
En el contexto de una economía global plagada de riesgos y perturbaciones externas cada vez más impredecibles, ¿qué papel debería desempeñar el sector económico estatal para convertirse realmente en una fuerza fundamental en la estabilidad macroeconómica y el liderazgo económico, según los delegados?
Esta ha sido una política constante a lo largo de numerosos mandatos del Partido, el Gobierno y la Asamblea Nacional , reafirmando que la economía estatal desempeña un papel fundamental, actuando como eje para regular y orientar otros sectores económicos ante las fluctuaciones de la economía. Durante el último período, el Estado ha promulgado diversas políticas para consolidar y desarrollar este sector, entre ellas, la Resolución 79. Esta resolución se considera un hito, ya que sienta las bases para el desarrollo de la economía estatal, con la expectativa de superar gradualmente las limitaciones y debilidades actuales, fortaleciendo así la confianza de la población en el sector económico estatal.
Sin embargo, la realidad demuestra que este sector aún presenta muchas limitaciones. Aparte de unas pocas corporaciones grandes y eficientes que dominan el mercado y contribuyen al presupuesto, como las de los sectores de petróleo y gas y telecomunicaciones, la mayoría de las empresas estatales siguen operando por debajo del nivel que correspondería a los recursos invertidos.
En cuanto a las contribuciones al presupuesto estatal, el sector de exportaciones e inversión extranjera directa (IED) representa aproximadamente el 76%, mientras que el sector económico interno, incluida la economía estatal, sigue siendo relativamente modesto. Si bien el Estado invierte fuertemente en este sector, su contribución al presupuesto no es proporcional.
Por ejemplo, si se invierte un billón de VND en un banco, el interés obtenido ya es elevado, pero al invertirlo en empresas estatales, la rentabilidad no es proporcional, lo que evidencia numerosas deficiencias. Por lo tanto, en el futuro, es necesario innovar en la forma de pensar, los métodos y los enfoques, centrándose especialmente en la captación de talento, la resolución de problemas laborales y la mejora de la eficiencia de las contribuciones al presupuesto estatal.
Para garantizar que el sector económico estatal funcione de manera eficiente y en proporción a los recursos asignados en el próximo período, ¿qué soluciones innovadoras, en particular en términos de instituciones y recursos humanos, sugieren los delegados?
En mi opinión, el problema fundamental reside, ante todo, en las personas y el mecanismo operativo. El Estado ha dado luz verde a las empresas estatales mediante diversas políticas, lo que significa que les ha otorgado mayor autonomía en la producción, las operaciones comerciales y la gestión de personal. El Estado, principalmente, proporciona orientación en las actividades productivas y comerciales.
Las empresas estatales gozan de autonomía en las decisiones de inversión, adquisiciones, fijación de precios, utilización de recursos y gestión de personal. Al mismo tiempo, una sólida descentralización y delegación de poder les permite tomar decisiones independientes en actividades específicas, mientras que el Estado desempeña principalmente un papel de orientación, desarrollo de estrategias y supervisión.
Cuando se otorga poder, este debe ir acompañado de responsabilidad, garantizando que las empresas operen con eficiencia y evitando situaciones en las que las grandes inversiones generen bajos rendimientos. Si se gestiona correctamente, a partir de 2026, el sector económico estatal puede generar un impulso significativo, convirtiéndose en un pilar fundamental para promover el desarrollo de otros sectores económicos, al tiempo que incrementa las contribuciones al presupuesto estatal.
En lo que respecta a la necesidad de reforzar el papel de la regulación del mercado, los delegados preguntaron qué mejoras adicionales son necesarias en los mecanismos y las políticas para garantizar que las empresas estatales sean verdaderamente autónomas y flexibles, al tiempo que mantienen la eficiencia y la rendición de cuentas.
De hecho, las resoluciones lo han dejado muy claro. El punto crucial es que el Estado ha encomendado a las empresas estatales numerosas tareas clave, haciendo hincapié en la autonomía y la rendición de cuentas respecto a sus actividades productivas y comerciales. Las empresas deben gozar de plena autonomía en sus operaciones de producción y negocio. Por ejemplo, tienen derecho a decidir cómo importan y exportan, en qué sectores invierten, etc.
En materia de recursos humanos, el Estado también ha otorgado a las empresas el derecho a gestionar su personal, desde la determinación del número de empleados y puestos de trabajo hasta la remuneración, la disciplina, la evaluación y la organización del personal. Los ministerios y organismos centrales no participan directamente en la gestión de las operaciones de las empresas estatales. Una vez asignada la responsabilidad y descentralizada la autoridad, las empresas deben ser proactivas en sus actividades productivas y comerciales.
¡Muchísimas gracias, delegados!
Fuente: https://baotintuc.vn/kinh-te/kinh-te-nha-nuoc-can-phat-huy-vai-role-dan-dat-20260411145215677.htm






Kommentar (0)