En una pequeña calle del pueblo de Castrillo de Murcia, en el norte de España, bebés recién nacidos yacían cuidadosamente sobre cojines blancos cubiertos de flores. A su alrededor, la multitud se agolpaba en las calles, esperando entre el repique de las campanas de la iglesia y vítores de entusiasmo. De repente, un hombre vestido de rojo y dorado, con una máscara de diablo, saltó por encima de la larga fila de niños. No se trataba de una acrobacia peligrosa, sino de un antiguo ritual llamado El Colacho, en el que se cree que el "diablo" aleja la enfermedad, la mala suerte y el mal de la vida de los niños.

Foto: Wikipedia
Un extraño ritual ha existido durante más de 400 años.
El Colacho se celebra durante la festividad católica del Corpus Christi, que suele tener lugar en junio de cada año. Esta fiesta se originó a principios del siglo XVII y aún se conserva en Castrillo de Murcia, un pequeño pueblo de Castilla y León.
La figura central del festival es El Colacho, la personificación del diablo en el folclore español. Hombres selectos, vestidos con llamativos trajes rojos y amarillos y portando látigos o castañuelas, corren por las calles provocando a la multitud antes de realizar el ritual de saltar sobre los niños.
Los bebés que participan en el ritual suelen tener menos de un año. Los padres colocan a sus hijos sobre esteras en medio de la calle, creyendo que el salto de El Colacho ahuyentará a los malos espíritus y las enfermedades, protegiendo al niño de futuras desgracias. Tras el ritual, a menudo se cubre a los bebés con pétalos de flores y reciben bendiciones de la comunidad.
Esto puede sonar increíble en el mundo moderno, pero para la gente de aquí, El Colacho forma parte de su memoria colectiva, una tradición preservada a través de generaciones.

Foto: Daily Sabah
Lógica cultural antigua
Detrás de esos asombrosos saltos se esconde una lógica cultural muy antigua. En una época en que la medicina aún no estaba desarrollada, los bebés siempre fueron considerados los más vulnerables a la enfermedad y la muerte. Muchas comunidades alrededor del mundo crearon rituales para proteger a los niños pequeños basados en creencias espirituales: usar amuletos, rezar, quemar incienso o realizar rituales de purificación. Y el festival de El Colacho también tuvo su origen en el deseo de proteger a los niños de un mundo lleno de incertidumbres.
Desde una perspectiva simbólica, el "diablo" en la festividad no representa necesariamente el mal absoluto. Al contrario, se cree que al saltar sobre los niños, El Colacho "se lleva" todo mal. La imagen del diablo se convierte así en parte del ritual de protección de la comunidad.
Quizás sea precisamente esta paradoja la que hace que el festival resulte tan fascinante para el mundo moderno: una figura que tradicionalmente simboliza la oscuridad tiene la tarea de proteger la seguridad de los niños.
Aunque se celebra en el marco de la festividad del Corpus Christi, El Colacho no es un ritual católico puramente ortodoxo. Muchos investigadores creen que la festividad conserva fuertes vestigios de las creencias populares medievales europeas, donde los rituales religiosos y las creencias locales a menudo se fusionaban.

Foto: Wikipedia
Durante muchos años, la Iglesia Católica expresó reservas sobre este ritual porque no formaba parte de su doctrina oficial. Sin embargo, los habitantes de Castrillo de Murcia han mantenido la festividad como parte de su identidad cultural local.
Curiosamente, en pueblos pequeños como Castrillo de Murcia, las tradiciones comunitarias a veces superan incluso las normas religiosas mayoritarias. Para los lugareños, El Colacho no es simplemente un ritual, sino un vínculo que une a las generaciones.
Muchas personas mayores relatan cómo, de niñas, sentían que "demonios saltaban sobre ellas", y cómo posteriormente llevaron a sus propios hijos y nietos a participar en el festival. Estos saltos, por lo tanto, además de su significado espiritual, constituyen también una continuación de la memoria colectiva.
De rituales de aldea a fenómeno global.
Durante siglos, El Colacho fue conocido casi exclusivamente en su área local. Pero la era de internet lo ha cambiado todo.
Las fotografías que capturaron el momento en que el "diablo" sobrevoló a varios bebés recién nacidos se difundieron rápidamente en las redes sociales y en medios de comunicación internacionales. Algunos turistas lo calificaron como "el festival más extraño del mundo".

Foto: Wikipedia
Medios internacionales como National Geographic, The Guardian y la BBC han informado sobre El Colacho. Sin embargo, cabe destacar que la mayoría de los artículos no presentan el festival como una simple novedad, sino que intentan explicar el significado cultural que subyace a este ritual aparentemente incomprensible.
Es en este punto donde El Colacho refleja una historia más amplia: el choque entre las perspectivas modernas y las tradiciones ancestrales. Lo que los forasteros perciben como peligroso o extraño, a veces es un símbolo sagrado para la comunidad local.
A primera vista, este festival parece una extraña reliquia de la Edad Media. Pero tras los disfraces diabólicos y los saltos acrobáticos se esconde un deseo muy simple: proteger a los niños de la desgracia. Quizás por eso rituales como El Colacho aún existen en el mundo actual.
Fuente: https://vtv.vn/noi-quy-du-bao-ve-tre-em-10026052111040067.htm







Kommentar (0)