Vietnam.vn - Nền tảng quảng bá Việt Nam

Las ciencias sociales y las humanidades y el proceso de innovación.

En esta nueva era, las ciencias sociales y las humanidades no solo deben ser ciencias de la interpretación, sino también ciencias de la creación de valor social y de la apertura del camino a nuevos modelos de desarrollo.

Báo Nhân dânBáo Nhân dân03/06/2026

El profesor Dr. Nguyen Huu Duc (cuarto desde la izquierda) y otros científicos debaten sobre el desarrollo de la tecnología integrada de drones.
El profesor Dr. Nguyen Huu Duc (cuarto desde la izquierda) y otros científicos debaten sobre el desarrollo de la tecnología integrada de drones.

Comprender a las personas para crear valor.

Según el enfoque moderno, la innovación se forja a partir de una formación en artes liberales, el pensamiento de diseño y la capacidad de crear valor. Este enfoque enfatiza que la innovación no se limita a la invención tecnológica, sino que es una combinación de recursos humanos, métodos de resolución de problemas y la habilidad para transformar ideas en valor práctico.

La formación en artes liberales proporciona una base para que las personas piensen de forma independiente, crítica, interdisciplinaria y responsable. Sin embargo, en la era de la innovación, el espíritu de las artes liberales debe elevarse hacia una educación emancipadora : no solo ayudar a las personas a comprender el mundo , sino también liberar su capacidad creativa, colaborativa, tecnológica, ética y proactiva para transformarlo. Se trata de una educación que va más allá de la adaptación, con el objetivo de liberar el potencial humano y construir una sociedad más humana y progresista.

El pensamiento de diseño proporciona un método de acción. Es un enfoque centrado en el ser humano para la resolución de problemas que no comienza con la pregunta "¿qué tecnología tenemos?", sino con la pregunta "¿a qué problemas se enfrentan las personas?".

Un proceso de pensamiento de diseño generalmente consta de cinco pasos: empatizar , definir , idear , prototipar y probar . De estos, los dos primeros pasos son cruciales para la calidad de la innovación.

En la etapa de empatía, los diseñadores deben comprender a las personas dentro de su contexto vital específico: sus necesidades, dificultades, motivaciones, hábitos, creencias, normas culturales y las barreras sociales que rigen su comportamiento. Aquí es donde las ciencias sociales y las humanidades desempeñan un papel crucial, ya que disciplinas como la sociología, la antropología, la psicología, la educación, los estudios culturales, el derecho, la comunicación, las políticas públicas y la administración de empresas ayudan a ver a las personas no solo como "usuarios", sino como sujetos sociales con sus propias circunstancias, relaciones y sistemas de valores.

En la etapa de resolución de problemas, las ciencias sociales y las humanidades ayudan a distinguir las manifestaciones superficiales de las causas profundas. Muchos programas de transformación digital, reformas educativas, proyectos de desarrollo urbano o innovaciones en los servicios públicos se enfrentan a dificultades no necesariamente por falta de tecnología, sino por no comprender adecuadamente las necesidades, los comportamientos, las creencias y el contexto social.

Por ejemplo, los servicios públicos en línea pueden tener pocos usuarios no solo por interfaces difíciles de usar, sino también por falta de confianza, habilidades digitales insuficientes, procesos engorrosos o beneficios poco claros. La innovación educativa no puede depender únicamente de equipos digitales, software o materiales didácticos; requiere comprender la motivación para el aprendizaje, los métodos pedagógicos, la relación entre docentes y estudiantes, las presiones familiares y las diferencias regionales.

En las etapas posteriores, las ciencias sociales y las humanidades siguen contribuyendo a ampliar el abanico de soluciones, evaluar su idoneidad y medir su impacto. En la fase de generación de ideas, una solución no es solo una aplicación tecnológica, sino que también puede ser un nuevo modelo educativo, una nueva política, un nuevo diseño de servicio público, una iniciativa comunitaria, un producto cultural digital o una nueva forma de organizar la sociedad.

Durante la fase de creación de prototipos y pruebas, este campo ayuda a responder preguntas como: ¿Los usuarios comprenden, creen y consideran adecuada la solución? ¿Existen barreras culturales, psicológicas, legales o éticas? ¿La solución mejora la calidad de vida, aumenta la confianza, reduce la desigualdad, modifica comportamientos y fortalece la capacidad de la comunidad?

Desde esta perspectiva, las ciencias sociales y las humanidades no solo participan en la evaluación del impacto tras la implementación de la tecnología, sino que están presentes a lo largo de todo el proceso de innovación, desde la comprensión de las personas, la identificación de problemas, el diseño de soluciones y la prueba de modelos, hasta la medición del impacto y la institucionalización de la innovación.

En resumen, las ciencias sociales y las humanidades ayudan a la innovación a evitar tres escollos: la tecnología adecuada para el problema equivocado; la solución adecuada para el contexto equivocado; y el objetivo correcto pero sin la capacidad de ser aceptado y difundido por la sociedad.

Diseñar soluciones para problemas de desarrollo.

A nivel global, las ciencias sociales y las humanidades están experimentando una transformación significativa, pasando de centrarse principalmente en explicar la sociedad a contribuir activamente a la creación de soluciones a los problemas del desarrollo. Para participar e impulsar la innovación, las ciencias sociales y las humanidades necesitan innovar en teoría y metodología. Los principales marcos teóricos utilizados para describir, clasificar o interpretar la sociedad deben complementarse con marcos capaces de diseñar intervenciones, predecir resultados y evaluar impactos. Los métodos de investigación tradicionales deben integrarse con macrodatos, ciencias del comportamiento, simulación de políticas, investigación participativa, humanidades digitales y ciencias sociales computacionales.

