Sin embargo, la experiencia práctica también plantea muchas exigencias nuevas en cuanto a la capacidad del personal, los recursos de implementación, los mecanismos operativos y los métodos de gobernanza para que este modelo sea realmente eficaz a largo plazo.

En la Conferencia del Consejo Nacional del Pueblo sobre la implementación de las directrices y tareas para el período 2026-2031, celebrada recientemente en Hanói , se hizo hincapié repetidamente en un mensaje desde muchas perspectivas diferentes: el gobierno local de dos niveles no se trata solo de reorganizar el aparato administrativo, sino de innovar la forma en que gobierna, opera y sirve al pueblo.
Este requisito también fue destacado por la Secretaria del Comité Central del Partido y Viceprimera Ministra , Pham Thi Thanh Tra, quien afirmó que el elemento central de este modelo es reestructurar los métodos operativos de la administración nacional para que estén más cerca del pueblo, sean más flexibles, más eficientes y generen un desarrollo nacional más rápido.
Tras casi un año de funcionamiento, se han registrado numerosos resultados positivos. Las actividades de los Consejos Populares en todos los niveles continúan reformándose con un enfoque más sustancial. Muchas localidades han implementado proactivamente mecanismos de descentralización y delegación de poder, aumentando la autonomía de la ciudadanía y, al mismo tiempo, mejorando la rendición de cuentas.
En Can Tho, desde el 1 de julio de 2025 hasta la fecha, el Consejo Popular de la Ciudad ha celebrado 11 sesiones, emitiendo más de 150 resoluciones, entre las que destacan importantes resoluciones sobre instituciones, descentralización, desarrollo socioeconómico, presupuesto, estructura organizativa y personal. Además de las resoluciones, se han reformado las actividades de supervisión para centrarse en la eficacia de la implementación, utilizando la satisfacción ciudadana como indicador de éxito.
En Ha Tinh, la lección aprendida es que debemos pasar de una mentalidad de "revisar documentos" a una de "controlar el poder a través de los documentos", identificando rápidamente las regulaciones superpuestas o poco prácticas para proponer enmiendas y mejoras.
Numerosas presentaciones en la conferencia revelaron una tendencia creciente: los Consejos Populares no solo deben desempeñar las funciones de toma de decisiones y supervisión, sino que también deben convertirse en instituciones que fomenten el desarrollo, trabajando junto con el gobierno para eliminar obstáculos, liberar recursos y mejorar la calidad de la gobernanza local.
Para cumplir con este requisito, la transformación digital se está convirtiendo en uno de los motores más importantes. Hanói ha desarrollado un plan integral de transformación digital para el funcionamiento de los órganos electos de la ciudad para el período 2026-2031, con una visión a 2045, al tiempo que ha establecido una base de datos compartida para la delegación de la Asamblea Nacional y los Consejos Populares en todos los niveles, con el objetivo de lograr una gobernanza basada en datos y la aplicación de la IA en las actividades de los delegados en la cámara parlamentaria.
Según la presidenta del Consejo Popular de la ciudad de Hanói, Phung Thi Hong Ha, la transformación digital no se trata simplemente de aplicar tecnología, sino de reformar integralmente la mentalidad de gestión, los métodos operativos y las formas de servir a la ciudadanía, pasando de una gestión basada en la experiencia a una gestión basada en datos, la transparencia y un enfoque centrado en las personas.
En Ciudad Ho Chi Minh, el funcionamiento del sistema de gobierno local de dos niveles también ha experimentado numerosas innovaciones. El sistema interconectado de gestión electrónica de documentos, las reuniones sin papel, la gobernanza digital, la depuración de datos de los miembros del partido y los grupos de trabajo que abordan las dificultades a nivel local han reducido significativamente las estructuras organizativas y mejorado la eficacia y la eficiencia del aparato administrativo.
Estos resultados iniciales son aún más significativos, ya que el país entra en una nueva fase de desarrollo que requiere un crecimiento de dos dígitos.
Mediante inspecciones y seguimiento en Hanói y Ciudad Ho Chi Minh, los líderes del Partido y del Estado han hecho hincapié constantemente en un requisito clave: el logro de los nuevos objetivos de desarrollo no puede conseguirse utilizando el antiguo modelo y los métodos obsoletos.
El secretario general y presidente To Lam ha solicitado a Hanoi que tome la iniciativa en la construcción de un modelo moderno de gobernanza urbana, digitalizando y gestionando la ciudad digitalmente; minimizando el mecanismo de "solicitud y concesión", reduciendo los intermediarios administrativos y disminuyendo las reuniones formales.
El presidente de la Asamblea Nacional, Tran Thanh Man, también sugirió que la ciudad de Ho Chi Minh continúe mejorando el modelo de gobierno local de dos niveles para lograr un enfoque más ágil, eficaz, eficiente y sustantivo; y que promueva la descentralización y la delegación de poder, garantizando al mismo tiempo el control del poder y la rendición de cuentas.
Un aspecto que los líderes del Partido y del Estado han destacado especialmente es la calidad del personal. No podemos fijar estándares de desarrollo muy altos si nos conformamos con un personal que carece de ambición, innovación y responsabilidad, y que trabaja con desgana. La evaluación del personal debe basarse en los resultados, los productos, la eficiencia laboral y el nivel de satisfacción de la ciudadanía y las empresas.
Ese es también un problema que ha surgido de la práctica local.

