
En un estudio publicado en la revista Nature, los científicos explican que las temperaturas elevadas crean condiciones favorables para el crecimiento de Actinomycetota, un grupo de bacterias predominantemente Gram positivas que portan de forma natural muchos genes de resistencia a los antibióticos. A medida que estas bacterias proliferan, la concentración total de genes de resistencia a los antibióticos en el suelo también se dispara.
Los científicos predicen que, de no abordarse, la resistencia a los antibióticos podría causar la muerte de 10 millones de personas anualmente para 2050. El agua y el suelo que nos rodean constituyen vastos reservorios de genes de resistencia a los antibióticos. Los patógenos pueden aprender y adoptar fácilmente estos genes para sobrevivir a tratamientos específicos. Por lo tanto, comprender la relación entre el calentamiento global y los cambios en el suelo es crucial para anticipar los riesgos potenciales para la salud humana y la agricultura .
Para llegar a esta conclusión, los investigadores combinaron un ensayo de campo a largo plazo con tecnología avanzada de análisis genético. Durante 11 años (de 2009 a 2020), establecieron parcelas de prueba en una pradera de pastos altos, donde pudieron simular con precisión las condiciones climáticas futuras.
El equipo de investigación utilizó calentadores infrarrojos para mantener la temperatura del suelo 3 grados Celsius por encima de la temperatura ambiente natural, ajustó los niveles de agua para simular sequías o lluvias torrenciales y cortó el pasto anualmente para simular el pastoreo de ganado. Posteriormente, emplearon técnicas avanzadas de secuenciación genética para mapear todo el ADN de las muestras, lo que les permitió observar en detalle qué genes de resistencia a los antibióticos estaban presentes.
Los resultados experimentales demuestran que el aumento de la temperatura no solo incrementa la cantidad de genes resistentes a los antibióticos, sino que también los hace más móviles, lo que les permite desplazarse con mayor facilidad entre diferentes especies bacterianas. El estudio también observó un aumento en los genes relacionados con la resistencia a los glucopéptidos y la rifamicina, antibióticos importantes que actúan específicamente contra las bacterias.
Al mismo tiempo, los genes de resistencia a los fármacos asociados a los patógenos vegetales son cada vez más comunes. Esto indica que, en un mundo que se calienta, controlar las enfermedades de los cultivos mediante métodos tradicionales será cada vez más difícil.
Cuando se llevaron muestras de suelo al laboratorio para su cultivo y análisis, los resultados confirmaron las preocupaciones de los científicos. Las bacterias extraídas de las parcelas de suelo calentadas demostraron ser extremadamente resistentes, mostrando una resistencia superior a 22 antibióticos diferentes en comparación con las bacterias de las parcelas más frías.
Este estudio confirma que el calentamiento global está acelerando la resistencia a los antibióticos en los microorganismos del suelo, tanto a nivel genético como ecológico. Este descubrimiento tiene enormes implicaciones para la salud pública y la sostenibilidad ambiental.
En el futuro, los científicos necesitarán más investigación sobre los diferentes tipos de vegetación y climas para construir una base de evidencia más sólida, que permita orientar la gestión agrícola y ambiental en el contexto de un cambio climático cada vez más complejo.
Fuente: https://baoninhbinh.org.vn/trai-dat-nong-len-lam-gia-tang-mam-mong-khang-khang-sinh-trong-dat-260504081000811.html










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