
Según la Fundación Nacional del Riñón, los riñones desempeñan un papel fundamental en la filtración de desechos, la regulación de electrolitos y el mantenimiento del equilibrio de líquidos en el cuerpo. Cuando el cuerpo se deshidrata durante un período prolongado, el flujo sanguíneo a los riñones puede disminuir, lo que supone una mayor presión sobre estos órganos.
Muchas personas solo beben agua cuando tienen sed. Sin embargo, los expertos afirman que la sed a veces aparece bastante tarde, cuando el cuerpo ya ha comenzado a deshidratarse. Síntomas como orina oscura, labios secos, fatiga o mareos pueden indicar una hidratación insuficiente.
Otro error común es el consumo excesivo de refrescos, té de burbujas o bebidas energéticas para "refrescarse". Las bebidas azucaradas pueden aumentar el riesgo de obesidad y diabetes tipo 2, además de afectar negativamente la salud metabólica a largo plazo.
En particular, muchas bebidas energéticas contienen cantidades bastante altas de cafeína. Según el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK), las personas con riesgo de enfermedad renal deben prestar atención a mantener un estilo de vida saludable y controlar factores metabólicos como nivel de azúcar en sangre, presión arterial y peso.
Estudios recientes también han señalado que el consumo excesivo de bebidas azucaradas está asociado con un mayor riesgo de disfunción renal a largo plazo.
Un estudio publicado en PubMed en 2024 demostró que las dietas ricas en azúcares añadidos y alimentos ultraprocesados están asociadas a un mayor riesgo de trastornos metabólicos y otros problemas de salud. función renal.
Además de las bebidas, el hábito de retener la orina durante el verano también es un problema importante. Muchas personas que trabajan al aire libre o viajan con frecuencia tienden a aguantar las ganas de orinar durante largos periodos.
Según los urólogos, esto puede aumentar el riesgo de infecciones del tracto urinario y afectar la función de la vejiga.
Además, una dieta demasiado salada en verano también puede sobrecargar los riñones. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), consumir demasiado sodio aumenta el riesgo de hipertensión arterial, una de las principales causas de enfermedad renal crónica.
Muchas personas tienen la costumbre de consumir alimentos procesados, fideos instantáneos o comida rápida durante los días calurosos debido a su conveniencia. Sin embargo, estos alimentos suelen contener altos niveles de sal, fosfatos y grasas saturadas, que son perjudiciales para la salud cardiovascular y renal si se consumen con regularidad.
Según la Clínica Mayo, la forma más eficaz de proteger los riñones es mantener una presión arterial estable, beber suficiente agua, hacer ejercicio moderado y llevar una dieta equilibrada.
Fuente: https://baoquangninh.vn/thoi-quen-sai-lam-mua-nang-nong-de-hai-than-3409357.html










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