(NLĐO) - Las extrañas circunstancias de la Tierra y la Luna hace más de quinientos millones de años han contribuido significativamente a nuestra existencia actual.
Según un estudio publicado recientemente en la revista PNAS, un día en la Tierra hace unos quinientos millones de años era 2,2 horas más largo que en la actualidad, mientras que la Luna también se encontraba 20.000 km más lejos de lo que está ahora.
Ese período abarcó desde hace 650 hasta 500 millones de años, y conforma lo que se conoce como la "explosión biológica cámbrica".
La Tierra y la Luna sufrieron períodos de gran agitación hace cientos de millones de años. Foto de IA: Anh Thu
Según Live Science, un equipo de investigación liderado por el geólogo He Huang de la Universidad Tecnológica de Chengdu (China) intentó esclarecer la historia de la rotación de la Tierra examinando datos recopilados de capas de roca en entornos marinos que datan de hace 700 a 200 millones de años.
Estas losas de roca ayudan a recrear cómo han cambiado las mareas en la superficie del planeta, en parte porque revelan el espesor de los océanos.
El equipo combinó estos datos con modelos de las fuerzas de marea que actúan entre la Luna y la Tierra para determinar la velocidad a la que la Tierra rota sobre su eje durante el período de estudio de quinientos millones de años.
Finalmente, descubrieron un patrón en forma de "escalera" en la rotación de la Tierra, con dos fases en las que la rotación del planeta cambia de forma rápida y drástica, alternando con períodos de estabilidad.
El primer período de grandes cambios tuvo lugar hace entre 650 y 500 millones de años, y abarcó la "Explosión Cámbrica", el período de mayor actividad biológica del planeta, cuando los organismos simples evolucionaron repentinamente hasta convertirse en animales complejos y multicelulares, diversificándose en nuevos nichos ecológicos.
La segunda fase tuvo lugar hace aproximadamente entre 340 y 280 millones de años, coincidiendo con el período en que enormes glaciares cubrían el planeta.
Durante ambos periodos, los días fueron 2,2 horas más largos y la Luna también se encontraba 20.000 km más lejos de lo normal.
En la primera fase, días de hasta 26,2 horas de duración aumentaron el número de horas que el mundo recibía luz solar, impulsando la fotosíntesis y provocando importantes procesos de oxidación, lo que hizo que la vida floreciera.
Esto se debe a que, con el tiempo, la Luna atrae a nuestro planeta.
Como resultado, hay momentos en que se aleja de nosotros, agotando la energía cinética de la Tierra, ralentizando la rotación de nuestro planeta y, por lo tanto, alargando el día.
En segundo lugar, la aparición de los glaciares transformó rápidamente la Tierra en una bola de nieve congelada, lo que provocó extinciones masivas.
Sin embargo, a cada extinción masiva siempre le siguen otras explosiones biológicas, a medida que surgen nuevas especies y ocupan los nichos ecológicos dejados por las especies extintas.
Por lo tanto, se puede decir que ambos acontecimientos han tenido un profundo impacto en nuestra existencia actual.
Fuente: https://nld.com.vn/mot-ngay-trai-dat-tung-dai-262-gio-mat-trang-troi-xa-196240818082256203.htm









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