
La bandera de la Unión Europea frente a la sede de la Comisión Europea en Bruselas, Bélgica. Foto: THX/VNA.
Según informa Euronews el 1 de junio, el Parlamento Europeo y los Estados miembros de la UE han llegado a un acuerdo sobre el contenido del Reglamento de Repatriación, considerado una piedra angular de la estrategia del bloque para reforzar el control de la inmigración.
La nueva ley permite a los Estados miembros establecer centros de acogida y deportación de migrantes fuera del territorio de la UE, y amplía sus competencias para rastrear y detener a los inmigrantes ilegales.
El comisario europeo de Asuntos de Interior, Magnus Brunner, afirmó que la nueva norma supone un paso importante para que la UE pueda controlar mejor los flujos migratorios y mejorar la eficacia de las decisiones de deportación. Según cifras oficiales, actualmente solo alrededor del 29 % de las personas a las que se les pide que abandonen la UE regresan a su país de origen o abandonan el territorio de la UE.
El aspecto más destacable de la ley es que permite a los países de la UE establecer centros de repatriación en países no pertenecientes a la UE mediante acuerdos bilaterales. Estas instalaciones pueden servir como puntos de tránsito o alojamiento temporal para los migrantes mientras esperan la tramitación de sus solicitudes.
La nueva normativa también elimina el requisito, vigente desde hace mucho tiempo, de que los migrantes solo pudieran ser devueltos a su país de origen o a un país con el que tuvieran una conexión clara. En consecuencia, la mayoría de los migrantes ahora pueden ser trasladados a centros de repatriación en terceros países. Solo los menores no acompañados están exentos de esta medida, mientras que las familias con hijos siguen sujetas a la repatriación.
Varios países europeos han comenzado a buscar socios para implementar este modelo. Alemania, los Países Bajos, Austria, Dinamarca y Grecia ya han colaborado en iniciativas para construir centros de repatriación fuera de la UE. Por su parte, Italia gestiona actualmente dos instalaciones similares en Albania.
Además de allanar el camino para la creación de centros de repatriación en el extranjero, la ley también otorga a las autoridades mayor poder para identificar y controlar a los inmigrantes indocumentados. Los Estados miembros están autorizados a realizar inspecciones en las residencias o lugares relacionados con los migrantes indocumentados.
El período máximo de detención para quienes esperan ser deportados también se ha ampliado significativamente. Según la nueva normativa, este período ha aumentado de 6 meses a un máximo de 24 meses, con la posibilidad de una prórroga adicional de 6 meses y sin límite para los casos que se consideren una amenaza para la seguridad.
También se han endurecido las restricciones de entrada. La duración habitual de la prohibición aumentará de 5 a 10 años, mientras que en algunos casos relacionados con la seguridad podría imponerse una prohibición permanente.
Otro cambio significativo se refiere al derecho de apelación. Actualmente, la ejecución de una orden de deportación suele suspenderse automáticamente mientras el tribunal examina la apelación. Sin embargo, según la nueva normativa, esta suspensión ya no será automática, sino que la decidirá el tribunal caso por caso.
La UE también implementará el mecanismo de la Orden Europea de Repatriación para alentar a los Estados miembros a reconocer y hacer cumplir las decisiones de deportación de los demás, si bien este mecanismo sigue siendo voluntario.
La nueva ley ha recibido el apoyo de muchos gobiernos europeos en medio de la presión constante del sector migratorio, que sigue siendo un tema políticamente delicado en muchos países. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos y algunos parlamentarios de izquierda argumentan que la normativa podría aumentar el riesgo de vulnerar los derechos fundamentales de los migrantes.
Las organizaciones de la sociedad civil advierten que la detención prolongada, la ampliación de las deportaciones a terceros países y la mayor celeridad por parte de las autoridades podrían socavar las protecciones legales existentes para los inmigrantes.
Una vez finalizados los trámites de aprobación definitivos, la ley podría entrar en vigor oficialmente el próximo mes. Muchos observadores creen que esta es la señal más reciente de que la UE está adoptando una postura más firme en materia de inmigración, en medio de la presión sobre muchos gobiernos europeos para controlar los flujos migratorios irregulares y reforzar la seguridad fronteriza.
Según baotintuc.vn
Fuente: https://baophutho.vn/eu-thong-qua-luat-nhap-cu-cung-ran-nhat-trong-nhieu-thap-nien-255353.htm







Kommentar (0)