Las interrupciones en el estrecho de Ormuz, la ruta de transporte marítimo de energía más importante del mundo , están provocando una fuerte caída en los flujos mundiales de petróleo, mientras que las rutas alternativas resultan insuficientes para compensar. Según las últimas cifras, las exportaciones de crudo por mar desde los países del Golfo (excluido Irán) en marzo de 2026 alcanzaron tan solo 8,44 millones de barriles diarios, lo que supone un descenso del 49 % con respecto a los 16,58 millones de barriles diarios del mes anterior.
En circunstancias normales, el estrecho de Ormuz transporta aproximadamente el 20 % de la demanda mundial de petróleo y casi una cuarta parte del comercio marítimo de energía. Sin embargo, tras más de un mes de conflicto que ha perturbado la región, las rutas de transporte alternativas, como los oleoductos y los corredores terrestres, operan solo al 40 % de su capacidad habitual, sin poder reemplazar el papel fundamental del estrecho de Ormuz.
Los estados del Golfo han implementado diversas medidas de respuesta, entre ellas, Arabia Saudita desviando sus exportaciones a través del Mar Rojo, los Emiratos Árabes Unidos (EAU) utilizando el puerto de Fujairah fuera del Estrecho de Ormuz, e Irak restableciendo las rutas marítimas a través de Turquía y Siria. Sin embargo, incluso en condiciones óptimas, la capacidad de reposición combinada de Arabia Saudita y los EAU es de tan solo entre 2,6 y 5,5 millones de barriles diarios, muy por debajo de la demanda real.
Las cifras detalladas revelan la gravedad de la interrupción: las exportaciones de Arabia Saudita cayeron a 4,39 millones de barriles diarios, las de los Emiratos Árabes Unidos a 2,13 millones de barriles diarios y las de Irak a tan solo 561.000 barriles diarios. Kuwait y Qatar prácticamente han desaparecido del mapa de exportaciones, mientras que Omán es una rara excepción, ya que ha aumentado su producción gracias a su ubicación fuera del estrecho de Ormuz.
Las soluciones temporales, como el transporte por carretera, los corredores transcontinentales o el transbordo en múltiples etapas, están incrementando significativamente los costos logísticos. Se prevé que los precios del petróleo aumenten aproximadamente 15 dólares por barril en 2026, mientras que las primas de los seguros de transporte ya se han duplicado o triplicado, lo que refleja los riesgos persistentes.
La Agencia Internacional de Energía (AIE) ha tenido que coordinar la liberación de aproximadamente 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas estratégicas —la mayor cantidad jamás liberada— para estabilizar el mercado. Sin embargo, los expertos consideran que esta es solo una solución temporal, mientras que la realidad demuestra que el estrecho de Ormuz sigue siendo un cuello de botella insustituible en el sistema energético mundial.
Fuente: https://vtv.vn/xuat-khau-dau-vung-vinh-giam-gan-50-100260406102723847.htm








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