| Gráficos: VNA |
La Resolución 68 no solo reconoce, sino que también valora y fomenta el espíritu emprendedor, afirmando el papel de los emprendedores como "soldados en el frente económico ".
Esto representa un hito en la concepción del desarrollo. Tras haber sido ignorado e incluso objeto de fuertes prejuicios en años anteriores, el sector privado se sitúa ahora al mismo nivel que los sectores estatal y colectivo, desempeñando un papel fundamental en la construcción de una economía independiente, autosuficiente y profundamente integrada. La resolución no solo reconoce, sino que también valora y fomenta el espíritu emprendedor, reafirmando el papel de los empresarios como "pilares de la economía".
Este pensamiento innovador no solo demuestra la madurez de la conciencia dentro del Partido, sino que también representa un fuerte compromiso político con la comunidad empresarial, los hogares y toda la población: el Estado será el facilitador, las empresas serán el centro y el desarrollo de la economía privada será una estrategia a largo plazo, no una medida temporal.
Se puede afirmar que este es un documento excepcionalmente importante, si no el más importante de todos, para el sector privado.
Metas inspiradoras
La Resolución 68 establece objetivos específicos e inspiradores, que reflejan una visión estratégica para 2030 y más allá, hasta 2045. El objetivo de aumentar el número de empresas a 2 millones para 2030 (el doble de la cifra actual), junto con el esfuerzo por lograr que el sector privado contribuya con el 58% del PIB, represente el 40% de los ingresos del presupuesto estatal y cree empleos para el 85% de la fuerza laboral, demuestra la firme creencia que el Partido deposita en el sector económico privado.
En particular, fijar como objetivo contar con al menos 20 grandes empresas privadas participando en las cadenas de valor mundiales para 2030, y llegar a los 3 millones de empresas para 2045, demuestra claramente la aspiración de llevar la economía privada de Vietnam al escenario mundial e integrarla profundamente en la economía regional y global.
Y lo que es más importante, estos objetivos no son solo cifras cuantitativas, sino también un mensaje que inspira orgullo nacional, un deseo legítimo de prosperidad, un espíritu de innovación y un compromiso entre los empresarios, las empresas y todos los ciudadanos vietnamitas.
Eliminar los cuellos de botella de raíz.
Para alcanzar ese ambicioso objetivo, la Resolución 68 fue más allá de meros llamamientos y eslóganes, abordando la raíz del problema: la reforma institucional. Se propusieron diversas soluciones contundentes, que abarcan desde la reforma de los procedimientos administrativos y la reducción de las condiciones para las empresas, hasta la digitalización de procesos completos, la protección de los derechos de propiedad, la libertad de empresa, la garantía de la competencia leal y el cumplimiento de los contratos.
La Resolución 68 representa un punto de inflexión fundamental en la concepción del desarrollo económico del sector privado, ya que no solo abre nuevas oportunidades, sino que también genera una gran confianza. Si se implementa eficazmente, esta resolución será un catalizador para que Vietnam entre en una nueva era de desarrollo: una era de innovación, integración y prosperidad.
La resolución aboga por un cambio de enfoque, pasando de la preaprobación a la postaprobación, de una mentalidad de "solicitud y concesión" a una orientada al servicio; afirmando que las empresas tienen derecho a operar libremente en cualquier sector no prohibido por la ley, y que cualquier restricción, de imponerse, solo debe justificarse por razones verdaderamente necesarias y estar claramente estipulada en la ley. De implementarse con seriedad, esto representaría un avance fundamental que transformaría radicalmente el entorno de inversión y negocios en Vietnam.
Más allá de las reformas administrativas, la Resolución 68 también establece políticas específicas para apoyar a las empresas en el acceso a tierras, capital y recursos humanos de alta calidad, fomentando la transformación digital, la innovación, el desarrollo sostenible y la integración en las cadenas de valor globales. En particular, las pequeñas y medianas empresas (PYME) y las empresas familiares —el sector más numeroso— cuentan con mecanismos de apoyo específicos, que incluyen desde exenciones fiscales hasta plataformas digitales gratuitas y asesoría legal.
Estas soluciones son clave para superar los obstáculos institucionales, la causa fundamental que ha frenado el desarrollo del sector privado durante muchos años. Además, demuestran claramente una nueva mentalidad: ya no se considera a la economía privada como un objeto de regulación, sino como un socio, una fuerza estratégica para el desarrollo nacional.
