Sin necesidad de tecnología sofisticada, bastando con una hoja de ruta suficientemente extensa, un precio suficientemente bajo y la ventaja de contar con productos agrícolas fácilmente disponibles, Tailandia se ha posicionado muy por delante de muchos países en el mapa de los biocombustibles.
El coche está listo desde 2008.
A diferencia de muchos países que aún están lidiando con los pasos iniciales, Tailandia comenzó a "explorar" el etanol muy pronto.
El bioetanol E10 se introdujo en el mercado tailandés a principios de la década de 2000 y se comercializó ampliamente entre 2004 y 2007. En 2007-2008, el gobierno tailandés implementó incentivos fiscales y reducciones de precios para fomentar su uso.
Pero el verdadero punto de inflexión llegó en 2007, cuando se introdujo oficialmente el E20. En aquel momento, muchos pensaban que mezclar hasta un 20 % de etanol con gasolina era demasiado ambicioso.

Sin embargo, el gobierno tailandés tenía un plan diferente: en lugar de forzarlo, creó una hoja de ruta para que el mercado se adaptara por sí solo.
El aspecto más inteligente de la estrategia de Bangkok es preparar la infraestructura vehicular antes de vender el combustible. Desde 2008, la mayoría de los automóviles de pasajeros fabricados y ensamblados en Tailandia han sido diseñados para ser totalmente compatibles con E20.
Esto significa que cuando el gobierno decida que el E20 sea el estándar, la gente no tendrá que preocuparse por reemplazar sus coches ni por si afectará al motor, porque la infraestructura vehicular ya estará preparada de antemano.
Se trata de una visión a largo plazo; en lugar de ir a la zaga de la tecnología, Tailandia ha dado un paso adelante.
Aumento de precio: El E20 es significativamente más barato que el E10.
Una lección importante que se puede aprender de Tailandia es cómo el país utiliza el precio como herramienta para regular el comportamiento. El gobierno tailandés ha establecido una clara diferencia de precios entre los distintos tipos de combustible.
Actualmente, la gasolina E20 se vende a un precio significativamente menor que la gasolina E10 gracias a los subsidios del Fondo Petrolero. La diferencia de entre 3 y 4 baht por litro (equivalente a aproximadamente 2500-3400 VND) la hace prácticamente irresistible para los consumidores.
Sin embargo, a pesar de estar subvencionado para ser más barato que el E10, el E20 aún no ha alcanzado la posición de liderazgo esperada; en 2019, este combustible representó solo alrededor del 20% del consumo total de gasolina.
Esa es también la razón principal por la que el gobierno tailandés debe seguir impulsando su política, con el objetivo de convertir el E20 en la gasolina estándar en los próximos años.
Yuca y caña de azúcar: Ventajas de contar con materias primas fácilmente disponibles.
Para cualquier país que desee desarrollar la producción de etanol, surge siempre una pregunta fundamental: ¿de dónde provendrán las materias primas sin que ello afecte a la seguridad alimentaria?
Para Tailandia, la respuesta reside en dos cultivos estratégicos: la caña de azúcar (especialmente la melaza, un subproducto de la industria azucarera) y la yuca. Ambos son productos agrícolas importantes en Tailandia y no compiten directamente con el arroz.
Tailandia cuenta actualmente con una enorme producción de yuca. Según el Centro de la Yuca de la ASEAN, se exportan anualmente entre 9 y 10 millones de toneladas de productos derivados de la yuca, por un valor de 120 mil millones de baht (aproximadamente 96,7 billones de VND).
Desde la década de 1970, la yuca ha sido conocida en Tailandia como el "cultivo que ayuda a escapar de la pobreza" debido a su versatilidad. A medida que aumenta la demanda de combustibles ecológicos, la yuca se considera una materia prima fundamental para la producción de etanol.

Además, en la historia del etanol en Tailandia, el E85 ocupó un lugar especial. Esta mezcla de gasolina, que contiene hasta un 85 % de etanol, se consideraba la cúspide de los combustibles alternativos en Tailandia, y desde 2008 se ofrecían incentivos fiscales a la importación de vehículos para fomentar el mercado.
En 2008, el gobierno ofreció repetidamente incentivos para los vehículos E85: redujo el impuesto especial del 30% al 22-25% dependiendo de la cilindrada del motor, eximió de impuestos a la importación de componentes durante tres años y redujo drásticamente el impuesto sobre el combustible de gasolina con etanol de más de 3 baht (aproximadamente 2.500 VND)/litro a casi 0 para bajar los precios minoristas.
Sin embargo, a principios de 2026, la filial de venta minorista de gasolina de PTT (la mayor empresa energética de Tailandia) anunció que dejaría de vender E85 en sus gasolineras a partir de febrero de 2026, alegando el cambio del Fondo del Petróleo de un modelo de subvención a un modelo basado en tarifas, lo que provocó que el precio del E85 fuera superior al del E20.
Solo se venden 60.000 litros de gasolina E85 al día, mientras que la demanda total de gasolina en Tailandia es de 30 millones de litros diarios.
Otra importante compañía energética, Bangchak, sigue vendiendo E85. Sin embargo, esto pone de manifiesto una realidad: un contenido de etanol excesivamente alto (85%) puede no ser una opción comercialmente sostenible, incluso en un país pionero como Tailandia.
Además, un factor clave que hace viable la estrategia E20 de Tailandia es su capacidad de producción nacional de etanol. Actualmente, Tailandia cuenta con 28 plantas de etanol en todo el país, con una capacidad total diseñada de aproximadamente 7 millones de litros por día.
El consumo actual de etanol ronda los 3,5 millones de litros diarios, lo que significa que todavía hay un margen considerable para aumentar la producción sin necesidad de construir nuevas plantas.
Si se incrementa la producción de E20, se espera que la demanda de etanol aumente hasta alcanzar aproximadamente 6,4 millones de litros diarios, lo que se mantiene dentro de la capacidad del sistema de producción.
Si bien muchos países aún se encuentran en las primeras etapas de la implementación del E10, Tailandia está bien preparada en términos de infraestructura y concienciación. Aumentar el contenido de etanol ya no es una cuestión de si debemos hacerlo o no, sino de cuándo y cómo.
Según el sitio web del Ministerio de Energía de Tailandia, Bangkok Post

Fuente: https://vietnamnet.vn/tu-e10-len-e20-vi-sao-nguoi-thai-san-sang-do-xang-pha-20-con-2520785.html








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