Para los talibanes, una presencia oficial y directa en territorio de la UE, si bien aún no constituye una prueba de reconocimiento diplomático formal, es un paso crucial para lograr ese objetivo.

Bandera de la Unión Europea (UE)
Foto: Reuters
Para la UE, la bienvenida a la delegación talibán marca el inicio del abandono gradual del tabú histórico del no reconocimiento diplomático del régimen talibán en Afganistán. La UE debe ahora acercarse proactivamente a los talibanes, ya que la situación los obliga a adaptarse. Solo aceptando abandonar este tabú podrá la UE resolver los dos problemas apremiantes relacionados con los talibanes.
En primer lugar, está la cuestión de la repatriación de los refugiados afganos en los Estados miembros de la UE desde el regreso de los talibanes al poder. En más de 20 de los 27 Estados miembros de la UE, los refugiados afganos se han convertido en un tema interno complejo y delicado, que ha provocado profundas divisiones en la política y la sociedad.
La UE ha implementado diversas medidas, pero hasta el momento ninguna ha tenido éxito. Es probable que la UE comprenda ahora que solo mediante la cooperación con los talibanes se puede repatriar a estos refugiados. Los talibanes, aprovechando esta situación, están obligando a la UE a "reclamar" lo que más necesitan: el reconocimiento diplomático.
La segunda cuestión es que la UE debe tender puentes de relación con los talibanes para no quedarse atrás, especialmente ahora que otros socios, como China, Rusia e India , intentan cada vez más atraer a los talibanes a su esfera de influencia. Para abordar ambas cuestiones, la UE debe ser pragmática en sus relaciones con los talibanes.
Fuente: https://thanhnien.vn/tinh-the-buoc-thuc-thoi-185260625200102448.htm








