Tanto Países Bajos como Japón son considerados posibles selecciones revelación en la Copa Mundial de 2026. Su enfrentamiento en el AT&T Stadium de Arlington, Texas (EE. UU.), se convirtió rápidamente en uno de los partidos más emotivos del torneo hasta el momento.
El resultado de 2-2 no solo refleja el equilibrio en el campo, sino que también demuestra la resiliencia de Japón, un equipo que se vio en desventaja en dos ocasiones pero que aun así se negó a rendirse.
Los representantes europeos abrieron el marcador en el minuto 51. El defensa central Virgil van Dijk se elevó para rematar de cabeza con potencia tras una asistencia del centrocampista Ryan Gravenberch, poniendo al "Tornado Naranja" por delante en el marcador.

Ese gol tuvo una gran importancia para el defensa del Liverpool. A sus 34 años, sigue siendo el mayor ícono de la selección holandesa en el Mundial de 2026.
Japón también demostró que no era un equipo que se dejara intimidar fácilmente. Apenas seis minutos después de encajar un gol, el centrocampista Keito Nakamura lanzó un potente disparo que igualó el marcador a 1-1 para los "Samurai Blue".
El drama no terminó ahí. En el minuto 64, el delantero Crysencio Summerville volvió a poner a los Países Bajos por delante con un magnífico disparo desde fuera del área. Fue un gol especial, ya que Summerville marcó en su debut mundialista con la selección neerlandesa.
El delantero Summerville se convirtió en el primer jugador neerlandés en marcar su primer gol con la selección nacional en un Mundial desde que el defensa Daley Blind lo hiciera contra Brasil en 2014. Ese momento pareció suficiente para que los Países Bajos comenzaran el torneo con tres puntos.
Sin embargo, Japón devolvió al juego su verdadero espíritu con su perseverancia, tenacidad y negativa a rendirse hasta el último segundo.
En el minuto 88, tras un saque de esquina ejecutado por el centrocampista Junya Ito, el delantero Koki Ogawa cabeceó el balón, que rebotó en el centrocampista Daichi Kamada y entró en la portería, asegurando así el empate 2-2.

El gol del empate fue algo inusual, pero merecido dado el esfuerzo de Japón. El equipo asiático no contaba con su capitán, Kaoru Mitoma, debido a una lesión en el tendón de la corva, pero aun así demostró la profundidad y la serenidad necesarias para resistir ante un rival físicamente superior.
El partido también ofreció muchos momentos memorables más allá del deporte en sí. Las gradas, con 69.285 espectadores, se tiñeron del naranja de los aficionados holandeses, mientras que los hinchas japoneses crearon un ritmo con tambores y cánticos incesantes.
Incluso la llamativa equipación naranja de los Países Bajos se convirtió en tema de conversación, y muchos aficionados comentaron en tono de broma que el color era tan estridente que las pantallas de televisión "no podían seguirle el ritmo".
Para los Países Bajos, este fue un empate decepcionante. Van Dijk anotó y Summerville protagonizó una jugada brillante, pero no pudieron mantener la ventaja en los minutos finales.
Para la selección japonesa, el punto conseguido contra los Países Bajos supuso una contundente victoria en el torneo. En un grupo que también incluye a Suecia y Túnez, este resultado permite a los "Samuráis Azules" mantener vivas sus aspiraciones de avanzar en la competición.
En la próxima jornada de partidos del Grupo F, Países Bajos se enfrentará a Suecia a las 00:00 del 21 de junio, mientras que Japón se medirá a Túnez a las 11:00 del 21 de junio (hora de Hanói ).
Fuente: https://giaoducthoidai.vn/nhat-ban-khien-ha-lan-om-han-phut-cuoi-post781628.html









