
El multimillonario Elon Musk expresó su ambición de construir un centro de datos de IA en el espacio exterior durante el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, el 22 de enero. - Foto: AP
El 2 de febrero, SpaceX, la empresa de cohetes y satélites de Musk, anunció la adquisición de xAI (una empresa de inteligencia artificial (IA) también dirigida por él), una medida que refleja sus ambiciosos planes para desarrollar herramientas avanzadas de IA impulsadas por centros de datos ubicados en el espacio.
Un acuerdo de un billón de dólares
En un memorando dirigido a los empleados, Musk compartió: "SpaceX ha adquirido xAI para crear la máquina de innovación más ambiciosa, integrada verticalmente y tanto en la Tierra como fuera de ella, que combina IA, cohetes, internet satelital, tecnología de comunicaciones directas a dispositivos móviles y la primera plataforma de información en tiempo real del mundo , además de ser una plataforma líder en libertad de expresión".
Los analistas creen que este acuerdo consolida la posición de SpaceX como la empresa privada más valiosa del mundo, creando un negocio valorado en más de un billón de dólares. En un comunicado publicado en el sitio web de SpaceX, Musk afirmó: "Este hito no solo marca el comienzo de un nuevo capítulo, sino un nuevo capítulo en la misión de SpaceX y la IA compleja".
Según el Wall Street Journal, el acuerdo supone la fusión entre SpaceX, un gigante espacial líder, y xAI, una empresa aún en sus inicios. Mientras que SpaceX opera la flota de cohetes y naves espaciales que transportan astronautas a la órbita, xAI entrena modelos de lenguaje a gran escala y gestiona Grok, un chatbot integrado en la plataforma de redes sociales X.
Este acuerdo se considera una señal de que la IA compleja necesita más financiación para competir en el campo de la IA, que crece rápidamente, y refleja la importancia de esta tecnología para el futuro, específicamente para la exploración espacial.
Mediante esta fusión, Musk proporcionó un "salvavidas" financiero a xAI, una empresa que se fundó más tarde que sus competidores.
Sin embargo, algunos analistas argumentan que la fusión de SpaceX y xAI conlleva riesgos para la reputación, ya que el chatbot Grok de xAI es objeto de numerosas investigaciones internacionales tras generar una serie de imágenes de desnudos sin consentimiento.
Además, el acuerdo conlleva riesgos financieros potenciales, ya que la IA compleja ha consumido una cantidad significativa de dinero en la construcción de centros de datos, pero los ingresos de los paquetes premium de Grok no son suficientes para compensar estos costos, según el New York Times.
¿Es alcanzable esta ambición?
Antes de que SpaceX adquiriera xAI, Musk ya había dado varios pasos para hacer realidad sus ambiciones. La semana pasada, SpaceX solicitó permiso a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos para lanzar una red de un millón de satélites a la órbita terrestre.
Según los documentos presentados ante la FCC, SpaceX declaró que su objetivo es construir una red de centros de datos alimentados por energía solar para "satisfacer el crecimiento explosivo de la demanda de datos impulsado por la IA".
Al explicar esta estrategia, el multimillonario Musk afirmó que, en los próximos dos o tres años, el método más rentable para generar potencia informática para la IA provendrá del espacio. Por lo tanto, el director ejecutivo de SpaceX enfatizó que construir centros de datos alimentados por energía solar en el espacio es "la opción más lógica".
"La rentabilidad por sí sola permitirá a las empresas innovar y acelerar el entrenamiento de modelos de IA, así como procesar datos a velocidades y escalas sin precedentes, impulsando así avances en física e inventando tecnologías que beneficien a la humanidad", añadió Musk.
En términos operativos, los futuros centros de datos espaciales podrían depender de cientos de satélites alimentados por energía solar, interconectados en órbita, para satisfacer las enormes demandas de computación de sistemas de IA como Grok de xAI o ChatGPT de OpenAI. Esta se considera una alternativa más óptima, dados los altos costos operativos de los centros de datos terrestres.
Por otro lado, muchos ingenieros y expertos espaciales advierten que la viabilidad comercial de esta ambición tardará años en evaluarse debido a una serie de riesgos importantes, como la basura espacial, las dificultades para proteger el hardware de la radiación cósmica, las limitaciones en el mantenimiento directo y el coste del lanzamiento de satélites, según Reuters.
Deutsche Bank prevé que los primeros centros de datos orbitales a pequeña escala podrían aparecer entre 2027 y 2028 como proyectos experimentales, para probar tanto la tecnología como la eficiencia económica. Mientras tanto, centros de datos más grandes, compuestos por cientos o miles de satélites, podrían comenzar a operar ya en 2030 si las misiones más pequeñas anteriores resultan exitosas.
¿Qué están haciendo los rivales de Musk?
SpaceX no es la única empresa que desarrolla centros de datos de IA en el espacio; Blue Origin, de Jeff Bezos, también persigue este objetivo. Además, Google impulsa esta meta a través de su proyecto Suncatcher, que utiliza satélites equipados con las Unidades de Procesamiento Tensorial (TPU) de la compañía.
Mientras tanto, Starcloud, una empresa respaldada por Nvidia, lanzó el mes pasado el satélite Starcloud-1, que transporta el superchip Nvidia AI H100, a la órbita terrestre. Además de Estados Unidos, varias empresas espaciales chinas también se han comprometido a construir una infraestructura de inteligencia digital a escala de gigavatios en el espacio, como parte de sus planes de desarrollo quinquenales.
Fuente: https://tuoitre.vn/spacex-mua-xai-dua-ai-len-khong-gian-20260204090312279.htm






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