La ola de aplicaciones de IA se está extendiendo por muchos sectores en Vietnam. Numerosas empresas están invirtiendo fuertemente en chatbots, sistemas internos de búsqueda de datos, automatización de procesos y análisis de datos impulsado por IA con la expectativa de optimizar costos y aumentar la productividad.

Pero tras esa imagen tan prometedora se esconde una realidad poco mencionada: los proyectos de IA solo son efectivos durante los primeros meses antes de ser abandonados gradualmente. Esto se debe a que las empresas carecen de un equipo con la experiencia suficiente para operar, supervisar y optimizar el sistema tras su implementación.

El despliegue de la IA fracasó debido a la falta de una estrategia operativa.
Muchas empresas vietnamitas abordan la IA con una actitud de "probar". Algunas implementan herramientas a pequeña escala en departamentos específicos, pero carecen de una estrategia general, planificación de datos y objetivos claros a largo plazo.

Muchos líderes confunden la aplicación de la IA con la verdadera transformación digital. Introducir chatbots en el servicio al cliente o utilizar la IA para ayudar en la redacción de contenido puede dar la impresión de que una empresa está innovando, pero no basta para lograr una competitividad sostenible si no cambian los procesos operativos fundamentales.

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Según el informe global QuantumBlack de McKinsey sobre el estado de la IA, aproximadamente el 5 % de las organizaciones obtienen beneficios financieros significativos y sostenibles gracias a la IA. El denominador común entre estas organizaciones es que no dispersan sus recursos en decenas de proyectos simultáneamente, sino que se centran en unos pocos objetivos estratégicos con el mayor potencial para impactar sus operaciones comerciales.

Mientras tanto, muchas empresas caen en la trampa de invertir primero en tecnología y luego preocuparse por cómo aplicarla. La consecuencia es que el sistema se pone en marcha, pero carece de personal especializado, indicadores clave de rendimiento (KPI) para medir su eficacia y un sistema de optimización continua. Tras el entusiasmo inicial, el proyecto pierde impulso rápidamente.