El 17 de mayo, información del Hospital Popular 115 indicó que el paciente NNHV (30 años) ingresó en urgencias con cefalea intensa repentina, mareos, vómitos e inestabilidad. La resonancia magnética (RM) reveló un hemangioma cavernoso en el cerebelo izquierdo con complicaciones hemorrágicas.
Aún más preocupante es que los médicos descubrieron dos aneurismas cerebrales adicionales. Uno de ellos estaba ubicado directamente en la arteria vertebral, una posición extremadamente peligrosa con un riesgo muy alto de ruptura.
El Dr. Nguyen Van Tuan, jefe del Departamento de Neurocirugía y del equipo quirúrgico, evaluó que el hemangioma cavernoso es una malformación vascular congénita poco frecuente. Si bien la cirugía puede extirpar completamente el tumor, el procedimiento conlleva el riesgo de dejar secuelas graves que pueden tener un impacto a largo plazo en la vida del paciente.
Tras más de 20 días de tratamiento médico intensivo, sin que se observara mejoría en el estado del paciente V., los médicos decidieron que era necesaria una intervención quirúrgica para prevenir una mayor hemorragia. Sin embargo, la aparición simultánea de un aneurisma complicó la cirugía, ya que cualquier manipulación podría provocar la ruptura del aneurisma y una hemorragia masiva.
Ante esta situación, el equipo de tratamiento decidió adoptar una estrategia multimodal, realizando primero una embolización para tratar el aneurisma y, posteriormente, procediendo a una microcirugía para extirpar el tumor.

El Dr. Tran Thanh Vu, jefe de la Unidad de Intervención Neurovascular, explicó que para eliminar esta "bomba de relojería", el equipo aplicó la técnica de oclusión con balón (BTO, por sus siglas en inglés). Esta técnica permite evaluar con precisión si la circulación cerebral contralateral es capaz de irrigar la región cerebral tras ocluir el vaso sanguíneo que contiene el aneurisma.
Tras una intervención vascular exitosa y una vez que el paciente se encontraba en estado estable, se le preparó minuciosamente para una cirugía mayor.
La microcirugía duró aproximadamente 3 horas y consistió en la disección y extirpación completa de la malformación vascular en el cerebelo. Los resultados fueron sumamente positivos: la paciente V. recuperó la plena consciencia tan solo dos días después de la intervención. Los síntomas clínicos graves que presentaba anteriormente, como vómitos y mareos, habían desaparecido. Actualmente, la paciente se encuentra en rehabilitación para retomar su vida normal lo antes posible.
A través de este caso, el Dr. Tuan advirtió que la hemorragia cerebral causada por tumores vasculares suele progresar de forma silenciosa, con síntomas poco claros, lo que facilita un diagnóstico erróneo. Cuando se produce una hemorragia aguda, el riesgo de muerte o discapacidad es extremadamente alto.
"Es necesario que las personas tomen medidas preventivas para controlar su presión arterial, evitar el estrés, mantener un estilo de vida saludable, dormir lo suficiente, hacer ejercicio y limitar el consumo de alcohol y tabaco. Ante síntomas neurológicos anormales, como dolores de cabeza persistentes, mareos, pérdida del equilibrio o entumecimiento y debilidad en las manos y los pies, deben acudir de inmediato a centros médicos especializados para una evaluación oportuna", aconsejó el Dr. Tuan.
Fuente: https://giaoducthoidai.vn/cuu-nam-thanh-nien-mac-u-mach-mau-hy-huu-post778074.html











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