El mensaje urgente sobre la construcción de una "civilización ecológica"
En el espíritu de conexión global y responsabilidad compartida ante los desafíos de la humanidad, el XXI Día de Vesak de las Naciones Unidas, organizado conjuntamente por el Consejo Internacional para el Día de Vesak y la Asociación Budista de China, se celebrará en Pekín, China, del 27 al 29 de mayo. El tema de la celebración de este año es " Sabiduría budista para promover el desarrollo sostenible global y construir un futuro compartido para la humanidad".

En su presentación durante la celebración del Vesak de la ONU de 2026, el Venerable Thich Thien Nhon, Vicepresidente del Consejo de Ancianos Budistas y Presidente del Consejo Ejecutivo, enfatizó que las Naciones Unidas abogan por un cambio en el modelo de consumo y producción responsables (ODS 12) para crear una «civilización ecológica». El desarrollo no se trata de un consumo ilimitado de recursos, sino de mejorar la calidad de vida en armonía con los límites ecológicos. Cuando la humanidad aprenda a «reducir la codicia», a vivir con «contentamiento» y a «moderación» en el consumo, la presión sobre los recursos naturales disminuirá, dando paso a la regeneración de la Tierra.
Desde esta perspectiva, la « economía compasiva» no debe entenderse como un concepto ajeno, ni como una negación del papel del crecimiento, la producción o el beneficio. Se trata, más bien, de una forma de replantear el objetivo último del desarrollo: la economía debe estar al servicio de la humanidad, aliviar el sufrimiento, reducir la desigualdad y preservar el medio ambiente para las generaciones futuras.
En un mundo que se enfrenta al cambio climático, los conflictos, la pobreza, las enfermedades y la desigualdad, el mensaje de una economía compasiva se vuelve aún más urgente.
Según la Organización Meteorológica Mundial, las temperaturas globales en 2024 fueron 1,55 °C superiores a los niveles preindustriales. No solo el medio ambiente, sino también la salud humana, sufren directamente las consecuencias. El séptimo informe Perspectivas del Medio Ambiente Mundial (GEO-7), publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) el 9 de diciembre de 2025, indica que la contaminación atmosférica está relacionada con aproximadamente 9 millones de muertes en todo el mundo, principalmente por enfermedades respiratorias, circulatorias e inmunitarias.
Estas cifras demuestran que el desarrollo no puede seguir entendiéndose simplemente como producir más, consumir más y crecer más rápido. Cuando el precio a pagar es el daño ambiental, la amenaza a la salud humana y el agotamiento de los recursos, la economía debe ser vista desde una perspectiva más humanista. Este es el punto de encuentro entre el espíritu compasivo del budismo y las exigencias del desarrollo sostenible en el mundo actual.
Economía compasiva: Evitar que la Tierra y la humanidad se agoten.
El espíritu de la satisfacción es un pilar fundamental de la economía compasiva. Saber cuándo se tiene suficiente no significa aceptar la pobreza ni renunciar al desarrollo. Significa reconocer los límites de la codicia, los límites de los recursos y la capacidad de la Tierra para resistirlos. En una era de consumo excesivo, cuantas más opciones materiales tenga la gente, más necesitará la capacidad de la consciencia plena para evitar quedar atrapada en el ciclo interminable de comprar, poseer y reemplazar.
Desde esa perspectiva, el consumo responsable es también una expresión de compasión. Elegir un producto más duradero, menos dañino y producido en condiciones laborales más justas no es solo una decisión personal, sino también una actitud ética. Cada comportamiento del consumidor, por pequeño que sea, contribuye a moldear el mercado. Cuando los consumidores se preocupan más por el origen de los productos, el impacto ambiental y la responsabilidad social corporativa, la economía se ve obligada a avanzar hacia una dirección más humana.

La economía compasiva también se alinea con las tendencias de desarrollo modernas, como la economía verde, la economía circular y la responsabilidad social corporativa. Si bien reciben diferentes nombres, estos modelos comparten un denominador común: el beneficio no puede existir por sí solo. El beneficio debe ir de la mano de la ética. El crecimiento debe ir acompañado de equidad y responsabilidad.
En consecuencia, el Venerable Thich Thien Nhon hizo hincapié en la promoción de una economía compasiva: construir modelos económicos inclusivos, eliminar la desigualdad y situar la dignidad humana y el bienestar de todos los seres en el centro.
La Madre Tierra es infinitamente indulgente, pero sus recursos son limitados. La sabiduría consiste en saber cuándo detenerse ante la codicia, y la compasión en tender la mano a quienes sufren. Que la luz de la sabiduría y la compasión ilumine nuestros pasos, para que un futuro compartido deje de ser un sueño lejano y se convierta en una realidad presente en cada aliento de la humanidad.
Fuente: https://vietnamnet.vn/tu-vesak-2026-nghi-ve-nen-kinh-te-tu-bi-2520224.html










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