Día de la Madre: Una dulce nana conecta corazones llenos de amor.El Día de la Madre (10 de mayo) es una ocasión para que todos recuerden a sus madres, esa figura querida que los ha acompañado a lo largo de sus vidas. Para los vietnamitas, la imagen de una madre se asocia con las dulces nanas de las noches de la infancia, los sonidos relajantes que nos acompañan al crecer.
Para que la nana perdure para siempre.En la aldea de Khuoi Le, comuna de Bang Thanh, la señora Hoang Thi My, de más de sesenta años, aún conserva la costumbre de cantar nanas cuando cuida a sus nietos o en su tiempo libre. Desde niña, conoce bien las nanas, aprendidas de su madre y su abuela materna. Hoy, cuando muchos jóvenes ya no saben cantar nanas en lengua tay, ella se ha convertido en la guardiana y maestra de las nanas en la aldea.
Canción de cuna en la cordillera de Truong SonHNN - En la casa sobre pilotes, donde aún se percibe el humo de la cocina, resuena una suave nana: "Duerme, hijo mío, duerme, no llores más, deja que tu padre vaya a trabajar al campo, deja que tu madre baje al arroyo a pescar para que comas...". Esta sencilla melodía ha acompañado a los pueblos Ta Oi, Pa Co y Co Tu durante incontables temporadas de cultivo y festividades. Durante generaciones, esta nana materna ha nutrido las almas de innumerables niños de las montañas Truong Son.
El programa de performance artística "Canción de cuna: La canción que nos nutre"En la tarde del 29 de noviembre, en la Unión de Asociaciones de Artes y Cultura de Ciudad Ho Chi Minh (calle Tran Quoc Thao 81, barrio Xuan Hoa, Ciudad Ho Chi Minh), la Asociación de Música y Canto, en colaboración con el Club de Madres, organizó una presentación artística y un programa de debate sobre canciones de cuna: La canción que nos nutre.