
El equipo vietnamita está decidido a ganar contra Malasia en casa. Foto: HOANG HO
Puntos positivos
La victoria por 3-0 contra Bangladesh en el reciente partido amistoso no solo resultó favorable en términos de rendimiento, sino que también brindó al cuerpo técnico de la selección vietnamita información valiosa sobre la fortaleza del equipo. Vietnam controló bien el partido, creó numerosas oportunidades de gol y mantuvo una intensidad constante durante los 90 minutos. Sin embargo, lo que dejó insatisfechos a los aficionados fue la incapacidad de los delanteros para aprovechar esas oportunidades. Vietnam generó varias situaciones peligrosas, pero no logró convertirlas en goles. Si los jugadores hubieran definido mejor, el marcador habría sido mayor que el 3-0.
No obstante, el entrenador Kim Sang-sik elogió el espíritu de lucha, la concentración y la forma en que los jugadores ejecutaron su plan de juego. Considera que el equipo mostró muchos aspectos positivos, especialmente en el control del balón, la organización del ataque y las transiciones. La rotación de la plantilla no solo garantiza la condición física de los jugadores, sino que también permite al cuerpo técnico evaluar la idoneidad de cada posición dentro del sistema táctico. Algunos jugadores están siendo probados en nuevos roles para ofrecer más opciones de personal de cara a los próximos partidos.
Uno de los jugadores que destacó en el partido fue el mediocampista nacionalizado Do Hoang Hen. Tras el encuentro, el entrenador Kim Sang-sik comentó sobre su actuación, explicando que había hablado con Hoang Hen antes del partido sobre la posibilidad de utilizarlo en diferentes posiciones en el ataque. Según el estratega surcoreano, experimentar con la posición de Hoang Hen es una preparación importante para el partido contra Malasia, un rival más fuerte con un estilo de juego físicamente exigente. En cuanto al delantero Nguyen Xuan Son, se ha recuperado de una lesión muscular en el muslo y se encuentra en excelente forma física. Xuan Son será sin duda un jugador clave a seguir en el ataque contra Malasia, gracias a sus potentes desmarques y su buena definición.
Mientras tanto, el cuerpo técnico también está monitoreando de cerca la condición física de Doan Van Hau. El defensa, nacido en 1999, ha tenido un buen desempeño recientemente jugando tanto de central como de lateral. La versatilidad de Van Hau brinda a la selección vietnamita más opciones tácticas, especialmente en una formación con tres centrales. Sin embargo, el cuerpo técnico está controlando activamente el tiempo de juego de Van Hau para asegurar que se encuentre en óptimas condiciones físicas y evitar el riesgo de una recaída de su lesión anterior tras un largo período de tratamiento.
Necesitamos algo más que una victoria.
Aunque el partido contra Malasia ya es solo un trámite, para los jugadores de la selección vietnamita sigue teniendo una importancia enorme. No se trata solo de honor y de demostrar sus capacidades, sino también de una oportunidad para que los "Guerreros de la Estrella Dorada" demuestren que su clasificación para la final es totalmente merecida.
Tras la sanción disciplinaria impuesta por la AFC al equipo malasio por infringir el reglamento sobre el uso de jugadores, que resultó en la deducción de puntos, el equipo vietnamita aseguró su plaza en la fase final de la Copa Asiática 2027. Sin embargo, esto ha llevado a muchos a creer que Vietnam simplemente tuvo suerte. Por lo tanto, el próximo partido contra Malasia será una oportunidad para que los jugadores del entrenador Kim Sang-sik demuestren que merecen su clasificación gracias a su talento en el campo. Igualmente importante es que el equipo vietnamita aún tiene una deuda pendiente tras su contundente derrota por 0-4 en el partido de ida. Esa derrota no solo fue una pérdida en términos de marcador, sino también una gran lección de carácter y concentración. Por consiguiente, esta revancha representa un inmenso honor para los jugadores vietnamitas.
En los últimos entrenamientos, el cuerpo técnico ha hecho hincapié en el espíritu de lucha y la determinación. Si bien la presión por clasificar a la siguiente ronda ha desaparecido, el objetivo del equipo vietnamita sigue siendo ganar. Una victoria contra Malasia ayudaría al equipo a recuperar su imagen y a generar gran confianza entre los aficionados.
Además, la victoria contra Malasia tiene una enorme importancia psicológica de cara a las importantes campañas de 2026. La primera es el Campeonato del Sudeste Asiático en julio, donde la selección vietnamita aspira a defender su título. Le sigue el nuevo torneo regional, la Copa FIFA ASEAN, organizada conjuntamente por la FIFA y las federaciones regionales, programada para finales de septiembre. Todos estos son torneos cruciales, y la selección vietnamita necesita un impulso anímico para prepararse de la mejor manera.
Una victoria contra Malasia no solo ayudaría al equipo vietnamita a cerrar la ronda de clasificación con una imagen positiva, sino que también generaría un buen impulso psicológico para los jugadores. El fútbol siempre necesita confianza, y nada eleva mejor la moral de un equipo que las victorias contra rivales fuertes. Los aficionados vietnamitas también esperan con ansias una actuación convincente de su equipo. Lo que quieren ver no es solo una victoria, sino también un estilo de juego cohesionado, espíritu de lucha y ganas de aportar.
Fuente: https://baovanhoa.vn/the-thao/thang-de-chung-minh-thuc-luc-215548.html






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