economía periodística y actividades sociales. El contenido sigue siendo el elemento central que determina el prestigio y la vitalidad de una organización de medios. El periodismo debe continuar cumpliendo eficazmente sus funciones de informar, orientar la opinión pública, realizar críticas constructivas y difundir valores positivos. La economía periodística es una condición para la supervivencia y el desarrollo del periodismo en un entorno cada vez más competitivo. Una prensa moderna no puede depender únicamente de las asignaciones presupuestarias; necesita modelos de negocio que cumplan con las regulaciones legales y las características específicas de la profesión. El activismo social es un valor humanístico distintivo del periodismo vietnamita. En la práctica, muchos medios de comunicación han desempeñado este papel muy bien, incluido el periódico Saigon Giai Phong, cuyo modelo combina actividades periodísticas, desarrollo económico del periodismo y programas sociales, benéficos y humanitarios, lo que ha dado resultados prácticos y ha generado un impacto positivo en la comunidad.
La misión del periodismo en la nueva era es, por lo tanto, aún más ardua, pero también muy gloriosa. En el proceso de reestructuración del sistema de prensa nacional, debemos adoptar medidas prudentes, científicas y rigurosas. Tanto para los periodistas como para la gran mayoría de los lectores, es necesario mantener la calma, la confianza y el apoyo a la iniciativa de reforma. Durante la implementación, debemos fomentar un espíritu de aprendizaje a partir de la experiencia, adaptándonos y ajustando con valentía el contenido que no se ajuste a las exigencias prácticas. Solo así podrá el periodismo vietnamita seguir honrando su gloriosa tradición, cumpliendo eficazmente su función como voz del Partido y del Estado, foro fiable para el pueblo y elemento esencial de la vida espiritual de la sociedad; al tiempo que contribuye eficazmente a la construcción y defensa firme de la Patria vietnamita en la nueva era del desarrollo nacional.
TRAN EL TUYEN
Ex subdirector del Departamento de Prensa del Ministerio de Información y Comunicaciones.
Fuente: https://www.sggp.org.vn/nghi-ve-su-menh-cua-bao-chi-post858417.html









