
Foto: Museo de Literatura de Vietnam.
Hacer de la historia parte de la vida.
En realidad, a muchos jóvenes les apasiona la historia y buscan activamente aprender sobre las figuras, los eventos y los hitos más importantes de la nación. Sin embargo, también existe un sector que la considera una materia árida, centrada en memorizar eventos y fechas. Esto pone de manifiesto la necesidad de un cambio de enfoque para que la historia no solo se aprenda, sino que también se sienta, se viva y se convierta en parte natural de la conciencia de los jóvenes.
Según la Dra. Nguyen Thi Hoan, jefa del Departamento de Teoría Política de la Universidad Nacional de Economía, el mayor desafío actual no reside necesariamente en la historia en sí, sino en la brecha generacional. Cada generación tiene una perspectiva diferente de la vida, una forma distinta de recibir información y métodos de aprendizaje diferentes. Por lo tanto, si queremos que la historia llegue a la Generación Z, primero debemos comprender qué piensa y qué desea.
"La brecha generacional crea diferencias en la forma en que se aborda la historia. Si los profesores no entienden a sus alumnos, es muy difícil generar empatía y conexión", compartió el Dr. Hoan.
Basándose en su experiencia docente, comentó que lo primero que suele hacer al comenzar un curso es escuchar a los estudiantes. En lugar de simplemente transmitir conocimientos de la manera tradicional, los instructores buscan comprender las ideas, los deseos y las inquietudes de los estudiantes sobre la materia. A partir de ahí, el contenido y los métodos de enseñanza se adaptan mejor a cada estudiante.
Este es también uno de los enfoques más valorados por muchos expertos en educación . Porque la historia solo se vuelve realmente interesante cuando los estudiantes ven la conexión entre las historias del pasado y sus propias vidas en el presente.
En la Universidad Nacional de Economía , se han implementado numerosos métodos de enseñanza innovadores en los cursos de teoría política e historia. Los estudiantes pueden participar en actividades como la representación de personajes históricos, debates, presentaciones basadas en proyectos o la creación de productos multimedia relacionados con temas históricos.
Cabe destacar que cada grupo de estudiantes tiene sus propias fortalezas. Para los estudiantes de marketing, la historia puede abordarse desde la perspectiva de la creación de campañas de comunicación. Para los estudiantes de logística, la historia de la Ruta Ho Chi Minh o el sistema logístico durante la guerra pueden convertirse en lecciones prácticas de organización y operación. Esta conexión entre la historia y su campo de estudio ayuda a los estudiantes a comprender que la historia no está desvinculada de la vida.
Sin embargo, innovar en los métodos de enseñanza no implica abandonar el papel guía del profesor. La Dra. Nguyen Thi Hoan sostiene que, en debates o discusiones, los docentes deben seguir desempeñando un papel fundamental para ayudar a los estudiantes a desarrollar el pensamiento científico y abordar la historia con objetividad.
"Lo importante no es ganar o perder en un debate, sino ayudar a los estudiantes a comprender la esencia del tema, saber cómo formular preguntas, analizar y ver la historia desde diferentes perspectivas", enfatizó.
Aprende historia a partir de experiencias de primera mano.
Cabe destacar que los jóvenes de hoy cuentan con numerosas oportunidades para acceder a la historia. Museos digitales, realidad virtual (RV), realidad aumentada (RA), documentales, podcasts, vídeos cortos en redes sociales y proyectos creativos de contenido histórico son cada vez más populares. La pregunta ya no es si estudiar historia, sino cómo estudiarla.
Según la Dra. Nguyen Thi Hoan, los docentes deben saber cómo dar vida al conocimiento. La historia no debe presentarse únicamente en forma de números, fechas o eventos áridos. Cuando se incluyen figuras históricas, historias reales y material documental en las clases, la historia se vuelve mucho más vívida y cercana.
"A los estudiantes a menudo les resulta difícil memorizar números sencillos. Pero cuando el conocimiento se transmite a través de historias, de destinos humanos y experiencias específicas, la historia se vuelve más accesible de forma natural", afirmó.
Más allá del aprendizaje en el aula, el verano es también un momento ideal para que los estudiantes se familiaricen con la historia y la cultura nacionales a través de experiencias prácticas. Las visitas a museos, sitios históricos y espacios culturales ayudan a que el conocimiento trascienda los libros de texto, volviéndose más visual y atractivo.
Recientemente, el 21 de mayo, el Museo de Literatura de Vietnam recibió a 160 estudiantes de la Escuela Secundaria de Lenguas Extranjeras (Universidad de Lenguas Extranjeras – Universidad Nacional de Vietnam, Hanói) para una visita y una sesión de aprendizaje experiencial con motivo del fin del año escolar. Allí, los estudiantes aprendieron sobre la historia de la literatura vietnamita a través de diferentes períodos, explorando las vidas y trayectorias de numerosas figuras culturales y literarias como Nguyen Trai, Nguyen Du, el presidente Ho Chi Minh, Nam Cao, Nguyen Dinh Thi, Nguyen Huy Tuong y Van Cao.
En particular, los estudiantes también tuvieron la oportunidad de disfrutar de la película animada "El niño de la bandera de caña", a través de la cual comprendieron mejor el patriotismo, la fuerza de voluntad y las aspiraciones del héroe nacional Dinh Bo Linh en la construcción del país. Estas experiencias no solo ayudan a los estudiantes a adquirir conocimientos de forma natural, sino que también contribuyen a cultivar el amor por la literatura y el orgullo por las tradiciones culturales nacionales.
Esto también demuestra que la historia y la cultura resultan más cercanas cuando se presentan a través de métodos visuales y emocionalmente atractivos, en lugar de simplemente memorizar datos áridos.
La experiencia demuestra que la historia cobra vida verdaderamente cuando las generaciones futuras la narran, la comparten y la transmiten. Cuando los jóvenes aprenden activamente sobre la historia de su nación, participan en actividades vivenciales, crean contenido o difunden relatos históricos en el idioma de su tiempo, la historia deja de ser un libro cerrado y se convierte en parte integral de la vida contemporánea.
Para ayudar a los jóvenes a asimilar la historia de forma natural, quizás lo más importante no sea obligarlos a memorizar más, sino ayudarlos a comprender, sentir y verse reflejados en las historias del pasado. Así, la historia dejará de ser una asignatura obligatoria para convertirse en una fuente de inspiración, fomentando el carácter, la responsabilidad y el amor por la nación en cada joven de hoy.
Fuente: https://daidoanket.vn/de-nguoi-tre-tham-nhuan-lich-su-mot-cach-tu-nhien.html








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