El cuello del cerdo es la zona donde se extrae la sangre durante el sacrificio, lo que lo hace propenso a la formación de coágulos. Además, contiene numerosos ganglios linfáticos cuya función es filtrar y retener bacterias, parásitos y otras sustancias residuales presentes en el organismo del animal.
Un estudio publicado en el Journal of Pharmacology and Medicine reveló que el tejido tiroideo del cuello de los cerdos contiene hormonas como la tiroxina y la triyodotironina. La literatura endocrinológica estadounidense indica que la absorción excesiva de hormonas tiroideas porcinas puede provocar toxicidad. Los síntomas incluyen taquicardia, temblores en las manos, sudoración excesiva, insomnio, inquietud y, en casos graves, arritmias. Las personas con enfermedades cardiovasculares o hipertensión arterial son más propensas a sufrir esta reacción.
Incluso después de cocinarlas a fuego lento o durante mucho tiempo, estas sustancias tóxicas pueden persistir.

Para garantizar la inocuidad alimentaria, se recomienda que los mataderos extraigan por completo los ganglios linfáticos y las glándulas tiroides antes de comercializar la carne de cerdo. El sistema de inspección estadounidense exige la inspección y eliminación de tejidos y órganos no aptos antes de que los productos puedan circular. Por lo tanto, la carne con sello de cuarentena, vendida en establecimientos legítimos, generalmente no presenta estos riesgos.
Sin embargo, aún pueden existir riesgos con la carne de origen desconocido. En algunos casos, la carne de cuello sin procesar puede estar mezclada con otros tipos de carne o molida, lo que dificulta que los consumidores la identifiquen a simple vista.
Por lo tanto, los expertos aconsejan no comprar carne picada o de origen desconocido solo porque sea barata. En su lugar, conviene elegir carne de mercados, supermercados o establecimientos de confianza para reducir significativamente el riesgo de consumir productos inseguros.
Cómo identificar los ganglios linfáticos en la carne de cuello de cerdo:
- Generalmente bloques pequeños ovalados o redondos
- Blanco roto, gris claro o ligeramente amarillo
- Más firme que la grasa pero más blando que el cartílago
- Al cortarlo, la sección transversal es bastante uniforme, sin las fibras musculares que se encuentran en la carne.
Si compra carne de cuello, carrillera o cabeza de cerdo, es posible que encuentre ganglios linfáticos sobrantes. Si los encuentra, simplemente retire el ganglio y parte del tejido circundante con un cuchillo antes de cocinar; no utilice los ganglios como alimento.
Fuente: https://vietnamnet.vn/phan-thit-lon-can-duoc-che-bien-can-trong-2528556.html












