Científicos japoneses han desarrollado un método que restaura significativamente la capacidad original de las baterías después de que se hayan degradado debido a los numerosos ciclos de carga y descarga.
Baterías de litio utilizadas en coches eléctricos. Foto: South_agency/iStock
Actualmente, las baterías de iones de litio son el tipo más común de batería recargable, y alimentan dispositivos y electrodomésticos cotidianos como coches eléctricos, ordenadores portátiles y teléfonos inteligentes. Sin embargo, con el tiempo, pierden gradualmente su capacidad de retener la carga, volviéndose menos eficientes y menos fiables. Esto se debe a que pierden los portadores de carga, o iones, que almacenan y liberan energía dentro de la batería.
Un equipo de expertos del Laboratorio Central de Investigación y Desarrollo de Toyota en Japón ha encontrado una manera de reponer estos iones y restaurar significativamente la capacidad original de la batería, según informó Interesting Engineering el 10 de marzo. La nueva investigación se publicó en la revista Joule.
En concreto, inyectaron en la batería una sustancia especial llamada reactivo de recuperación. Esta sustancia desencadena una reacción química que produce más electrones e iones de litio. Se trata de dos tipos de partículas cargadas que ayudan a la batería a almacenar energía. Al añadir estas partículas, el equipo de investigación logró revertir el proceso de degradación de la batería y recuperar el 80 % de su capacidad original. La batería recuperada puede mantener su rendimiento durante 100 ciclos de carga y descarga.
El equipo de investigación probó el nuevo método en diversos tipos de baterías, tanto grandes como pequeñas, incluidas las utilizadas en automóviles. "Su eficacia se ha comprobado no solo con pequeñas baterías de laboratorio, sino también con grandes baterías de automóviles", afirmó Nobuhiro Ogihara, científico principal del estudio.
El nuevo método podría prolongar la vida útil de las baterías de iones de litio, permitiendo su reutilización en vehículos eléctricos u otros dispositivos en lugar de desecharlas o someterlas a complejos procesos de desmontaje y reciclaje. Esto ahorra costes y recursos, a la vez que protege el medio ambiente, ya que las baterías de iones de litio contienen metales de tierras raras como el cobalto y el níquel, cuya extracción suele ser insostenible.
Sin embargo, el nuevo método no es adecuado para todo tipo de baterías degradadas; solo es eficaz para aquellas que han perdido iones debido a ciclos repetidos de carga y descarga, no para baterías con daños estructurales u otras formas de degradación. Además, se necesita un método de diagnóstico preciso para determinar el estado de la batería y si es apta para la inyección química.
Según Jacqueline Edge, experta en degradación de baterías del Imperial College de Londres, se necesitan estudios a largo plazo para comprender mejor los posibles efectos secundarios y la seguridad de inyectar sustancias químicas en las baterías. El equipo de investigación ha presentado una solicitud de patente para el nuevo método, lo que ha despertado el interés y la financiación de varias empresas y agencias gubernamentales .
Thu Thao (Según Interesting Engineering )
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