En cada comida, las mujeres embarazadas deben consumir primero verduras y frutas, seguidas de carne, huevos, leche, mariscos, arroz y alimentos ricos en almidón para sentirse saciadas por más tiempo y evitar el aumento de peso.
Este artículo fue revisado profesionalmente por el Dr. Phan Chi Thanh, del Departamento de Exámenes del Hospital Nacional de Obstetricia y Ginecología.
Durante el embarazo, las mujeres deben llevar una dieta equilibrada para garantizar la salud tanto de la madre como del bebé y evitar un aumento excesivo de peso. Comer muy poco aumenta el riesgo de que el feto nazca con bajo peso, mientras que comer demasiado provoca aumento de peso y dificultad para recuperar el peso previo al embarazo. El aumento excesivo de peso durante el embarazo también incrementa el riesgo de diabetes gestacional e hipertensión arterial.
El médico recomienda el siguiente orden de alimentación científicamente probado:
Coma muchas frutas y verduras.
Muchas mujeres embarazadas tienen la costumbre de comer primero arroz, seguido de carne, pescado y verduras. Para sentirse saciadas por más tiempo, al sentarse a comer, deberían incluir un plato de verduras hervidas mixtas con tres o más tipos de vegetales para obtener abundante fibra y vitaminas, como zanahorias, colinabo, calabaza y otras verduras. Después de una comida completa, las mujeres embarazadas deberían tomar un tazón de sopa de verduras para calmar el hambre antes de consumir otros alimentos.
Coma alimentos ricos en proteínas.
Después de consumir verduras, las mujeres embarazadas pueden complementar su dieta con alimentos ricos en proteínas como carne, pescado, huevos, leche y mariscos. Es importante que dividan sus porciones en cada comida para evitar deficiencias nutricionales y distribuir los grupos de alimentos de manera uniforme a lo largo del día. Una dieta equilibrada debe consistir en un 25 % de proteínas (incluyendo carne, pescado, huevos y leche); un 25 % de carbohidratos (arroz, pan, papas, maíz, fideos); y un 50 % de frutas y verduras variadas.
Comer almidón
Después de consumir los dos alimentos mencionados anteriormente, las mujeres embarazadas pueden complementar su dieta con alimentos ricos en almidón. Pueden comer cereales, maíz, papas, yuca, cacahuetes hervidos y arroz, pero solo alrededor de un tercio de tazón. Deben limitar el consumo de fideos, fideos finos y sopas de arroz. Esto se debe a que estos alimentos se absorben muy rápidamente, lo que aumenta el apetito. Limiten los alimentos grasos, fritos, asados y salteados. Beban abundante agua diariamente.
Según los médicos, esta regla ayuda a las mujeres embarazadas a sentirse saciadas por más tiempo, ya que la digestión completa tarda aproximadamente tres horas. Si una madre come primero arroz, luego otros alimentos y verduras, volverá a tener hambre después de solo 30 minutos.
Las mujeres embarazadas deben prestar atención a la importancia de ajustar su dieta diaria. Este consejo también puede aplicarse después del parto para ayudarlas a recuperar su figura rápidamente.
Thuy An
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