Una serie de errores arruinaron al Real Madrid. |
El Bernabéu siempre ha sido considerado un lugar mágico. Pero la mañana del 17 de abril, ese legendario escenario presenció con impotencia el desplome del Real Madrid. El equipo madrileño perdió 1-2 ante el Arsenal en la vuelta de los cuartos de final de la Champions League, quedando eliminado tras dos partidos con un marcador global de 1-5.
Aquella noche en Madrid, el equipo de Carlo Ancelotti no perdió por mala suerte, sino por una serie de errores, desde la táctica y el equipo hasta la fortaleza mental. ¿Y lo más triste? Esos errores parecen haberse repetido con demasiada frecuencia esta temporada.
Su ataque fue desorganizado, soñando con un segundo gol incluso antes de marcar el primero.
El Real Madrid empezó el partido a un ritmo acelerado, lleno de energía, como si un solo gol bastara para tumbar al Arsenal. Pero se precipitaron. El balón se metía constantemente en el área rival, aunque era evidente que nadie era capaz de rematar como un auténtico delantero centro.
Joselu estuvo ausente, y Mbappé, a pesar de ser una estrella, no fue un auténtico "9". No estuvo en el lugar ni en el momento oportuno para capitalizar las jugadas de ataque. Durante todo el partido, el ataque del Real Madrid jugó con mucha emoción, faltó organización y nadie dominó el juego.
"Estábamos haciendo demasiados pases largos, pero no teníamos a un jugador como Joselu por dentro", comentó el portero Thibault Courtois. "Quizás deberíamos haber reducido la cantidad de esos pases y experimentado con otras opciones. Necesitamos ser autocríticos".
Las declaraciones del astro belga expusieron el mayor problema al que se enfrenta el Real Madrid. Cabe destacar que las fisuras en el estilo de juego de los blancos aparecieron desde el principio, y la derrota en cuartos de final de la Champions League fue simplemente una consecuencia inevitable.
El Real Madrid quedó eliminado de la Liga de Campeones en cuartos de final. |
Para el Real Madrid, lo más preocupante no es el empate, sino la continua dependencia de Ancelotti del ineficaz trío ofensivo formado por Rodrygo, Mbappé y Vinicius. Esta fórmula le ha causado numerosos problemas al club esta temporada.
El trío del Real Madrid, formado por Mbappé, Rodrygo y Vinicius, posee velocidad y habilidad técnica. Sin embargo, carece de una amenaza ofensiva central y de la capacidad de aprovechar incluso las oportunidades más pequeñas, cualidades que en su día fueron la seña de identidad del Real Madrid en la Champions League.
Las estadísticas no mienten. Los representantes de la capital española han perdido muchos partidos esta temporada, y muchas de sus victorias se han debido a momentos de brillantez o suerte, o, lo que es más importante, a un sistema eficaz.
Contra el Arsenal, la falta de Raúl Asencio que derivó en penalti fue una mancha en el partido. Mientras el Real Madrid luchaba por recuperar el control, ese lapsus de concentración casi provocó un desastre inicial.
Afortunadamente, Courtois siguió siendo un rayo de esperanza, con una parada de primera, el único momento que ofreció un atisbo de esperanza. Pero incluso cuando la esperanza se reavivó, fue rápidamente extinguida por… el propio Real Madrid.
El equipo del Bernabéu carece de un plan claro. No sabe cómo generar suficiente presión. Y al Real Madrid le falta un líder espiritual que guíe al equipo en los momentos difíciles.
El VAR y el momento polémico, pero no el motivo de la derrota.
Uno de los momentos más destacados del partido fue la intervención del VAR, que llevó al árbitro a anular el penalti a favor de Mbappé. Esta polémica decisión enfureció al público del Bernabéu, sobre todo considerando la excesiva demora en el veredicto.
El gol de Vinicius no fue suficiente para que el Real Madrid remontara ante el Arsenal. |
Pero para ser justos, el Real Madrid no perdió por culpa del VAR. Perdió porque apenas creó una amenaza real para la portería rival en la primera parte. Perdió por su culpa.
Esta derrota no solo marca el final de su trayectoria en la Champions League esta temporada, sino que también sirve como llamada de atención sobre un ciclo que poco a poco se acerca a su fin. El Real Madrid ya no es el equipo con el hambre insaciable de victoria que antaño infundía miedo en toda Europa.
Incluso Mbappé, quien llegó con la ambición de conquistar la Copa de Europa, tuvo que presenciar con impotencia el avance de su exequipo, el PSG, a semifinales. Peor aún, la estrella francesa sufrió una lesión, lo que dejó en duda su participación en lo que resta de la temporada 2024/25.
Antes del inicio del partido en el Bernabéu, la afición del Real Madrid rebosaba confianza para remontar contra el Arsenal, a pesar de la derrota por 0-3 de su equipo en la ida. Prepararon una gran pancarta con el lema "La fábrica que produce sueños, donde lo imposible se hace realidad".
Los ecos de remontadas milagrosas pasadas alimentaron la convicción del Real Madrid de que podía volver a crear algo especial. Y aunque las expectativas eran altas en el Bernabéu, el icónico estadio solo podía suspirar. Porque los milagros no duran para siempre si el equipo sigue repitiendo viejos errores, tomando decisiones equivocadas en el momento menos oportuno.
Fuente: https://znews.vn/real-madrid-sai-qua-nhieu-post1546526.html






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