Nueve meses después del lanzamiento oficial del sistema de gobierno local de dos niveles en 34 provincias y ciudades de todo el país, el nuevo modelo de gobernanza ha generado numerosos cambios positivos. El aparato administrativo se ha simplificado significativamente, reduciendo el número de agencias especializadas y puntos intermedios, ahorrando recursos presupuestarios y acortando los tiempos de tramitación. La reforma de los procedimientos administrativos y la transformación digital han avanzado considerablemente, contribuyendo a una mayor eficiencia en los servicios para ciudadanos y empresas. El funcionamiento del modelo de gobierno local de dos niveles brinda a los funcionarios locales más oportunidades para interactuar directamente con la población, escucharla y comprender sus inquietudes y dificultades. Esto les permite desarrollar soluciones y recomendaciones más adecuadas y eficaces.
Además de los logros, el funcionamiento del sistema de gobierno local de dos niveles también enfrenta algunos obstáculos. Si bien la reducción de los niveles administrativos e intermedios se ha implementado con relativa rapidez, la reforma de los mecanismos operativos y los procesos de trabajo en algunas áreas aún no cumple con los requisitos de racionalización del aparato. En muchos lugares, los funcionarios y empleados públicos a nivel comunal aún no cumplen con los nuevos requisitos. La asignación de recursos no es proporcional a las tareas asignadas. Todavía existe una escasez de personal a nivel comunal, donde las personas interactúan directamente y resuelven problemas. El exceso y la escasez de funcionarios persisten, especialmente en campos altamente especializados como la tecnología de la información y la salud .
Además, los sistemas de datos y las plataformas digitales aún no están estandarizados ni conectados de forma sincronizada, lo que provoca que los trámites administrativos sigan dependiendo en gran medida de documentos en papel, causando demoras y mayores costos para ciudadanos y empresas. Esto impide que se logre el objetivo de resolver los problemas a nivel local como se esperaba.
La reorganización del aparato administrativo busca mejorar su eficiencia y la calidad de su personal. Por lo tanto, es necesario un cambio fundamental en la concepción de la gobernanza. El gobierno no solo debe ser un organismo administrativo, sino también un proveedor de servicios para la ciudadanía y un socio para las empresas. Las funciones y responsabilidades de cada nivel deben estar claramente definidas, garantizando que el nivel provincial sea sólido en estrategia y el nivel comunal en implementación. El nivel comunal debe centrarse en atender directamente las necesidades de la ciudadanía y las empresas.
El nivel comunal es el más cercano a la base, donde los funcionarios y empleados públicos tienen contacto directo y diario con la población y las empresas. Muchos problemas e historias que surgen de situaciones prácticas se reflejan directamente en los funcionarios, empleados públicos y autoridades locales. Por lo tanto, el equipo de funcionarios y empleados públicos es un factor decisivo en la eficacia del nuevo modelo de gobernanza. Los funcionarios locales deben ser verdaderos solucionadores de problemas. Para lograrlo, es necesario superar la situación de "demasiadas personas familiarizadas con los puestos antiguos, pero muy pocas capacitadas para los nuevos". Es preciso desarrollar pronto un marco de competencias para los puestos de trabajo a nivel local que aborde esta brecha de competencias. Con base en esto, se debe desarrollar un plan para capacitar a los funcionarios locales en habilidades profesionales, de gestión y digitales para que respondan mejor a las nuevas necesidades de desarrollo del país.
La eficacia del gobierno local no puede afirmarse si los ciudadanos aún tienen que realizar múltiples viajes debido a trámites administrativos, experimentan demoras en la tramitación de documentos y no reciben respuestas oportunas de las autoridades competentes. Un sistema administrativo moderno no puede considerarse que funciona correctamente cuando los ciudadanos y las empresas acceden a servicios públicos sin papel, pero aún enfrentan obstáculos debido a una infraestructura digital inadecuada. Por lo tanto, es necesario acelerar genuinamente la transformación digital y construir un sistema de datos sincronizado y unificado. Los datos deben identificarse como la "infraestructura blanda" de la gobernanza, la base para mejorar la eficacia y la eficiencia de las operaciones. Los sistemas de información deben estar interconectados e integrados, permitiendo la tramitación rápida y transparente de los procedimientos administrativos, reduciendo así el tiempo y los costos, y aumentando la satisfacción de los ciudadanos y las empresas.
Cuando cada funcionario y cada organismo actúa con espíritu de servicio, la eficacia de la reforma se medirá por la satisfacción de la ciudadanía y las empresas. El modelo de gobierno local de dos niveles solo tiene verdadero éxito cuando la población está genuinamente satisfecha con los cambios en cada servicio público, cada procedimiento administrativo y cada interacción con el gobierno. Como enfatizó el Secretario General To Lam: “La eficacia de la reforma no se mide únicamente por el número de organismos reorganizados, sino que debe evaluarse mediante resultados muy concretos en la vida social: que la ciudadanía no sufra inconvenientes; que los documentos y procedimientos administrativos se resuelvan con rapidez mediante la ciencia , la tecnología, la transformación digital, el espíritu de servicio de los funcionarios y, sobre todo, que el nivel comunal sea capaz de resolver los problemas sobre la marcha, de acuerdo con las realidades locales”.
Fuente: https://daibieunhandan.vn/dan-hai-long-thuoc-do-thanh-cong-cai-cach-10411608.html






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