A finales de 2025, la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) acusó a la Asociación de Fútbol de Malasia (FAM) de falsificar documentos para legitimar a siete jugadores naturalizados y permitirles representar a la selección nacional. El caso sigue abierto y a la espera del fallo definitivo del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS).
El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) suspendió temporalmente a los siete jugadores, pero aclaró que esta no es una decisión definitiva sobre su elegibilidad para competir. Según el reglamento disciplinario de la FIFA, si se determina que un jugador no es elegible, el equipo que lo utiliza podría enfrentar sanciones retroactivas en competiciones oficiales. Por lo tanto, Malasia corre un riesgo significativo si continúa alineando a este grupo de jugadores naturalizados en el partido contra Vietnam el 31 de marzo, correspondiente al partido de vuelta de las eliminatorias para la Copa Asiática 2027.

El entrenador Cklamovski aún espera el regreso de los jugadores naturalizados para el partido de vuelta contra Vietnam.
FOTO: NGOC LINH
El entrenador malasio sigue siendo "obstinado".
A pesar de las advertencias legales cada vez más claras, el seleccionador de Malasia, Peter Cklamovski, aún albergaba la esperanza de un «milagro» que le permitiera recuperar a siete jugadores nacionalizados para el partido contra Vietnam. Esta postura provocó de inmediato fuertes críticas por parte de los aficionados malasios. Muchos argumentaron que seguir dependiendo del grupo de jugadores bajo investigación solo dañaría aún más la imagen del fútbol malasio…
Y esa es solo la historia en el contexto de un solo partido. El problema más importante es cómo operará la alta dirección de la FAM ahora que todo el comité ejecutivo ha renunciado. Recientemente, el Secretario General de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), Windsor John, declaró que la FIFA no disolverá la FAM si la federación resuelve el escándalo y se compromete a completar la reestructuración, autorizando a la AFC a supervisar en lugar de intervenir directamente. La AFC estima que el proceso de reconstrucción durará al menos tres meses, y la suspensión será el último recurso si la reforma fracasa, ya que las consecuencias harían que el fútbol malasio tardara muchos años en recuperarse.
Fuente: https://thanhnien.vn/bong-da-malaysia-nin-tho-cho-cas-185260202224014839.htm






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