Construir y fortalecer la confianza
Uno de los aspectos más destacados de la Resolución 68 es su énfasis en la confianza, un activo intangible pero esencial para el desarrollo sólido y sostenible del sector privado. La Resolución reafirma el papel del Estado en la creación de un entorno empresarial transparente, estable, predecible y estandarizado internacionalmente. Esto es un requisito indispensable para que las empresas inviertan con confianza a largo plazo, innoven y expandan sus operaciones.
Por primera vez, una resolución del Politburó afirma claramente que garantizar los derechos de propiedad, la libertad de empresa, la igualdad de competencia y el cumplimiento de los contratos —no solo en teoría, sino institucionalizados mediante leyes específicas y protegidos eficazmente en la práctica— es fundamental. Eliminar las barreras legales, la mentalidad de «si no se puede gestionar, prohíbalo» y el mecanismo de «solicitud y concesión» impulsará el espíritu emprendedor, liberará recursos sociales, fomentará la innovación y mejorará la competitividad nacional.
Es precisamente a partir de estos avances que la Resolución 68 no solo proporciona una dirección estratégica para el desarrollo de la economía privada, sino que también sienta las bases para generar una sólida confianza entre la población y las empresas, haciéndoles creer que el espíritu empresarial es una vía legítima, que se fomenta la creación de riqueza, que la innovación es el motor del desarrollo y que la ley es un refugio seguro para todos los esfuerzos y contribuciones.
Desbloquear recursos
La Resolución 68 describe soluciones específicas para garantizar que las empresas privadas tengan acceso equitativo a los recursos para el desarrollo. En cuanto a la tierra, hace hincapié en promover la transparencia, las transacciones electrónicas y la reducción de los tiempos de tramitación. En cuanto al capital, amplía los canales de captación de fondos mediante el crédito verde, el mercado de valores, los fondos de inversión y el micromecenazgo. En cuanto a los recursos humanos, promueve la formación práctica, el desarrollo ejecutivo, las competencias digitales y los idiomas extranjeros para responder a las exigencias de la transformación digital.
La resolución ofrece numerosos incentivos para las empresas innovadoras, como exenciones y reducciones fiscales, deducciones por gastos de I+D, la creación de un fondo para el desarrollo tecnológico y un entorno de pruebas tecnológicas. Esto supone un fuerte impulso para que el sector privado abandone su papel pasivo y se convierta en propietario de tecnologías y modelos de negocio pioneros. La transformación digital, si se invierte adecuadamente, ayudará a las empresas a mejorar su productividad y competitividad.
La resolución fomenta la colaboración entre empresas privadas, empresas estatales e inversión extranjera directa, creando cadenas de suministro nacionales sostenibles. Al mismo tiempo, el programa "Go Global" demuestra una visión que permite a las empresas vietnamitas expandirse internacionalmente, desempeñando no solo un papel en el mercado nacional, sino también participando en las cadenas de valor globales.
La resolución presta especial atención a las pequeñas y microempresas y a los negocios familiares, que constituyen la mayor parte de la economía. Eliminar los impuestos fijos, proporcionar software de contabilidad gratuito, simplificar la gestión financiera y ofrecer capacitación en gestión son soluciones prácticas para apoyar su transición hacia negocios más estructurados y transparentes. Las políticas financieras inclusivas también crean oportunidades para que las mujeres, los jóvenes y las minorías étnicas prosperen.
La resolución reafirma que los empresarios son la fuerza principal del desarrollo económico. No solo se les protege y apoya, sino que también se les anima a participar en la crítica de políticas y a contribuir a la planificación e implementación de estrategias de desarrollo. Esto representa un importante avance en la sensibilización, depositando confianza en la inteligencia, la ética y la dedicación del sector empresarial.
La Resolución 68 marca un punto de inflexión en la concepción del desarrollo económico del sector privado, al abrir nuevas oportunidades y generar una sólida confianza. Cuando el sector privado es reconocido como el motor central, se protege su libertad de empresa y recibe apoyo para la innovación y la integración, entonces cada empresario y cada ciudadano puede creer que su éxito es el éxito de la nación.
Si se implementa de manera efectiva, esta resolución será un catalizador para que Vietnam entre en una nueva era de desarrollo: una era de innovación, integración y prosperidad, en la que el sector privado desempeñe un papel protagónico con un espíritu proactivo, autosuficiente y ambicioso.
Fuente: https://baophuyen.vn/kinh-te/202505/nghi-quyet-quan-trong-nhat-giup-kinh-te-tu-nhan-but-pha-81e4d47/









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