Según la nueva normativa, todos los niños malasios residentes en el país deben completar la educación primaria y secundaria básica, salvo que estén oficialmente exentos. Los padres que no envíen a sus hijos a la escuela pueden enfrentarse a una multa de hasta 5000 ringgit o a seis meses de prisión, o ambas penas.
La ministra de Educación de Malasia, Fadhlina Sidek, destacó que el objetivo de la ley es "garantizar que ningún niño se quede atrás" y priorizar el apoyo sobre el castigo. El ministerio reforzará las campañas de sensibilización y proporcionará apoyo, como becas y uniformes, para reducir las tasas de abandono escolar.
Algunos parlamentarios acogieron con satisfacción la enmienda, calificándola de paso audaz y necesario, pero también cuestionaron su aplicación a los estudiantes que reciben educación en casa, a aquellos con circunstancias especiales o a las escuelas privadas. El ministro afirmó que las exenciones se considerarían caso por caso y que las escuelas privadas seguirían teniendo que cumplir con la ley.
La nueva normativa se introdujo debido a que muchos estudiantes malasios abandonan los estudios tras graduarse de la escuela primaria. El gobierno malasio espera que la educación secundaria obligatoria mejore los índices de finalización de los programas, reduzca la brecha de abandono escolar y garantice el derecho a la educación para todos los niños.
La diputada Teresa Kok señaló que es necesario abordar las causas profundas del abandono escolar, como la pobreza, los problemas familiares y la falta de interés por aprender, en lugar de depender únicamente de medidas legales.
Según Malay Daily
Fuente: https://giaoducthoidai.vn/malaysia-trien-khai-giao-duc-thcs-bat-buoc-post744840.html
Kommentar (0)