
Tras los debates sobre la prohibición del acceso de los niños a las redes sociales en muchos países, la provincia de Manitoba (Canadá) propuso recientemente prohibir el acceso infantil a los chatbots de IA. Esta medida generó reacciones encontradas de inmediato, especialmente dado que las prohibiciones anteriores del uso de redes sociales por parte de los niños no han demostrado una eficacia clara. En el contexto de la creciente penetración de la IA en las escuelas y la vida cotidiana, la pregunta no es solo "¿Deberíamos prohibirla?", sino también: "¿Deberíamos proteger a los niños de la IA o deberíamos enseñarles a usar esta tecnología de manera efectiva?".

Los niños utilizan la IA para ayudarles con sus deberes. Foto: PC Mag
Cuando la IA se convierte en el nuevo "compañero de clase"
Actualmente, el uso de la IA por parte de los estudiantes se ha generalizado en muchas partes del mundo. Según una encuesta de Pew Research, alrededor del 64 % de los adolescentes estadounidenses han utilizado chatbots de IA, y casi un tercio los usa a diario.
Muchos estudiantes utilizan la IA para buscar información, obtener explicaciones de las lecciones, practicar idiomas extranjeros o recibir ayuda con sus tareas. Para muchos, los chatbots de IA son como un tutor disponible las 24 horas, siempre listo para responder preguntas sin molestarse ni cansarse, y sin que se sientan avergonzados de preguntar.
En el lado positivo, la IA ofrece claramente beneficios innegables.
En el contexto de una educación cada vez más personalizada, muchos expertos creen que la IA puede ayudar a los estudiantes a acceder al conocimiento a su propio ritmo y según sus necesidades individuales. Un estudiante con dificultades de aprendizaje podría recibir explicaciones repetidas sin sentirse presionado. Los estudiantes de zonas con escasez de profesores o con recursos de aprendizaje limitados también tendrían mejor acceso al apoyo.
El problema es que, cuanto más útil se vuelve la IA, más se preocupan los adultos.
¿Qué hace que los adultos se sientan inseguros?
Una de las mayores preocupaciones es que la IA pueda disminuir gradualmente la capacidad de los niños para pensar de forma independiente.
Cuando los chatbots pueden escribir párrafos, crear esquemas de ensayos o resumir libros en segundos, la "lucha" por el conocimiento —una parte crucial del proceso de aprendizaje— corre el riesgo de acortarse o eliminarse por completo.
Muchos educadores creen que es durante el proceso de generar ideas, revisar un párrafo o intentar resolver un problema matemático difícil cuando los niños desarrollan el pensamiento crítico y las habilidades de razonamiento. Si la IA realiza la mayor parte de ese trabajo por ellos, los niños podrían aprender más rápido, pero sus capacidades de razonamiento se verían limitadas.

Aula de IA. Foto: USDLA
Algunos psicólogos también están preocupados por el impacto social de los chatbots de IA. A diferencia de los amigos de la vida real, los chatbots no suelen discrepar, discutir ni molestar a los usuarios. Tienden a estar de acuerdo y a tener en cuenta las emociones de sus interlocutores.
Eso puede parecer conveniente, pero ha llevado a muchos investigadores a preocuparse de que los niños se acostumbren a un estilo de comunicación "sin fricciones".
Mientras tanto, la madurez social a menudo proviene de experiencias de la vida real: discutir con amigos, discrepar con los demás o aprender a aceptar las emociones negativas.
Cabe destacar que varios estudios realizados en Estados Unidos han demostrado que muchos niños admiten preferir chatear con chatbots en lugar de con amigos de verdad. Algunos niños también están empezando a sentirse excesivamente dependientes de la IA.
Por lo tanto, muchos padres ven la IA con la misma mentalidad con la que veían las redes sociales en el pasado.
¿Será efectiva la prohibición?
Lo cierto es que las prohibiciones tecnológicas anteriores no siempre han sido efectivas. A medida que muchos países endurecen las restricciones sobre el uso de las redes sociales entre los adolescentes, un número considerable de jóvenes sigue encontrando maneras de eludir los sistemas de verificación de edad para continuar utilizando las plataformas que desean.
Con la IA, esto puede ser aún más difícil de controlar. La tecnología de inteligencia artificial se está volviendo cada vez más común, desde motores de búsqueda y software educativo hasta navegadores, teléfonos inteligentes e incluso aulas. Muchas escuelas ya han integrado la IA en su enseñanza, mientras que las empresas tecnológicas la promueven constantemente como una habilidad esencial para el futuro. Esto hace que sea casi imposible mantener a los niños alejados de las aplicaciones de IA.
Además, algunos expertos argumentan que una prohibición absoluta podría incluso ser contraproducente. Cuanto más se perciba la IA como "fruta prohibida", más probabilidades tendrá de despertar la curiosidad de los jóvenes.
Además, no todos los impactos de la IA son negativos. Si se utiliza correctamente, la IA puede fomentar la creatividad, la investigación y el aprendizaje. Para muchos estudiantes, los chatbots son simplemente una herramienta nueva, al igual que lo fueron las calculadoras de bolsillo o internet en su momento.
Quizás por eso cada vez más expertos argumentan que la cuestión no radica en "si se debe prohibir o no la IA", sino en cómo enseñar a los niños a utilizar esta tecnología de forma sana y responsable.

El uso de la inteligencia artificial para ayudar con las tareas escolares es cada vez más común entre los niños. Foto: Getty Images
Lo que los niños realmente necesitan
En los debates sobre la IA, una idea se menciona cada vez con más frecuencia: la "autonomía digital", es decir, la capacidad de los seres humanos para controlar cómo aparece la tecnología en sus vidas, en lugar de dejar que la tecnología dicte su comportamiento.
Para los niños, esto puede comenzar con habilidades básicas como saber cuándo usar la IA y cuándo hacer las cosas por sí mismos; saber cómo verificar la información proporcionada por los chatbots; comprender que la IA no siempre es precisa; y, lo más importante, no permitir que la tecnología reemplace por completo las experiencias de la vida real.
Muchos expertos en educación creen que los niños actualmente no necesitan más lecciones de moral sobre tecnología. Lo que sí necesitan es, quizás, el apoyo de los adultos, desde padres y maestros hasta las escuelas, para hablar con ellos, establecer límites y guiarlos en el uso de la IA de acuerdo a su edad.
Fuente: https://vtv.vn/co-nen-cam-tre-em-su-dung-ai-100260624170742324.htm








