|
Dependiendo del diseño, la Sra. Nhung diseña diferentes productos. |
Apasionada por la costura desde la infancia, Nhung eligió estudiar Tecnología de la Confección en el Instituto Tecnológico de Ciudad Ho Chi Minh. Tras graduarse, trabajó mientras cursaba simultáneamente una licenciatura en Diseño de Moda en la Universidad de Tecnología y Educación de Ciudad Ho Chi Minh para seguir cultivando su pasión. Sin embargo, justo un año antes de su graduación, una tragedia inesperada la golpeó, dando un giro inesperado a su vida. Hace catorce años, durante las vacaciones del Tet en su ciudad natal, sufrió un accidente que la dejó sin poder caminar.
|
La Sra. Nhung también compró accesorios y patrones adicionales para decorar los productos. |
Tras aquella dura experiencia, para levantar el ánimo, recurrió a la costura como terapia. Su familia le compró una máquina de coser, la adaptó a sus necesidades y empezó a practicar, a pesar de su movilidad reducida. En su pequeña habitación, el ritmo de la máquina se convirtió en su compañero, ayudándola a superar gradualmente la adversidad y a recuperar la fe y la motivación. «Gracias a mi formación académica, aprendí más en línea y cosí ropa para conocidos y amigos. Las prendas gustaron mucho, lo que me permitió conseguir más clientes e ingresos adicionales», compartió Nhung.
|
Algunos de los bolsos están hechos de tela vaquera reciclada. |
Tras las inundaciones de finales de 2025, su máquina de coser quedó gravemente dañada, pudiendo coser solo telas gruesas, por lo que no pudo seguir confeccionando ropa para sus clientes. Casualmente, al ver a grupos benéficos donando mucha ropa vaquera usada a las víctimas de las inundaciones, se le ocurrió la idea de fabricar bolsos con tela vaquera reciclada. Al principio, por falta de experiencia, los detalles de la confección no encajaban a la perfección y tuvo que hacer muchos ajustes antes de terminar el producto. Coser mochilas y bolsos requiere un forro para crear y mantener su forma, lo cual es más complejo que coser ropa, por lo que tuvo que aprender muchas técnicas nuevas por su cuenta. Dependiendo del estampado de la tela vaquera, diseña con flexibilidad muchos productos diferentes. También encarga varios accesorios para ensamblar y completar cada detalle. Cada producto le lleva entre uno y dos días, dependiendo del tamaño y la complejidad. Gracias a su destreza, las prendas vaqueras usadas se han transformado en mochilas, bolsos y carteras bonitas y atractivas. También acepta pedidos personalizados de clientes con requisitos específicos de estilo y diseño.












Kommentar (0)