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Energía verde:

En un mundo que enfrenta cambios cada vez más complejos, la ecologización de la infraestructura energética no es solo una cuestión económica o una responsabilidad ambiental, sino que se ha convertido en un elemento fundamental para garantizar la seguridad energética de cada nación. Al mismo tiempo, esta tendencia está reconfigurando las estrategias de desarrollo de muchas de las principales economías.

Hà Nội MớiHà Nội Mới30/03/2026

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Las fuentes de energía sostenibles están recibiendo más inversión, especialmente en el contexto de un mundo volátil. Foto: OWT

Una tendencia irreversible.

En las últimas dos décadas, la transición a las energías limpias se ha convertido en una tendencia global, no solo por el objetivo de reducir las emisiones, sino también debido a cambios fundamentales en las estructuras económicas y tecnológicas. Las fuentes de energía renovables, como la eólica, la solar y la hidroeléctrica, reducen significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero —la principal causa del cambio climático—, mitigando así los riesgos de desastres naturales y los costos económicos de la degradación ambiental.

Más importante aún, la energía limpia ayuda a los países a reducir su dependencia de los combustibles fósiles importados, como el petróleo y el gas, que son vulnerables a las perturbaciones derivadas de conflictos geopolíticos y fluctuaciones de precios. Esto abre oportunidades para impulsar el crecimiento económico, crear nuevos empleos y desarrollar industrias de alta tecnología.

Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), las energías renovables representarán aproximadamente el 32 % de la producción mundial de electricidad en 2024 y se prevé que aumenten al 43 % en 2030, cubriendo más del 90 % de la creciente demanda de electricidad durante ese período. Este fuerte crecimiento se debe a varios factores, principalmente a la importante caída de los costes. Los precios de la energía solar y eólica han disminuido drásticamente en la última década, lo que hace que estas fuentes de energía sean competitivas con los combustibles fósiles.

Además, el desarrollo de la tecnología de almacenamiento de energía, especialmente las baterías, ayuda a superar parcialmente la naturaleza intermitente de las energías renovables.

Otro factor clave es el aumento vertiginoso e inaudito de la demanda de electricidad. El informe Perspectivas Energéticas Mundiales 2025 muestra que la electricidad se está convirtiendo en un elemento central del sistema energético, con una demanda que se dispara gracias a nuevos sectores como la inteligencia artificial, los centros de datos y los vehículos eléctricos. Esto obliga a los países a buscar fuentes de energía que sean rápidamente escalables, asequibles y sostenibles, criterios que las energías renovables cumplen mejor que los combustibles fósiles tradicionales.

La realidad es que la energía limpia ya no es un complemento, sino que se está convirtiendo en un pilar fundamental. Para 2024, más del 90 % de la nueva capacidad eléctrica mundial provendrá de fuentes renovables. Asimismo, durante ciertos periodos de 2025, la producción de electricidad a partir de energía limpia superará por primera vez a la del carbón, marcando un punto de inflexión significativo en la transición energética global.

Las principales economías lideran esta tendencia. China, el mayor consumidor de energía del mundo, no solo es uno de los principales emisores, sino también el mayor inversor en energías limpias. Según la AIE, la mayor parte de la nueva capacidad eléctrica instalada en la mayor economía de Asia en los últimos años proviene de energías limpias, en particular la solar y la eólica.

En la Unión Europea (UE), las energías renovables representaron el 25,4 % del consumo total de energía final en 2024 y siguen creciendo. Varios países, como Noruega, Islandia, Suecia y Dinamarca, cuentan con una proporción muy elevada de electricidad procedente de fuentes renovables. Los Países Bajos también están impulsando rápidamente esta tendencia gracias a sus proyectos de energía eólica marina.

Incluso países que antes dependían en gran medida de los combustibles fósiles están experimentando una transformación. Estados Unidos mantiene ahora una proporción significativa de energías renovables (23 %) y nuclear (18 %) en su matriz energética, mientras que el carbón representa solo alrededor del 16 %. Estas cifras indican una disminución gradual del papel de las fuentes de energía tradicionales a largo plazo.

Según los expertos, la transición energética ya no es una opción, sino una inevitabilidad. El director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, destacó en su momento que el mundo está entrando en una «era de la electrificación», donde la energía limpia desempeña un papel fundamental en el crecimiento económico. Esto significa que los países no pueden permanecer al margen si desean mantener su competitividad.

Sin embargo, el proceso de transición energética también se enfrenta a numerosos desafíos, como la infraestructura de la red eléctrica, las cadenas de suministro y la financiación. La AIE advierte que la inversión en la red no ha seguido el ritmo del desarrollo de las fuentes de energía limpia, lo que podría suponer riesgos para el sistema energético. No obstante, la tendencia general es irreversible: la energía limpia se está convirtiendo en la piedra angular de los sistemas energéticos modernos.

