Ahorrar electricidad ya no es cuestión de acciones voluntarias o de fomento. Una serie de nuevas regulaciones gubernamentales están endureciendo las responsabilidades de las agencias estatales, las empresas y las entidades con alto consumo eléctrico, exigiéndoles que desarrollen planes de ahorro de electricidad, realicen auditorías energéticas y rindan cuentas por cualquier desperdicio de electricidad.
Según las nuevas directivas gubernamentales, las agencias estatales, las empresas y las unidades que consumen grandes cantidades de electricidad están obligadas a desarrollar planes de ahorro de electricidad, realizar auditorías energéticas periódicas e informar sobre su consumo anual de electricidad.
Los responsables de las unidades operativas pueden ser considerados responsables si no implementan eficazmente soluciones de ahorro de energía o si permiten el desperdicio de electricidad. En particular, las grandes empresas manufactureras deben desarrollar proactivamente planes de reducción de carga, disminuir el consumo eléctrico durante las horas pico y participar en el ajuste de carga cuando el sistema eléctrico experimente dificultades.
Ante el constante aumento de la demanda de electricidad, el sector energético también está intensificando las inspecciones para detectar el uso ineficiente de la electricidad, fomentando el apagado de los sistemas de iluminación publicitaria después de las 22:00 horas y promoviendo el desarrollo de la energía solar en los tejados para reducir la presión sobre el sistema eléctrico durante la temporada de calor.
En medio del calor y el aumento de la demanda de electricidad, el hecho de que los inquilinos tengan que pagar precios de electricidad superiores a los estipulados por el gobierno ha generado mucho descontento. En respuesta a esta situación, se emitió el Decreto Gubernamental 133/2026/ND-CP para endurecer la gestión de los precios de la electricidad en las propiedades de alquiler, que entró en vigor oficialmente el 25 de mayo.
El decreto estipula claramente las infracciones, las formas de sanciones, los niveles de sanción y las medidas correctivas, y se aplica a las organizaciones y personas que cometan infracciones administrativas en el sector eléctrico.
Para ciertas ventas minoristas de electricidad que superen el precio regulado en un 10 % o más, con un consumo de electricidad facturado incorrectamente que oscile entre más de 1000 kWh y menos de 2000 kWh, la multa puede ser de entre 50 y 60 millones de VND.
Además, la venta de electricidad para fines domésticos, de producción, comerciales o de servicios sin un contrato válido de compraventa de electricidad puede conllevar una multa de entre 40 y 50 millones de VND.
El decreto estipula multas que oscilan entre 30 y 40 millones de VND por ciertas acciones, tales como la suspensión o reducción indebida del suministro eléctrico; no abordar o retrasar la gestión de los cortes de energía causados por fallas del proveedor de electricidad; y no resolver o no resolver las quejas de los clientes dentro del plazo establecido.
Además de las multas, dependiendo de la infracción específica, las organizaciones y los particulares también podrán ser objeto de sanciones complementarias y medidas correctivas, tal como se estipula en el decreto.
Se espera que la finalización de la normativa sobre sanciones contribuya a fortalecer la disciplina en el sector eléctrico, a promover el ahorro y la eficiencia energética y a apoyar los objetivos de desarrollo sostenible.
Fuente: https://vtv.vn/siet-trach-nhiem-tiet-kiem-dien-100260520155333266.htm











Kommentar (0)