Tras casi 20 días de implementación, las autoridades han detectado y gestionado numerosos casos relacionados con productos falsificados, pirateados y que infringen los derechos de propiedad intelectual. Esto demuestra la urgente necesidad de reforzar la aplicación de la ley y fomentar una cultura de respeto a los derechos de propiedad intelectual en la sociedad.

En el contexto de una economía digital en rápido desarrollo, la infracción de la propiedad intelectual ya no se limita a los productos falsificados vendidos en mercados tradicionales o pequeños comercios. Las violaciones se han trasladado significativamente al entorno digital, produciéndose en plataformas de comercio electrónico, redes sociales, plataformas para compartir contenido, ventas en directo e incluso en la explotación y copia de contenido mediante nuevas tecnologías.

El Departamento de Gestión de Mercados de la provincia de Quang Ninh descubrió y confiscó mercancías que infringían los derechos de propiedad intelectual. Foto: HA THU

Desde una perspectiva jurídica, considero que la importancia de la Directiva n.º 38/CD-TTg radica no solo en el aumento de casos de infracción, sino también en la presión que ejerce sobre los organismos encargados de hacer cumplir la ley para que coordinen sus acciones de manera más estrecha. La protección de los derechos de propiedad intelectual no puede ser responsabilidad exclusiva de una sola entidad. La realidad actual exige la participación coordinada de la administración del mercado, la policía, las aduanas, los inspectores especializados, los organismos de gestión de la información y la comunicación, las agencias de gestión del comercio electrónico, así como la responsabilidad de las plataformas tecnológicas y las propias empresas como titulares de derechos.

Uno de los mayores desafíos actuales es el anonimato de la infracción digital, su rápida propagación y el hecho de que muchos casos involucren actividades transfronterizas. Un sitio web que distribuye contenido infractor puede alojar sus servidores en el extranjero y cambiar constantemente su nombre de dominio. Una cuenta falsa de una tienda en línea puede cerrarse y reabrirse poco después. La infracción de derechos de autor puede compartirse con millones de usuarios en cuestión de horas. Si el proceso de detección, verificación y gestión es prolongado, y el daño ya se ha producido, resulta muy difícil remediar completamente la situación.

El Departamento de Gestión de Mercados de la provincia de Quang Ninh descubrió y confiscó mercancías que infringían los derechos de propiedad intelectual. Foto: HA THU

Además, los mecanismos de rendición de cuentas de las plataformas intermediarias aún requieren mejoras. La mayoría de las infracciones actuales ocurren a través de plataformas de comercio electrónico, redes sociales o plataformas para compartir contenido. Sin embargo, en muchos casos, los titulares de derechos todavía deben detectar, recopilar pruebas y presentar solicitudes de forma independiente para cada caso. Este enfoque consume mucho tiempo, es costoso e insuficiente para prevenir reincidencias. Por lo tanto, se necesita un mecanismo más claro con respecto a la responsabilidad de recibir, eliminar y prevenir la republicación de contenido infractor, especialmente en el caso de infracciones claramente identificadas.

Para mejorar la eficacia de la aplicación de los derechos de propiedad intelectual, es fundamental agilizar la tramitación de las infracciones manifiestas. En el entorno digital, el tiempo es un factor crucial. Los mecanismos de tramitación rápida, especialmente aquellos que exigen la eliminación de contenido infractor, el bloqueo de tiendas que infringen los derechos y la prevención de reincidencias, deben diseñarse de forma transparente y viable, protegiendo así los derechos legítimos de todas las partes implicadas.

En segundo lugar, los organismos reguladores deben fortalecer la aplicación de la tecnología en el monitoreo, la detección y el manejo de infracciones. Los infractores han utilizado tecnología, publicidad automatizada, transmisiones en vivo, inteligencia artificial y sistemas de distribución transfronterizos para obtener ganancias. Por lo tanto, los organismos encargados de hacer cumplir la ley también necesitan herramientas para analizar datos, rastrear flujos de dinero e identificar comportamientos inusuales en el ciberespacio. Las empresas también deben ser más proactivas en el registro y la gestión de la propiedad intelectual, utilizando herramientas para identificar productos falsificados y cooperando con las autoridades policiales proporcionando información.

En tercer lugar, es necesario fortalecer la coordinación intersectorial y la cooperación internacional. Muchas violaciones de los derechos de propiedad intelectual ya no se limitan a una sola localidad o país. Los productos falsificados pueden anunciarse en redes sociales, pagarse a través de intermediarios, transportarse mediante servicios de mensajería y tener su origen en otros lugares. Sin el intercambio de datos y un mecanismo de coordinación ágil, la aplicación de la ley será fragmentada e ineficaz. En el caso de las violaciones transfronterizas, Vietnam necesita fortalecer la cooperación con plataformas internacionales y organismos extranjeros encargados de hacer cumplir la ley para apoyar la verificación, la prevención y la gestión de estos delitos.

Sin embargo, abordar las infracciones es solo una parte de la solución. A largo plazo, es más importante fomentar una cultura de respeto por los derechos de propiedad intelectual en la sociedad. Actualmente, muchas personas todavía consideran normal comprar productos falsificados, ver películas pirateadas, usar software sin licencia o copiar contenido de internet. Esta mentalidad debilita la motivación para la innovación, perjudica a las empresas legítimas y distorsiona el entorno competitivo.

Los derechos de propiedad intelectual son fruto del trabajo, la inversión, la creatividad y la reputación de la marca. Cuando los consumidores eligen productos legítimos, respetan los derechos de autor y no apoyan la falsificación, no solo protegen sus propios derechos, sino que también contribuyen a la construcción de un mercado civilizado. Por lo tanto, además de mejorar la legislación y reforzar la aplicación de la ley contra las infracciones, es necesario promover la concienciación en escuelas, empresas y la comunidad sobre las habilidades de ciudadanía digital, los hábitos de consumo responsable y el respeto por la creatividad.

Una economía sostenible no puede permitirse el lujo de ignorar la protección de la propiedad intelectual. La aplicación rigurosa de los derechos de propiedad intelectual no solo implica combatir la falsificación, la piratería o el contenido que infringe derechos, sino también proteger la confianza del mercado, fomentar la innovación y crear las bases para que las empresas vietnamitas compitan en igualdad de condiciones en el proceso de integración.

    Fuente: https://www.qdnd.vn/giao-duc-khoa-hoc/cac-van-de/xay-dung-van-hoa-ton-trong-quyen-so-huu-tri-tue-1041252