Según estadísticas del Ministerio de Salud , Vietnam registra aproximadamente 200.000 muertes anuales por enfermedades cardiovasculares, lo que representa alrededor del 33% del total. Entre estas, el infarto de miocardio (ataque cardíaco) y el accidente cerebrovascular son las dos principales causas de muerte. Los expertos advierten que la detección temprana de los signos de alerta de un infarto de miocardio es fundamental para salvar vidas y minimizar el daño al músculo cardíaco.
Un infarto de miocardio se produce cuando una o más ramas de las arterias coronarias se obstruyen, reduciendo gravemente o interrumpiendo por completo el flujo sanguíneo hacia el músculo cardíaco. La isquemia prolongada provoca daños, necrosis y pérdida irreversible de la función en la zona afectada del músculo cardíaco.
El síntoma más común de un infarto es la angina de pecho. Los pacientes sienten dolor, presión o una sensación de constricción detrás del esternón, como si un objeto pesado les presionara el pecho. El dolor puede irradiarse al cuello, la mandíbula, el hombro, el brazo izquierdo o la región epigástrica. En particular, si el dolor aparece repentinamente, dura más de 20 minutos y no cede con el reposo, se debe sospechar un infarto de miocardio de inmediato y el paciente debe ser trasladado a un centro médico lo antes posible.
Además del dolor torácico, muchos casos presentan dolor que se irradia desde el pecho hacia la mandíbula, el cuello o el brazo. Algunas personas experimentan síntomas atípicos como dolor abdominal, indigestión y acidez estomacal, que pueden confundirse fácilmente con trastornos digestivos. Este diagnóstico erróneo retrasa la atención de urgencia y conlleva la pérdida de oportunidades para un tratamiento eficaz durante la "hora de oro".
Otro signo importante es la sudoración fría inusual. Los pacientes pueden sudar profusamente incluso sin realizar actividad física intensa, acompañada de inquietud, ansiedad o nerviosismo. Esta es la reacción del cuerpo cuando el sistema nervioso simpático se activa en respuesta a una isquemia miocárdica aguda.
La fatiga repentina, la dificultad para respirar y la sensación de falta de aire también son síntomas que requieren especial atención. Cuando el corazón ya no puede bombear eficazmente, el paciente se sentirá agotado y respirará rápidamente, especialmente durante el ejercicio o incluso en reposo. En muchos casos, la dificultad para respirar aparece antes del dolor de pecho.
Además, síntomas como mareos, náuseas, vómitos, taquicardia, descenso repentino de la presión arterial o desmayos también pueden ser señales de alerta de un infarto. En particular, si el paciente pierde el conocimiento repentinamente, deja de responder a su entorno o deja de respirar, se trata de una emergencia crítica que requiere tratamiento inmediato.
Los cardiólogos recomiendan que, si sospecha que alguien está sufriendo un infarto, llame inmediatamente a los servicios de emergencia o lleve al paciente al centro médico más cercano. Mientras espera a los servicios de emergencia, el paciente debe estar acostado o sentado en una posición cómoda, con la ropa suelta y en un lugar bien ventilado. Si el paciente está inconsciente y ha dejado de respirar, se debe practicar la reanimación cardiopulmonar (RCP) lo antes posible, ya que cada minuto de retraso puede reducir significativamente las posibilidades de supervivencia.
Para prevenir un infarto de miocardio, es fundamental adoptar un estilo de vida saludable, mantener una dieta equilibrada, aumentar el consumo de frutas y verduras, y limitar las grasas saturadas, la sal y el azúcar. Además, es necesario realizar ejercicio regularmente, controlar el peso, la presión arterial, el nivel de azúcar en sangre y los lípidos sanguíneos; evitar fumar, limitar el consumo de alcohol y controlar el estrés.
En particular, las personas con factores de alto riesgo, como hipertensión, diabetes, dislipidemia, obesidad o antecedentes familiares de enfermedades cardiovasculares, deben someterse a revisiones médicas periódicas para detectar anomalías a tiempo. El reconocimiento precoz de las señales de alerta de un infarto no solo ayuda a proteger la propia salud, sino que también puede contribuir a salvar la vida de los seres queridos y de quienes nos rodean en situaciones de emergencia.
Fuente: https://soyte.camau.gov.vn/bai-khoa-hoc-chinh-tri-va-xa-hoi/nhan-dien-dau-hieu-nhoi-mau-co-tim-302010










