China acaba de anunciar que la misión Chang'e-8 prevista incluirá un robot completamente nuevo, que actuará como obrero de la construcción para ayudar en el montaje y transporte del equipo tras su despliegue.
Desarrollado por la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong (HKUST), el robot pesa aproximadamente 100 kg y tiene cuatro ruedas para desplazarse por la superficie accidentada de la Luna.
A diferencia de los modelos anteriores de vehículos lunares , este nuevo dispositivo está equipado con un par de brazos robóticos para agarrar y manipular herramientas.

Esto es importante porque la mayoría de las herramientas y sistemas disponibles actualmente para los programas espaciales están diseñados en función del funcionamiento del cuerpo humano, concretamente de los brazos y las manos de los astronautas.
Por lo tanto, en lugar de rediseñar todas estas herramientas, crear robots capaces de utilizarlas es un enfoque perfectamente lógico.
"Entendemos que la misión Chang'e-7 probablemente verá el primer robot humanoide aterrizar en el Polo Sur de la Luna. Sin embargo, nuestro robot irá a una zona diferente del Polo Sur, una región muy extensa, y queremos explorarla por completo", explicó el profesor Gao Yang de la HKUST.
Según el equipo de diseño, el dispositivo también incorpora inteligencia artificial para permitir un funcionamiento semiautónomo. La combinación de ruedas de rover y brazos robóticos humanoides está diseñada para maximizar las ventajas de ambos mecanismos al operar en la Luna.
El sistema de ruedas garantizará una fiabilidad superior y una mayor eficiencia energética al desplazarse por la superficie lunar, mientras que los brazos proporcionan una gran destreza para manipular objetos.
Según el equipo de investigación, cuando el módulo de aterrizaje haga contacto con la superficie lunar, se desplegarán robots para realizar tareas como transportar equipos científicos y colocar sensores en lugares específicos.
También actuará como "transportista" para instalar equipos, ayudar en la construcción de infraestructuras y recoger muestras de suelo y roca.
En consecuencia, los robots simbolizan un cambio en los objetivos de las misiones lunares, pasando de la mera observación y la recolección de muestras a un proyecto de ingeniería directa sobre el terreno.
Las futuras misiones, como la Chang'e-8, implicarán el establecimiento de una infraestructura limitada y el despliegue de una red de sensores.
También se utilizará como campo de pruebas para la residencia a largo plazo y como preparación para el establecimiento de bases permanentes.
China tiene en la mira el Polo Sur porque se cree que la zona contiene cráteres llenos de hielo. Además, esta parte de la Luna suele recibir luz solar casi constante.
Si esto es cierto, los cráteres, concretamente los depósitos de hielo, podrían procesarse para proporcionar agua potable a los astronautas, oxígeno para respirar y, al mismo tiempo, servir como materia prima para producir combustible para cohetes in situ.
Esto convertiría el Polo Sur de la Luna en un recurso increíblemente valioso.
En teoría, estos equipos de robots podrían coordinarse para construir la infraestructura necesaria para explotar este recurso, al tiempo que participan directamente en las operaciones mineras.
También podrían utilizarse para realizar trabajos de mantenimiento críticos en futuras bases lunares.
(Según Interesting Engineering)

Fuente: https://vietnamnet.vn/trung-quoc-dua-robot-xay-dung-len-mat-trang-tham-vong-lap-can-cu-2514470.html








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