Un nuevo pilar en tiempos de inestabilidad

Si bien la seguridad energética se vinculaba anteriormente principalmente con el suministro de petróleo y gas, este concepto está experimentando una profunda transformación. Las crisis geopolíticas, sobre todo en Oriente Medio y a lo largo de las rutas vitales de transporte de energía, han puesto de manifiesto los riesgos de depender de los combustibles fósiles importados.

En este contexto, las energías renovables se han consolidado como una solución estratégica. A diferencia del petróleo o el gas natural, fuentes como la energía solar y eólica pueden aprovecharse localmente, reduciendo la dependencia de suministros externos, lo cual es especialmente importante para los países importadores de energía.

Europa es un claro ejemplo. Tras la crisis energética provocada por el conflicto entre Rusia y Ucrania, la UE aceleró el desarrollo de energías renovables para reducir su dependencia del gas importado. Aumentar la proporción de energías limpias no solo ayuda a reducir los costes a largo plazo, sino que también fomenta la autosuficiencia energética.

En Asia, Japón prácticamente carece de recursos energéticos propios, con una tasa de autosuficiencia de tan solo un 13%, una de las más bajas del mundo. Esto significa que cualquier fluctuación en el mercado mundial del petróleo y el gas impacta directamente en la economía. Ante las presiones sobre la seguridad energética, Japón está implementando una estrategia dual: expandir las energías renovables y, al mismo tiempo, reactivar la energía nuclear. Tokio aspira a aumentar la participación de la energía nuclear a aproximadamente un 20% para 2040, mientras que incrementa las energías renovables hasta alcanzar entre un 40% y un 50% de la matriz energética. De hecho, en el primer semestre de 2025, la energía limpia (incluidas las renovables y la nuclear) representó alrededor del 41% de la producción de electricidad, un aumento significativo en comparación con años anteriores.

Corea del Sur se enfrenta a un desafío similar, con una tasa de autosuficiencia energética de tan solo el 19%. El país ha optado por aumentar la proporción de energía nuclear e impulsar la inversión en energías limpias para reducir su dependencia de las importaciones. Cabe destacar que la mayor parte de la inversión energética de Corea del Sur —junto con la de Japón— se ha destinado a energías limpias, representando el 92% de la inversión total, una cifra significativamente superior a la media mundial.

Según los expertos, la energía limpia contribuye a aumentar la resiliencia del sistema energético. A diferencia de los combustibles fósiles, que se ven fuertemente influenciados por factores de mercado y geopolíticos, la energía renovable presenta menor volatilidad en los costos operativos, lo que contribuye a la estabilidad de los precios de la electricidad y reduce los riesgos económicos. Asimismo, la diversificación de las fuentes de suministro, desde la energía eólica y solar hasta la hidroeléctrica y la biomasa, aporta mayor flexibilidad al sistema energético en comparación con un modelo dependiente de los combustibles fósiles.

Sin embargo, la transición hacia energías más sostenibles también plantea nuevos desafíos, en particular la dependencia de minerales críticos como el litio, el cobalto y los elementos de tierras raras. El informe Perspectivas Energéticas Mundiales 2025 de la AIE subraya que la seguridad energética futura estará estrechamente ligada a las cadenas de suministro de estos minerales, lo que exige que los países cuenten con estrategias integrales, no solo en energía, sino también en industria y recursos.

No obstante, la tendencia general sigue siendo clara: la transición hacia energías más sostenibles se está convirtiendo en un elemento fundamental de la seguridad nacional. En un mundo volátil, la autosuficiencia energética no solo determina la estabilidad económica, sino que también repercute directamente en la posición geopolítica de cada nación.

Desde una perspectiva medioambiental, la transición hacia energías más sostenibles se ha convertido en un requisito fundamental para las estrategias de desarrollo. La presión del cambio climático, la creciente demanda energética y la inestabilidad geopolítica están acelerando este proceso más de lo previsto. La pregunta ya no es si debemos cambiar de energía o no, sino con qué rapidez y cómo hacerlo. Los países líderes no solo están reduciendo las emisiones, sino que también están mejorando su autosuficiencia y competitividad.

Para Vietnam, esta tendencia presenta tanto oportunidades como desafíos. Si Vietnam aprovecha eficazmente su potencial de energías renovables para construir un sistema energético flexible, podrá garantizar un crecimiento sostenible y, al mismo tiempo, mantener la seguridad energética a largo plazo.

Fuente: https://hanoimoi.vn/xanh-hoa-nang-luong-tu-lua-chon-phat-trien-den-yeu-cau-an-ninh-song-con-742035.html


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