
Con el creciente número de vehículos en las carreteras, sumado a una infraestructura inadecuada, garantizar la seguridad vial se ha convertido en una preocupación urgente, especialmente para los estudiantes.
En realidad, las infracciones de tránsito cometidas por estudiantes siguen siendo bastante comunes, especialmente en la secundaria y el bachillerato, donde utilizan bicicletas eléctricas, motos eléctricas y motocicletas para ir a la escuela a pesar de no tener la edad legal. Muchos estudiantes no usan casco, circulan en filas paralelas, conducen a gran velocidad y realizan maniobras bruscas, lo que aumenta considerablemente la probabilidad de accidentes de tránsito.
Según el Sr. Phan Duc Tien, jefe de la Oficina del Comité Provincial de Seguridad Vial, los estudiantes corren un alto riesgo de sufrir accidentes de tráfico porque aún no saben cómo viajar de forma segura y, además, carecen de la capacidad de regular sus emociones, por lo que se emocionan y conducen sin pensar en los peligros que les acechan.
Los accidentes de tráfico tienen un grave impacto en la salud, la educación y el futuro de los niños, y dejan consecuencias duraderas para las familias, las escuelas y la sociedad. Esta situación es realmente alarmante y requiere la atención de toda la sociedad, especialmente el máximo ejercicio de la responsabilidad parental.
Para lograrlo, los padres deben centrarse en educar a sus hijos sobre las normas de tránsito desde pequeños. Al dejar o recoger a sus hijos, deben estacionar en las zonas designadas y evitar aparcar en la calle, ya que esto provoca congestión vehicular.
Los padres no deben permitir bajo ningún concepto que sus hijos menores de edad conduzcan motocicletas. Incluso si tienen la edad suficiente pero no poseen licencia de conducir, los padres no deben dejar que sus hijos circulen en motocicleta por la vía pública. Los padres también deben dar un buen ejemplo usando casco al conducir motocicletas y exigir a sus hijos que hagan lo mismo, incluso para trayectos cortos.
Por el bien del futuro de sus hijos, los padres deben abandonar la idea de dejarlo todo en manos de la escuela o las autoridades. Ante todo, el cuidado y la educación parentales garantizarán la salud y el desarrollo psicológico de los niños. Además, las autoridades deben centrarse en abordar las infracciones que suponen un riesgo de accidentes de tráfico para los estudiantes.
Los alumnos que infrinjan las normas de tráfico serán notificados al colegio y a sus familias para que se puedan implementar las medidas disciplinarias y educativas pertinentes. En particular, se tomarán medidas estrictas contra los padres que infrinjan las normas de seguridad vial cerca de los colegios, como detenerse o aparcar ilegalmente en la vía pública; conducir en sentido contrario; no llevar casco; y no respetar las señales de tráfico al cambiar de dirección.
Fuente: https://baoquangnam.vn/thuong-con-bang-hanh-dong-3156990.html






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