Imagen ilustrativa
Llega abril, el viento canta el verano.
Había una lluvia en los ojos azules.
De repente me di cuenta de lo sinceras que fueron tus palabras.
Como flores silvestres aferrándose a pasos familiares…
(Se acerca abril - Nguyen Nhat Anh)
Abril llega con el suave aliento de la naturaleza, suavemente, como si temiera despertar viejos sueños que aún persisten en el follaje. Mi corazón también tiene un pequeño rincón reservado para abril: un lugar donde se guardan recuerdos sin nombre, avivados incluso por una brisa fugaz.
Abril marca la transición entre estaciones, cuando las primeras lluvias del verano caen repentinamente, borrando los últimos rastros del sol primaveral en las carreteras. Una mañana, al despertar, notas de repente el viento fresco y húmedo, que sutilmente trae el fragante aroma de los lirios. Lirios, las flores de abril, de un blanco puro como cartas sin enviar, tan prístinos como un anhelo sin nombre...
Dicen que cada temporada de floración es una temporada de nostalgia. No sé si es cierto, pero sí sé que cada vez que veo lirios, se me encoge el corazón. Recuerdo aquellas mañanas de madrugada yendo al mercado de flores con mi madre, mi manita aferrada a su vestido, mis ojos brillando al contemplar los lirios recién cortados, aún húmedos de rocío. También recuerdo la primera vez que preparé un jarrón de flores, los lirios meciéndose suavemente en el jarrón de porcelana blanca, su delicada fragancia flotando por el rincón de nuestra vieja casa. Y recuerdo... una tarde muy lejana, cuando alguien me regaló una ramita de lirios, junto con una promesa que el tiempo ha barrido.
Esos recuerdos, tan viejos como una carta manuscrita, prensada entre las páginas descoloridas de un diario. Pero en cuanto llega abril, en cuanto una suave brisa trae el aroma de los lirios, todo regresa como si nunca se hubiera desvanecido...
Abril trae chaparrones repentinos, que van y vienen tan rápido como una historia que termina antes de empezar. Las lluvias de abril no son frías como las de primavera, ni fuertes como las de verano. Caen suavemente, como un susurro de la tierra, como una suave caricia en los recuerdos. Me encantan esas tranquilas tardes de abril sentada junto a la ventana, viendo la lluvia caer en el alero, con el corazón volviendo al pasado. Ese día, también en una tarde de abril como esta, escuché en silencio la risa de alguien resonando en la lluvia. Pero entonces, solo queda un recuerdo.
Abril también es el mes de las despedidas. Las flores del crespón empiezan a adquirir un color morado intenso, recordatorio de la inminente temporada de exámenes. De estudiante, no entendía por qué a la gente le gustaba tanto el crespón. Pero al crecer, me di cuenta de que el morado no era solo el color de la flor, sino también de sentimientos no expresados, de emociones inocentes y silenciosas. Hay personas que pasan por abril, dejando en mí una vaga huella, un dulce recuerdo que nunca se desvanecerá.
Dicen que abril es la temporada de los asuntos pendientes. Alguien perdió la oportunidad de confesar su amor, alguien perdió una mano, alguien miró a alguien a los ojos pero le faltó el valor para dar el primer paso... Y así, abril pasa, llevándose consigo cosas pendientes, dejando un vago vacío en el corazón de las personas. Pero creo que, aunque abril traiga asuntos pendientes, sigue siendo una hermosa parte de la juventud. Al menos, por un momento, amamos, esperamos, soñamos.
Abril: la época de la nostalgia, pero también la época de los nuevos comienzos. Las lluvias de abril refrescan la tierra, haciendo que los árboles broten y los viejos caminos se sientan renovados. Solía pensar que abril era la época de las cosas perdidas, pero luego me di cuenta de que también es el mes de la esperanza. Abril va y viene, pero los corazones permanecen, llenos de emociones indescriptibles.
Por lo tanto, aunque abril evoca viejos recuerdos y trae consigo un toque de melancolía, sigo amándolo a mi manera. Adoro la brisa fresca, el color prístino de los lirios, las lluvias repentinas y fugaces, e incluso los aspectos incompletos. Pase lo que pase, abril terminará, y aún nos esperan días brillantes.
Al llegar abril, un rincón de mi corazón se abre con recuerdos…
Linh Chau
Fuente: https://baolongan.vn/goc-nho-thang-tu-a192894.html






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