En una reunión con el Comité Organizador Central el 5 de marzo, el Secretario General To Lam hizo hincapié en la necesidad de prestar especial atención a la mejora de la calidad de los cuadros de base, considerando esto una tarea regular y estratégica de importancia decisiva para la capacidad de gestionar e implementar las tareas políticas del país.
Tras señalar que, sin una reforma sincronizada del trabajo de personal, la base podría convertirse fácilmente en un "cuello de botella" en la implementación de las principales políticas, el Secretario General solicitó simultáneamente un "cambio radical de una mentalidad centrada en complementar al personal y la formación general a una mentalidad más moderna de gestión de personal: estandarizar las capacidades según los puestos de trabajo, evaluar en función de los resultados, reforzar el control del poder y, al mismo tiempo, crear motivación para que los cuadros se atrevan a pensar, a actuar y a asumir la responsabilidad del bien común".

Actualmente, los funcionarios locales se enfrentan a una carga de trabajo cada vez mayor y más compleja. Las principales políticas de desarrollo socioeconómico, reforma institucional, transformación digital, construcción de una administración moderna o mejora de la calidad de los servicios públicos solo se materializan gracias a la capacidad organizativa de los funcionarios más cercanos a la ciudadanía. Sin embargo, la realidad también demuestra que la calidad de los funcionarios en muchas localidades aún no cumple con las exigencias de sus tareas; siguen mostrándose indecisos, limitados, reacios a trabajar y, sobre todo, reacios a pensar, a innovar y a ser creativos.
En el contexto de la continua racionalización del aparato administrativo para lograr mayor eficiencia y eficacia, y la significativa descentralización del poder a las autoridades locales, los funcionarios de base están recibiendo cada vez más autoridad y responsabilidad. Esto exige que cada funcionario de base no se limite a ejecutar funciones oficiales y seguir órdenes administrativas de sus superiores. Más que nadie, deben estar profundamente involucrados en los asuntos prácticos, conociendo a fondo la realidad de su localidad y encontrando las formas más apropiadas y efectivas de implementar políticas, leyes y reglamentos. A su vez, gracias a su experiencia práctica, darán vida a la realidad, perfeccionando cada vez más las políticas, leyes y reglamentos.
En otras palabras, la calidad de los funcionarios de base es crucial para la eficacia del aparato estatal. Por lo tanto, mejorar la calidad y el prestigio de estos funcionarios, tal como lo solicitó el Secretario General To Lam, es una responsabilidad compartida de todo el sistema político. Para lograrlo, es necesario implementar un conjunto integral de soluciones.
En este contexto, es necesario seguir mejorando los estándares y el marco de competencias para los cuadros, vinculándolos a puestos de trabajo y requisitos de tareas específicos. La selección, asignación y evaluación de los cuadros deben estar más estrechamente vinculadas a la eficiencia laboral y el desempeño de las tareas. Al mismo tiempo, debe haber una reforma profunda en el uso de los cuadros según el principio de "la persona adecuada, el puesto adecuado, el lugar adecuado", como lo ha expresado claramente el Secretario General. La revisión y reevaluación de la fuerza laboral, la implementación de rotaciones racionales y la pronta identificación y utilización de cuadros capaces contribuirán a mejorar la calidad de la gobernanza a nivel local.
La formación y el desarrollo profesional también deben reformarse con un enfoque práctico, estrechamente vinculado a las exigencias de la realidad. Para los funcionarios de base, además de los conocimientos teóricos y profesionales, es fundamental la capacidad de abordar los problemas específicos que surgen en la vida socioeconómica de la localidad. Por lo tanto, es necesario fortalecer los programas de formación basados en situaciones prácticas y promover el rol de mentores y orientadores de funcionarios con amplia experiencia práctica.
Además de mejorar la capacidad, es necesario seguir reforzando la disciplina, el orden y el control del poder en la gestión de personal. La divulgación y la transparencia de los criterios y procedimientos de evaluación y nombramiento; el fortalecimiento de la aplicación de la tecnología en la gestión de expedientes de personal; y la promoción del rol de supervisión del personal... contribuirán a garantizar la objetividad y la equidad en la gestión de personal.
Al mismo tiempo, es necesario crear un entorno donde los dirigentes locales se atrevan a pensar, a actuar y a asumir la responsabilidad por el bien común. Cuando se fomenta y protege adecuadamente a los dirigentes dinámicos y creativos, se estimula considerablemente el sentido de responsabilidad y la iniciativa dentro del equipo.
En última instancia, la eficacia de cualquier política o iniciativa solo puede verificarse en la práctica. Cuando los funcionarios de base mejoran sus habilidades y competencias, sin duda será a nivel local donde las políticas e iniciativas darán frutos, trayendo prosperidad y bienestar a la población y desarrollo a la localidad y al país.
Fuente: https://daibieunhandan.vn/nang-chat-nang-tam-can-bo-co-so-10409333.html











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