![]() |
Gabriel Jesús está intentando recuperar su forma. |
Hace diez años, Gabriel Jesus estuvo a punto de fichar por el Inter. En aquel entonces, Suning acababa de hacerse cargo del club, tenía grandes ambiciones y un presupuesto ajustado. El Inter aceptó pagar 30 millones de euros al Palmeiras, considerando a Jesus como un gran avance para su nuevo proyecto. Todo parecía estar resuelto.
Una llamada telefónica cambió el destino.
Pero el fútbol rara vez sigue líneas rectas. Una llamada de Pep Guardiola cambió el rumbo de la carrera del joven de 19 años.
El Manchester City apareció, ofreciendo 32 millones de euros, una cifra equivalente a la del Inter. Jesús eligió el proyecto de Pep Guardiola, donde le prometían desarrollo en un entorno de control del balón, presión y alta competición.
El Inter, en un intento de "apagar el fuego", recurrió a Gabigol. La historia lo dejó claro. Jesús ganó títulos, consolidando su posición en Europa. Gabigol fracasó, abandonando el continente sin hacer mucho ruido. Dos opciones, dos caminos, dos destinos.
Por lo tanto, cuando Gabriel Jesus regresó al Giuseppe Meazza con la camiseta del Arsenal, la historia fue más que un simple partido de Champions League. Trató sobre recuerdos, arrepentimientos y el recordatorio de decisiones que marcaron toda una década.
![]() |
Gabriel Jesus marcó dos goles en la victoria del Arsenal por 3-1 sobre el Inter de Milán. |
Gabriel Jesus llegó al partido contra el Inter no como una estrella reconocida. Antes de eso, atravesaba el momento más difícil de su carrera. Una lesión del ligamento cruzado anterior lo dejó fuera de las canchas, lo que le hizo perder ritmo y prestigio en el Arsenal.
La inversión de 80 millones de euros del Arsenal en Viktor Gyökeres es una clara señal. Jesús ya no es el centro absoluto de sus planes.
El futuro del delantero brasileño está en duda, especialmente porque su contrato expira en 2027. Han comenzado a surgir rumores de su salida, aunque los directivos del Arsenal han negado la posibilidad de que se vaya en enero.
En ese contexto, la Champions League se convirtió en el escenario donde Jesús se hizo notar. Contra el Inter, no solo marcó. Jugó con la confianza, la agudeza y la serenidad de un delantero que en su día había competido al máximo nivel. Sus dos momentos decisivos en el Meazza no solo fueron significativos en cuanto a habilidad, sino también una clara confirmación: Gabriel Jesus está lejos de estar acabado.
Más importante aún, esa actuación demostró que había superado la barrera psicológica tras su lesión. Su agilidad, su inteligente posicionamiento y su preciso remate en el área —las cualidades que una vez definieron a Jesús— regresaron. Sin ostentación, pero suficiente para recordarles a todos que sigue siendo un delantero de primera.
Inter, Arsenal y la encrucijada que se avecina.
La ironía del fútbol reside en que Jesús redescubrió su gloria contra el mismo equipo que lo persiguió inicialmente. El Inter de hoy es muy diferente al de 2016. Más estable, más pragmático y competitivo en Europa. Pero el recuerdo de la "oportunidad perdida" de Gabriel Jesús todavía causa tristeza en muchos en el Giuseppe Meazza.
![]() |
Jesús recuperó su antigua gloria contra el mismo equipo que primero lo persiguió. |
Por otro lado, sus actuaciones en el Milán abren muchas posibilidades para el futuro de Jesús. Cumplirá 29 años en abril, una edad ideal para un delantero. La Premier League sigue siendo un destino habitual, pero un traspaso a Italia ya no es descabellado. La Serie A siempre sabe cómo revitalizar a delanteros técnicamente dotados y tácticamente astutos.
Guardiola ha tomado un camino diferente con Haaland. El Arsenal está reestructurando su ataque. Se acerca el Mundial de 2026, y cualquier jugador brasileño entiende que un rendimiento constante a nivel de clubes es un requisito previo para tener una oportunidad. En ese contexto, Gabriel Jesus no puede quedarse de brazos cruzados.
Cabe destacar que, a estas alturas, ya no es el joven prometedor de hace diez años. Jesús comprende su propio valor, sabe qué entorno le conviene más y comprende que cada decisión posterior podría ser la más importante de su carrera.
Gabriel Jesus rechazó una vez el Inter para seguir a Guardiola. Diez años después, regresó al Giuseppe Meazza como un jugador clave. El fútbol siempre se mueve en ciclos muy extraños. Y la historia de Jesus es una prueba clara: no todas las decisiones se pueden deshacer, pero siempre hay momentos que demuestran que el camino tomado no fue en vano.
Fuente: https://znews.vn/gabriel-jesus-chua-bi-lang-quen-post1621847.html










Kommentar (0)