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La lucha contra la corrupción comienza por controlar el poder.

El artículo 1 de la serie "Combatir la corrupción: la determinación política del partido y el fortalecimiento de la confianza del pueblo" se titula: La lucha contra la corrupción comienza con el control del poder.

Đài truyền hình Việt NamĐài truyền hình Việt Nam21/05/2026

Hội nghị toàn quốc tổng kết công tác phòng, chống tham nhũng, lãng phí, tiêu cực tháng 12/2025

Conferencia Nacional que resume el trabajo realizado para prevenir y combatir la corrupción, el despilfarro y las prácticas negativas, que tendrá lugar en diciembre de 2025.

La corrupción no solo provoca la pérdida de bienes públicos, sino que, lo que es aún más peligroso, erosiona la confianza del pueblo en el Partido y en el aparato gubernamental. Para un partido gobernante, esta es la mayor pérdida. Por lo tanto, desde la ideología de Ho Chi Minh hasta las posturas y políticas actuales del Partido, la prevención y la lucha contra la corrupción siempre se han considerado una tarea vital para mantener la integridad del sistema político , proteger el liderazgo del Partido y fortalecer los cimientos de la confianza social.

En un periodo en el que el país entra en una nueva fase de desarrollo con exigencias cada vez mayores de eficacia y disciplina en la gobernanza, la lucha contra la corrupción ya no se limita a abordar las irregularidades una vez que se producen las consecuencias. Más importante aún, se trata de un proceso de control del poder para prevenir la corrupción desde dentro, evitando que se abuse de él para intereses personales o de grupo.

Controlar el poder es fundamental para prevenir y combatir la corrupción.

Desde muy joven, el presidente Ho Chi Minh previó los peligros que la corrupción, el despilfarro y la burocracia representaban para la supervivencia del gobierno revolucionario. Comparó estas manifestaciones negativas con "gusanos" que, silenciosamente, roen el tronco de un árbol desde dentro. Esta sencilla imagen encierra una profunda sabiduría: una organización puede resistir la presión externa, pero será extremadamente peligrosa si la decadencia comienza a manifestarse en sus filas sin ser detectada y prevenida a tiempo.

La comprensión que el Partido tiene de la lucha contra la corrupción se ha ido complementando y perfeccionando gradualmente a la par del desarrollo del país. Desde el concepto de "lucha contra la malversación" en los primeros años de la revolución hasta la concepción de "prevenir y combatir la corrupción" en el período de renovación (đổi mới), se trata de un avance importante tanto en la teoría como en la práctica.

Este cambio demuestra que la lucha contra la corrupción no puede limitarse a casos aislados. Si nos centramos únicamente en "erradicar la corrupción" sin mejorar el entorno, la corrupción seguirá teniendo las condiciones para prosperar. Por lo tanto, es necesario no solo castigar a los funcionarios corruptos, sino también crear mecanismos de prevención, control del poder y eliminación de las condiciones que pueden propiciar la corrupción.

En realidad, la corrupción siempre está ligada al abuso de poder. Se supone que el poder es una herramienta al servicio del pueblo, pero sin mecanismos de control eficaces, puede ser fácilmente explotado para servir a intereses personales o de grupo. El presidente Ho Chi Minh enfatizó en una ocasión que el poder de los funcionarios les es confiado por el pueblo, no tomado por ellos mismos. Cuando los funcionarios priorizan los intereses personales sobre el bien común, el riesgo de abuso de poder se vuelve casi inevitable.

Por ello, el Partido ha reiterado en numerosas ocasiones el principio de que todo poder debe estar estrictamente controlado mediante mecanismos; la responsabilidad es proporcional a la autoridad; a mayor poder, mayor responsabilidad. Esto no solo es un requisito de la gestión administrativa, sino también una solución fundamental para prevenir la corrupción desde su raíz.

No permitas que el poder sea manipulado por intereses creados.

Numerosos casos importantes en los últimos tiempos han demostrado que un denominador común entre las violaciones graves radica en la falta de inspección y supervisión o en deficiencias en el control del poder.

Hay casos en los que el proceso se lleva a cabo de forma completa y correcta, pero el resultado final sigue siendo la selección del personal equivocado. Esta realidad plantea una profunda lección sobre la gestión de personal y el control del poder dentro del sistema político. Si la información de entrada no se controla rigurosamente, si las evaluaciones de personal carecen de objetividad o si se permite que personas corruptas accedan a puestos importantes, las consecuencias no solo afectarán a un individuo, sino que pueden repercutir en todo el sistema.

Lo más preocupante es que la corrupción hoy en día ya no es un acto aislado de interés propio, sino que ha surgido como una compleja red de intereses entre empresas y personas en posiciones de poder, con el objetivo de manipular políticas e influir en el proceso de gestión.

El secretario general y presidente To Lam advirtió en su momento sobre una situación en la que "el gobierno no se atreve a tomar decisiones", e incluso percibió la influencia de grupos de interés y delincuentes en la implementación de políticas. Esto no solo representa un riesgo de corrupción, sino también una advertencia sobre el abuso de poder si no existen mecanismos de control eficaces.

Cuando el poder es manipulado por intereses creados, las consecuencias no son solo la pérdida de activos estatales, sino también la distorsión del entorno de desarrollo, la obstrucción de la formulación de políticas y el daño directo a la confianza pública.

Por lo tanto, el control del poder debe convertirse en un requisito constante para la construcción del Partido y del sistema político. No existen áreas fuera de la supervisión ni excepciones en el control del poder.

Mantener la confianza del pueblo mediante acciones concretas.

En definitiva, el objetivo principal de la lucha contra la corrupción no se limita a la cantidad de casos procesados ​​o funcionarios sancionados. Lo más importante es construir un sistema transparente, donde la ciudadanía perciba que el poder está controlado, que las irregularidades se juzgan con justicia y que los intereses del pueblo siempre son la prioridad.

La confianza social no se construye sobre eslóganes o declaraciones formales, sino que se cultiva mediante acciones sustantivas en el control del poder, la selección de funcionarios y el tratamiento estricto de todas las manifestaciones negativas.

Cuando la lucha contra la corrupción se lleve a cabo con determinación, de forma integral y constante, el pueblo verá con mayor claridad el espíritu de hacer coincidir las palabras con los hechos; verá con mayor claridad la responsabilidad de los cuadros y los miembros del Partido para con el Partido, el Estado y el pueblo.

La lucha contra la corrupción aún enfrenta numerosas dificultades y desafíos. Sin embargo, si el poder se mantiene bajo control, si se abordan con rigor todas las manifestaciones de abuso de poder y si la confianza del pueblo se fortalece con resultados concretos, esto no solo será una condición para la depuración del sistema, sino también un fundamento para mantener el liderazgo del Partido y garantizar el desarrollo sostenible del país en la nueva era.

Fuente: https://vtv.vn/phong-chong-tham-nhung-bat-dau-tu-kiem-soat-quyen-luc-100260519205349356.htm


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