El gobierno boliviano del presidente Rodrigo Paz, que asumió el cargo el mes pasado, está implementando medidas drásticas para hacer frente a la profunda crisis económica .
El 17 de diciembre, el gobierno boliviano anunció el fin de su política de subsidios a los combustibles, que había estado vigente desde 2006, considerándola un primer paso importante en su estrategia de estabilización.
En un discurso a la nación, el presidente boliviano Paz enfatizó: "Esto no significa que el Gobierno se rinda, sino que significa orden, justicia; una redistribución real, clara y transparente". Esta decisión causó gran conmoción en los mercados.

Inmediatamente, el precio del diésel y la gasolina en el país se duplicó con creces, alcanzando aproximadamente 1,43 dólares por litro para el diésel y 1,02 dólares por litro para la gasolina premium. A pesar de estos drásticos aumentos de precios, la estrategia del gobierno boliviano fue más allá del simple ajuste de precios; también buscaba abordar la causa fundamental de la inestabilidad de la cadena de suministro.
La eliminación inicial de los subsidios se aplicará de inmediato a los sectores agrícola y empresarial, prioridades que ya se habían identificado. Para paliar la escasez, el gobierno boliviano permitirá la importación directa de gasóleo, aliviando así la presión sobre la petrolera estatal YPFB.
En cuanto a la hoja de ruta, el ministro de Petróleo y Gas, Mauricio Medinaceli, dijo que los nuevos precios se mantendrán fijos durante seis meses, pero que la posibilidad de realizar ajustes adicionales si fuera necesario sigue abierta.
Estas reformas se introdujeron en un contexto en el que Bolivia enfrentaba numerosos y graves desafíos. El presidente Paz reconoció haber heredado una "economía en crisis" y que cada medida fiscal conllevaba riesgos políticos.
Fuente: https://congluan.vn/bolivia-cham-dut-tro-gia-gia-xang-dau-tang-hon-2-lan-10323069.html








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