En Khanh Hoa, tras un año de funcionamiento del nuevo modelo, la estructura administrativa básica es estable, pero muchas comunas y distritos aún carecen de personal en las áreas de tecnología de la información, finanzas y contabilidad, administración de tierras y construcción. Algunos funcionarios locales todavía tienen dificultades para adaptarse a los nuevos requisitos, especialmente en lo que respecta al trabajo en el entorno digital.
Numerosas localidades han informado que, si bien se ha acelerado la descentralización y la delegación de poder, estas no han contado con los recursos suficientes, ni con el personal necesario, ni con la orientación profesional pertinente. En algunos lugares, se han asignado tareas adicionales, pero no se han cumplido las condiciones necesarias para una implementación efectiva.
Además de los recursos humanos, la infraestructura digital también presenta deficiencias. En Khanh Hoa, el sistema centralizado de tramitación de procedimientos administrativos de algunos ministerios y organismos sigue funcionando de forma poco fiable, y los datos de los informes son incompletos, lo que dificulta la gestión y la evaluación.
En Can Tho, el primer ministro Le Minh Hung también señaló que la infraestructura digital, la calidad de los recursos humanos y el equipo de funcionarios a nivel comunal son áreas que aún necesitan mejoras.
Esta realidad demuestra que la racionalización del aparato administrativo no es el objetivo final. Más importante aún, es crucial mejorar la calidad operativa del aparato una vez reorganizado y racionalizado. Para lograrlo, además de seguir mejorando el marco institucional, es necesario promover una descentralización y delegación de poder más sustantivas, en consonancia con el principio de que "las autoridades locales deciden, las autoridades locales actúan, las autoridades locales son responsables". Sin embargo, la delegación de poder debe ir de la mano de la asignación de recursos, y la asignación de tareas debe ir acompañada de la garantía de las condiciones necesarias para su implementación.
Muchas recomendaciones surgidas a nivel local se han centrado en estos temas: mejorar el mecanismo de asignación presupuestaria para los municipios; complementar los recursos humanos en campos especializados donde hay escasez; construir un sistema de datos compartido; emitir directrices unificadas sobre la transformación digital; gestionar eficazmente el excedente de activos públicos después de la reestructuración; y mejorar el mecanismo salarial basado en los puestos de trabajo.
Además, debemos seguir innovando en las labores de inspección y supervisión para que sean efectivas, proporcionen alertas tempranas y resuelvan dificultades, en lugar de limitarse a detectar errores. La inspección debe convertirse en un motor de desarrollo, no en un obstáculo para la innovación.
Casi un año de implementación demuestra que el modelo de gobierno local de dos niveles va por buen camino. La estructura es más ágil, las responsabilidades están más claras, muchos problemas se resuelven con mayor rapidez y la brecha entre el gobierno y la ciudadanía se ha reducido. Pero esto es solo el comienzo. Lo más importante ahora es seguir afrontando las limitaciones existentes para realizar ajustes y mejoras oportunas. ¡Y todas las decisiones políticas deben estar más cerca de la realidad!
Fuente: https://baotintuc.vn/thoi-su/tinh-gon-bo-may-de-moi-quyet-sach-gan-cuoc-song-hon-20260531084955090.htm








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