El maestro permanece en silencio junto al río del conocimiento.
Tras innumerables temporadas de sol matutino y lluvia nocturna.
El viejo remo aún murmura con su aliento.
Guiando a las generaciones a través de las costas de los sueños del pasado.

Cae un polvo blanco como el rocío vespertino de antaño.
La sombría pizarra conserva la mirada apacible.
Cada letra se transforma en una pequeña flor.
La delicada labor de la maestra ilumina toda una vida personal.
Cada página del cuaderno representa una temporada de siembra.
El maestro cultiva profundamente el terreno de la fe.
Hombros agobiados por el silencioso paso del tiempo.
La voz de la maestra era suave pero cálida, como el amanecer.
Han pasado tantas travesías en ferry, y nadie mira hacia atrás.
Solo el río sigue llevando consigo el silencioso reflejo del maestro mientras fluye.
Su cabello gris se alzaba pacientemente como la marea.
En mi interior ondulan innumerables rayos de luz solar lejana.
El profesor nunca mencionó los esfuerzos que había realizado para fomentar la comunidad.
Simplemente sonríe mientras ves a la próxima generación convertirse en adultos responsables.
En medio de los altibajos de la vida, el maestro brilla como una estrella resplandeciente.
Aunque el cielo esté cubierto… su luz sigue brillando por todas partes.
El maestro guió en silencio muchos pequeños ríos.
Hacia un puerto de vida, radiante con los colores del amanecer.
Aunque el polvo del tiempo pueda oscurecer las páginas de la historia
La amabilidad de mi profesor quedará grabada para siempre en mi memoria.
Fuente: https://baogialai.com.vn/tho-dang-phuoc-tan-nguoi-lai-do-tham-lang-post572622.html






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