Apenas unas horas antes de que el mundo recibiera la noticia de que Estados Unidos e Irán habían alcanzado un histórico acuerdo de paz, Oriente Medio seguía al borde de una guerra regional que podría superar con creces cualquier enfrentamiento de los últimos años.
En Teherán, las unidades militares se encuentran en estado de máxima alerta. En Washington, funcionarios de la Casa Blanca mantienen contacto constante con mediadores cataríes. En Beirut, el sonido de las bombas de los ataques aéreos israelíes contra los suburbios del sur sigue resonando. Y en Tel Aviv, los líderes israelíes continúan expresando un profundo escepticismo ante cualquier acuerdo que pueda ayudar a Irán a superar su actual confrontación.
En este contexto, el anuncio inesperado de Estados Unidos e Irán de un acuerdo marco destinado a poner fin al conflicto creó un punto de inflexión que conmocionó tanto a la región como a la comunidad internacional.
Sin embargo, tras las declaraciones optimistas sobre la paz se esconde una realidad mucho más compleja. Este acuerdo no es simplemente el resultado de la diplomacia , sino que también refleja el cansancio de todas las partes ante la perspectiva de una guerra sin vencedores, según Al Jazeera.
¿Una victoria diplomática para Irán?
Abas Aslani, experto del Centro de Estudios Estratégicos de Oriente Medio en Teherán, cree que el acuerdo entre Washington y Teherán podría convertirse en la base de un proceso de reconciliación más amplio en la región.
Según él, muchos países de Oriente Medio han expresado recientemente su deseo de mejorar las relaciones con Irán, centrándose en la resolución de problemas bilaterales, así como en los desafíos regionales comunes.
"Con el memorando de entendimiento que se acaba de firmar, hay esperanza de que la paz pueda regresar a Oriente Medio", dijo Aslani.
Este experto sostiene que Teherán siempre ha insistido en que la paz debe abarcar todos los frentes de la región. Si las partes pertinentes, en particular Estados Unidos e Israel, facilitan el acuerdo actual, este podría allanar el camino para una cooperación más amplia entre Irán y sus vecinos.
Contrariamente a la opinión predominante en Occidente de que la presión militar y económica obligó a Irán a reducir la tensión, los líderes iraníes presentan el acuerdo como un logro resultante de una combinación de diplomacia y disuasión militar, en lugar de una concesión a la presión internacional.
Según la postura de Teherán, ninguna de las partes obligó a Irán a firmar el acuerdo. Este fue el resultado de semanas de difíciles negociaciones a través de canales intermediarios, primero con Pakistán y luego con Qatar.
Los funcionarios iraníes afirman haber enviado un mensaje claro a Estados Unidos e Israel: Irán no puede ser sometido, su civilización no puede ser borrada y la soberanía nacional es una "línea roja" que no se puede cruzar.
Cabe destacar que, apenas unas horas antes de que se anunciara el acuerdo, Irán permanecía en estado de máxima alerta, preparado para tomar represalias contra Israel tras el último ataque aéreo de Tel Aviv en los suburbios del sur de Beirut, considerados un bastión de Hezbolá en el Líbano.
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Una densa columna de humo se eleva desde el sur del Líbano tras un ataque israelí el 14 de junio. Foto: Reuters. |
A lo largo de ese día, numerosos comunicados procedentes de Teherán indicaron que el ejército iraní había puesto a sus fuerzas en estado de máxima alerta. Si se lanzaba el ataque, todo el proceso de negociación de paz podría colapsar.
Por lo tanto, el giro inesperado de Irán hacia la firma del acuerdo se considera un punto de inflexión significativo.
Los "spoilers"
Sin embargo, alcanzar un acuerdo es solo el comienzo. La pregunta clave ahora es si dicho acuerdo podrá mantenerse. A pesar del avance diplomático, los observadores advierten que el camino por delante está plagado de riesgos.
El general Mark Kimmitt, exfuncionario militar estadounidense, cree que hay al menos cuatro actores que podrían hacer fracasar el acuerdo, entre ellos Israel, Hezbolá, Irán e incluso Estados Unidos.
Señaló que Israel comparte intereses de seguridad similares con Washington, pero que estos no coinciden por completo. Por lo tanto, Tel Aviv podría optar por actuar de forma independiente si considera que el acuerdo no satisface sus necesidades estratégicas.