Varias tendencias nuevas están dando forma a esta transformación. La innovación social se centra en nuevas soluciones a los problemas sociales mediante la modificación de la forma en que se promueven las organizaciones, la gobernanza, la educación, la prestación de servicios, la formulación de políticas o la acción comunitaria. La investigación -acción y la investigación participativa involucran a científicos, comunidades, autoridades locales y empresas en la identificación de problemas, la experimentación y el perfeccionamiento de soluciones. La ciencia del comportamiento ayuda a comprender cómo las personas toman decisiones y reaccionan ante las políticas.

Los laboratorios de políticas permiten realizar pruebas de políticas a pequeña escala antes de su implementación generalizada. Las humanidades digitales y las ciencias sociales computacionales amplían las capacidades de investigación mediante el uso de macrodatos, análisis de redes sociales, minería de textos, modelado de comportamiento e inteligencia artificial. Las políticas basadas en evidencia mejoran la precisión, la transparencia y la rendición de cuentas en la gobernanza del desarrollo.

1-1469.jpg
El proceso de pensamiento de diseño.

Estas tendencias demuestran que las ciencias sociales y las humanidades no han perdido su esencia humanística en la era digital, sino que están ampliando su capacidad y sus métodos para comprender mejor a las personas, diseñar mejores soluciones y crear un impacto social más tangible.

Siguiendo esta tendencia, las fronteras tradicionales entre las ciencias naturales, la tecnología y las ciencias sociales y humanidades se están volviendo más difusas. La inteligencia artificial abarca simultáneamente algoritmos, datos, ética, derecho, trabajo y confianza. La transformación verde incluye materiales, energía, comportamiento del consumidor, medios de subsistencia y equidad en el desarrollo. Las ciudades inteligentes incluyen simultáneamente infraestructura digital, planificación, cultura espacial, gobernanza comunitaria y calidad de vida.

Si bien aún existen diferencias entre los campos, estas radican principalmente en el enfoque, las técnicas de investigación y los formatos de publicación. En esencia, todos participan de la misión común de ampliar las capacidades humanas y crear mejores formas de desarrollo.

Implicaciones para Vietnam

En el contexto actual de innovación, transformación digital y desarrollo competitivo, las ciencias sociales y las humanidades deben ubicarse de manera más apropiada dentro de la cadena de valor nacional.

Ante todo, es fundamental integrar las ciencias sociales y las humanidades en los programas nacionales de innovación desde su fase de diseño, especialmente en los ámbitos de la inteligencia artificial, la transformación digital, la educación, la sanidad, el desarrollo urbano, las industrias culturales, el desarrollo regional, la gobernanza de datos y la ética tecnológica. Sin una comprensión adecuada de las personas, la cultura, el comportamiento y las instituciones desde el principio, muchos programas de innovación, incluso aquellos con tecnología avanzada, pueden enfrentar dificultades en su implementación.

En segundo lugar, es necesario desarrollar laboratorios sociales en universidades, institutos de investigación y a nivel local. Estos laboratorios sirven como espacios de prueba para políticas, modelos educativos, comunicación, comportamiento, servicios públicos, cultura digital y gobernanza comunitaria, centrándose en problemas, datos y comunidades reales. Este enfoque permite que la investigación en ciencias sociales y humanidades vaya más allá de las meras recomendaciones y participe en la verificación, el ajuste y el perfeccionamiento de las soluciones antes de su implementación a gran escala.

En tercer lugar, es necesario impulsar importantes programas de investigación sobre el pueblo vietnamita, sus valores nacionales y su cultura de la innovación. Una nación innovadora no puede depender únicamente de la infraestructura digital y las nuevas tecnologías; necesita personas innovadoras, una cultura científica, confianza social, capacidad de colaboración, ética tecnológica y un sólido sistema de valores que guíe su desarrollo.

En cuarto lugar, es necesario innovar en los productos de investigación, los mecanismos de financiación y la evaluación de las ciencias sociales y las humanidades. Además de artículos, monografías e informes resumidos, es preciso desarrollar informes de políticas, conjuntos de indicadores, bases de datos sociales, modelos de intervención, productos culturales digitales, iniciativas comunitarias y soluciones de gobernanza implementables. La evaluación debe priorizar la calidad académica, la aplicabilidad de los resultados y el impacto social.

Finalmente, es necesario formar a una nueva generación de científicos sociales y humanísticos: personas con una sólida base teórica, una metodología excelente, dominio de datos, experiencia tecnológica, pensamiento orientado a las políticas públicas y capacidad para trabajar con la comunidad. Esta es la fuerza que puede transformar las ciencias sociales y humanísticas, pasando de un rol meramente explicativo a uno de coestructuración social; de ser un último recurso para la crítica a participar activamente desde el inicio en la cadena de innovación.

Fuente: https://nhandan.vn/khoa-hoc-xa-hoi-nhan-van-va-cong-cuoc-doi-moi-sang-tao-post966650.html


Kommentar (0)

¡Deja un comentario para compartir tus sentimientos!

Misma categoría

Mismo autor

Herencia

Cifra

Empresas

Actualidad

Sistema político

Local

Producto

Happy Vietnam
cosecha

cosecha

Bajo la luz de la luna

Bajo la luz de la luna

encima

encima