El agua es uno de los componentes básicos de la vida, ya que representa aproximadamente la mitad del peso corporal de un adulto y dos tercios en los niños. Es un componente vital de las células y actúa como medio o disolvente para las reacciones que ocurren en el organismo.
El agua desempeña muchas funciones esenciales en el organismo. Es un disolvente (solución líquida) que disuelve numerosas sustancias químicas. Todas las reacciones necesarias para las funciones vitales del cuerpo (digestión, absorción, metabolismo, etc.) tienen lugar en un medio acuoso. Además de participar directamente en diversas reacciones corporales, el agua actúa como un lubricante fundamental, especialmente en las articulaciones, las membranas sinoviales y los tejidos conectivos, proporcionando flexibilidad en el movimiento de huesos y cartílagos, la pleura, el pericardio, el diafragma, la boca, etc. El agua también puede distribuir el calor generado por los procesos metabólicos y oxidativos de los nutrientes, ayudando así al cuerpo a regular su temperatura.
Beber suficiente agua ayuda a mantener el cuerpo sano porque controla todas las funciones internas, regula la temperatura corporal, facilita la digestión, elimina toxinas y previene enfermedades (especialmente la hipertensión). El agua en sí no tiene valor nutricional, pero transporta nutrientes por todo el cuerpo. En particular para los riñones, según la Fundación Nacional del Riñón de Estados Unidos, el agua no solo ayuda a eliminar toxinas, sino que también mantiene abiertos los vasos sanguíneos, permitiendo que la sangre fluya fácilmente hacia ellos para una filtración más eficiente.
Cuando el cuerpo está deshidratado, lo indica con síntomas como piel seca, dolor de cabeza, garganta seca, micción poco frecuente y orina oscura. En estos casos, es fundamental beber abundante agua de inmediato.
¿Cuánta agua debes beber?
Si la ingesta de agua no es excesiva y no se bebe una gran cantidad de golpe, las células pueden adaptarse al exceso de líquido en el cuerpo. Sin embargo, beber demasiada agua en poco tiempo puede tener graves consecuencias debido a un desequilibrio electrolítico, especialmente de sodio en la sangre.
Según el Dr. Nguyen Trong Hung, profesor asociado del Instituto Nacional de Nutrición, beber demasiada agua puede provocar intoxicación hídrica y disfunción cerebral. Esto ocurre cuando hay un exceso de agua en las células, especialmente en las cerebrales, lo que causa edema y presión intracraneal (edema cerebral), seguido de somnolencia y dolores de cabeza. Si esta presión aumenta, puede provocar afecciones como hipertensión arterial y bradicardia. Cuando hay exceso de agua, el sodio, un electrolito, es el más afectado, lo que conduce a la hiponatremia. Cuando los niveles de sodio disminuyen, el líquido entra en las células, aumentando el riesgo de convulsiones, coma e incluso la muerte.
Algunos indicios de que deberías considerar reducir tu consumo de agua incluyen: micción frecuente y orina casi transparente, sensación de hinchazón o náuseas, dolores de cabeza o confusión mental…
No existe una fórmula exacta para determinar la ingesta diaria de agua, ya que depende de las necesidades individuales y del estado de salud. Generalmente, el cuerpo requiere aproximadamente 2500 ml de agua al día, de los cuales entre 1000 y 1500 ml provienen del agua que bebemos y el resto de los alimentos. La cantidad de agua que se excreta también es de aproximadamente 2500 ml al día. Una ingesta adecuada de agua es esencial para una buena salud y un metabolismo correcto.
El agua potable debe ser limpia (filtrada y desinfectada) o hervida y enfriada. Las mujeres en período de lactancia, quienes realizan trabajos físicos extenuantes, quienes hacen ejercicio y sudan profusamente, y quienes trabajan al aire libre en climas cálidos necesitan beber más agua. En particular, ante diarrea, fiebre o vómitos, es necesario beber más agua o complementar con soluciones de rehidratación según las indicaciones del médico. Las personas con afecciones médicas como insuficiencia cardíaca o renal no deben beber cantidades excesivas de agua y deben consultar a su médico sobre su ingesta diaria de líquidos.
La forma correcta de beber agua es hacerlo lentamente y distribuirla a lo largo del día. Beber a sorbos pequeños ayuda al cuerpo a procesar los nutrientes y minerales con mayor eficacia. Además, facilita que los riñones procesen todos los líquidos.
Texto y fotos: H.HOA
Fuente: https://baocantho.com.vn/uong-nuoc-dung-va-du-a208727.html