Mientras tanto, Hezbolá aún no ha aceptado oficialmente el alto el fuego. Por parte de Irán, persisten los desacuerdos sobre su programa de misiles de largo alcance y su red de alianzas regionales.
Según CNN, el senador Lindsey Graham, uno de los aliados más cercanos del presidente Donald Trump, acogió con satisfacción el acuerdo marco, pero aun así expresó sus preocupaciones.
Según él, la interpretación que Irán hacía del acuerdo parecía diferir de la que había descrito la delegación negociadora estadounidense.
Esta cautela se debe a que muchos detalles clave del documento aún no se han hecho públicos. Además, la Casa Blanca ha ajustado el calendario de implementación de algunas disposiciones tras las declaraciones de Irán.
Graham hizo hincapié en que cualquier acuerdo nuclear definitivo con Teherán tendría que pasar por un proceso de revisión por parte del Congreso de los Estados Unidos.
"Felicitaciones a todos los que nos han traído hasta aquí. El tiempo dirá si este es un éxito sostenible", escribió.
Además, Sami Hamdi, director ejecutivo de la consultora de riesgos International Interest, cree que la clave del éxito del acuerdo reside en si Trump puede controlar las acciones del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
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Muchos expertos creen que la clave para que el acuerdo perdure reside en la relación entre el presidente Donald Trump y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu. Foto: Reuters. |
Según Hamdi, la opinión pública israelí sigue oponiéndose firmemente a un acuerdo con Teherán. El ataque aéreo contra el Líbano, que tuvo lugar el mismo día en que se anunció el acuerdo, se interpreta como una señal de que las fuerzas opositoras aún intentan sabotear el proceso de paz.
"Si Estados Unidos no presiona a Israel para que cambie su enfoque, todo el acuerdo podría estar en riesgo", advirtió.
Hormuz ya ha abierto sus puertas, pero el mundo aún no puede respirar tranquilo.
Uno de los impactos más inmediatos y significativos del acuerdo es la posibilidad de reabrir el Estrecho de Ormuz, la ruta marítima de transporte de energía más importante del mundo.
En las últimas semanas de tensión, el riesgo de interrupción del tránsito por el estrecho de Ormuz ha inquietado a los mercados energéticos mundiales. Sin embargo, los expertos advierten que la firma del acuerdo no significa que todo volverá inmediatamente a la normalidad.
El profesor Rockford Weitz, de la Universidad de Tufts, sostiene que el primer paso debería ser la remoción de minas y la garantía de la seguridad marítima. Incluso cuando estos esfuerzos concluyan, las compañías navieras aún necesitarán tiempo para recuperar la confianza.
Tras semanas de enfrentarse al riesgo de ataque, las compañías navieras y aseguradoras no podrán volver a operar en la zona con la misma densidad que antes.
Además, muchas instalaciones de producción de petróleo y gas en Qatar, Arabia Saudita y Kuwait se han visto afectadas por el conflicto, lo que significa que la recuperación del suministro energético llevará más tiempo.
Según los expertos, pasarán muchos meses antes de que los volúmenes de transporte y exportación de energía vuelvan a los niveles anteriores a la guerra.
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No se prevé que el estrecho de Ormuz, la ruta marítima de transporte de energía más importante del mundo, recupere de inmediato sus niveles de tráfico anteriores. Foto: Reuters. |
El acuerdo entre Estados Unidos e Irán le ha brindado a Oriente Medio algo de lo que la región carecía desde hace muchos años: esperanza. Pero la esperanza no significa seguridad.
La historia de Oriente Medio ha sido testigo de numerosos acuerdos aclamados como grandes avances, pero que finalmente se derrumbaron bajo el peso de conflictos sin resolver.
En medio de las declaraciones de victoria de Teherán, los cálculos estratégicos de Washington, el escepticismo de Tel Aviv y los intereses regionales superpuestos, la paz sigue siendo un objetivo frágil.
Sin embargo, después de días en los que el mundo entero observaba cada movimiento militar con temor a una guerra total, el hecho de que las partes optaran por el diálogo en lugar de los misiles supuso un cambio significativo.
Fuente: https://znews.vn/thoa-thuan-hoa-binh-la-chien-thang-cua-iran-post1659802.html












