La experiencia demuestra que cuando la economía global se tambalea, el mercado interno actúa como una "fortaleza" que la protege. La pandemia de COVID-19 fue una dura prueba. Cuando las cadenas de suministro globales colapsaron y el comercio se estancó, fueron el consumo interno y el sistema de distribución nacional los que ayudaron a mantener la producción, preservar los empleos y garantizar la seguridad social.
Esta lección es aún más valiosa en el período actual, cuando las tendencias comerciales proteccionistas están en aumento; las políticas fiscales y comerciales internacionales están experimentando numerosos cambios; y especialmente con el reciente conflicto en Oriente Medio. Con más de 100 millones de personas, una estructura demográfica joven y una clase media en rápido crecimiento, nuestro país posee un mercado de consumo con gran potencial. Se proyecta que el consumo interno sea el principal motor, compensando la desaceleración de las exportaciones debido a las fluctuaciones globales.
Esta evaluación está plenamente justificada, dado que se proyecta que la clase media se duplicará entre 2023 y 2026; se espera que el crecimiento del consumo personal alcance aproximadamente el 9% en 2025, con un valor aproximado de 270 000 millones de dólares. Para las empresas vietnamitas, el mercado nacional es su territorio, que ofrece ventajas como comprender la cultura, los gustos y el comportamiento de consumo de sus clientes. El coste de acceder y desarrollar el mercado es menor que el de exportar, mientras que la tendencia de los vietnamitas a priorizar el uso de productos vietnamitas ha reforzado las tendencias de consumo interno. En el contexto de la escalada de conflictos en Oriente Medio y el aumento del proteccionismo comercial en muchos países, explotar eficazmente el mercado nacional ayuda a las empresas a superar los desafíos inmediatos y a construir una base de marca a largo plazo.
Sin embargo, para que el mercado interno se convierta realmente en un motor de crecimiento, necesitamos políticas sincronizadas y a largo plazo. El enfoque principal debe ser aumentar la renta disponible y fortalecer la confianza del consumidor. La expansión de la seguridad social (seguro médico , pensiones y prestaciones por desempleo) ayudará a reducir la tendencia a acumular para emergencias y a incentivar el gasto. Las reformas fiscales progresivas y un mayor apoyo a los grupos de ingresos bajos y medios estimularán el poder adquisitivo genuino.
Simultáneamente, es necesario promover la urbanización sostenible e invertir en infraestructura de conectividad regional, creando un amplio mercado y aumentando la productividad y los ingresos. La reforma de los mercados de capitales y tierras permitirá una asignación eficiente de recursos; el desarrollo del sector privado y la mejora de la capacidad de las empresas nacionales; y la orientación de la IED hacia las necesidades del mercado interno y la transferencia de tecnología, incrementando así el valor añadido nacional y fortaleciendo las cadenas de suministro nacionales.
La formación de recursos humanos de alta calidad, la formalización del sector laboral informal y la creación de empleos sostenibles serán la base para impulsar el poder adquisitivo y expandir la clase media. Ciudad Ho Chi Minh, con su modelo de desarrollo de "tres regiones - una zona especial - tres corredores - cinco pilares", cuenta con condiciones favorables para liderar la dinamización del mercado interno mediante la economía digital, los servicios de alta calidad y la innovación.
El mercado interno no se opone a las exportaciones; al contrario, una sólida posición local será un trampolín para la expansión global de las empresas. Un mejor aprovechamiento del mercado interno, con más de 100 millones de habitantes, no es solo una solución temporal ante las fluctuaciones globales, sino una estrategia a largo plazo para fortalecer las capacidades nacionales.
A medida que se despierte aún más el potencial interno, que las empresas se arraiguen profundamente en el mercado nacional, que el poder adquisitivo se nutra mediante políticas coherentes y que se fortalezca la confianza, la economía tendrá una base más sólida. Por lo tanto, el desarrollo del mercado interno también implica autosuficiencia y autofortalecimiento, contribuyendo a la construcción de una nación fuerte y próspera en la nueva era.
Fuente: https://www.sggp.org.vn/don-bay-thi-truong-noi-dia-post840972.html







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