
En los últimos años, los fenómenos meteorológicos extremos se han vuelto cada vez más impredecibles, con un aumento en la intensidad de las lluvias y fuertes tormentas consecutivas que impactan directamente los sistemas de transporte, los proyectos de construcción y la infraestructura urbana de la provincia. Esta realidad exige un cambio radical en el sector de la construcción, pasando de una respuesta pasiva a una prevención proactiva, lo que permitirá fortalecer la resiliencia de la infraestructura frente a los desastres naturales.
Con base en lo anterior, y de conformidad con la directiva del Comité Popular Provincial sobre respuesta ante desastres según los niveles de riesgo, el Departamento de Construcción ha emitido un plan para la prevención y el control de desastres, asignando claramente responsabilidades a cada departamento, división y unidad subordinada. El objetivo principal es implementar de manera proactiva y eficaz medidas de prevención y control de desastres, fortalecer la capacidad de gestionar y responder a situaciones e incidentes para garantizar la seguridad de las personas, las obras de construcción y los sistemas de transporte, y mantener un funcionamiento fluido en todas las circunstancias.
En consecuencia, siguiendo el principio de "3 por adelantado, 4 en el lugar", el Departamento ha solicitado a las unidades que desarrollen proactivamente planes específicos a nivel local, priorizando la identificación temprana de riesgos, la preparación anticipada de planes de contingencia, materiales y personal, y la gestión proactiva de cualquier situación que surja. Las unidades que gestionan y mantienen la infraestructura de transporte deben mantener un horario de guardia las 24 horas del día, los 7 días de la semana, durante la temporada de lluvias; y preparar suficientes materiales de reserva, como gaviones, rocas, señales de advertencia, excavadoras, camiones y vehículos especializados, para estar listas para hacer frente a deslizamientos de tierra e inundaciones.
El Departamento también ordenó a las unidades que se centraran en revisar los puntos vulnerables de las redes de carreteras nacionales y provinciales, especialmente en zonas montañosas donde los deslizamientos de tierra, las inundaciones localizadas o el riesgo de cierres de carreteras ocurren con frecuencia durante lluvias intensas y prolongadas. Se elaboraron planes detallados para el desvío, la organización y la respuesta ante emergencias del tráfico a fin de garantizar la seguridad vial de personas y vehículos.
Además de la seguridad vial, se presta especial atención a la seguridad de las obras durante la temporada de lluvias y tormentas. Los inversores y las empresas constructoras deben inspeccionar y reforzar los andamios, las grúas torre, los polipastos y demás equipos de construcción en altura; revisar los sistemas de protección contra rayos y drenaje en las obras, garantizando así la seguridad absoluta de los trabajadores y las estructuras vecinas durante los fuertes vientos y las lluvias intensas.

Para reforzar las medidas proactivas a nivel local, el Departamento está coordinando con las autoridades y organizaciones locales para revisar las zonas residenciales en laderas, a lo largo de ríos y arroyos, y las zonas con riesgo de deslizamientos de tierra; fortaleciendo la gestión del orden de la construcción, inspeccionando los espacios verdes urbanos, las vallas publicitarias, los techos de chapa ondulada y los edificios de gran altura para reforzar y abordar rápidamente los riesgos de seguridad antes de la temporada de lluvias.
Además, se da prioridad a los sistemas de información y alerta. Tan pronto como se forma una tormenta o depresión tropical, se activan los planes de respuesta y la información de alerta se transmite rápidamente a las unidades, localidades y al público pertinentes a través de documentos electrónicos, medios de comunicación y canales de comunicación directos.
Con ese enfoque proactivo, las fuertes y prolongadas lluvias de mediados de mayo provocaron numerosos deslizamientos de tierra e inundaciones en las rutas de transporte. Específicamente, en el sistema de carreteras nacionales, se registraron deslizamientos en el terraplén en 50 ubicaciones con un volumen total de casi 20 000 m³ de tierra y rocas; y 13 ubicaciones con deslizamientos en la pendiente con una longitud aproximada de 181 m. Muchos puentes y alcantarillas sufrieron graves daños y erosión; decenas de puntos donde la tierra y las rocas se derramaron sobre la superficie de la carretera causaron congestión vehicular localizada. Inmediatamente después de detectar los incidentes, el Departamento ordenó a las unidades pertinentes que movilizaran el máximo personal y equipo para limpiar la tierra y las rocas, reforzar el terraplén, restaurar la superficie de la carretera e instalar sistemas completos de advertencia y barreras para garantizar un flujo vehicular seguro y fluido.
Ante la creciente complejidad del cambio climático y la mayor frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos, la prevención y mitigación de desastres no solo constituyen una respuesta a corto plazo, sino también un requisito a largo plazo para el desarrollo sostenible de infraestructuras. El desarrollo proactivo de escenarios y el fortalecimiento de la resiliencia de los sistemas de transporte, las zonas urbanas y los proyectos de construcción se están convirtiendo en un factor crucial para minimizar los daños, garantizar la seguridad de los ciudadanos y mantener la estabilidad de las actividades socioeconómicas en la provincia.
Fuente: https://baoquangninh.vn/nganh-xay-dung-chu-dong-ung-pho-mua-bao-3409633.html







Kommentar (0)