Al modificar su dieta, las personas con diabetes deben limitar el consumo de alimentos ricos en azúcar y carbohidratos refinados, como el pan blanco y la bollería. Asimismo, deben priorizar los alimentos ricos en vitaminas y minerales, pero bajos en grasas y calorías, como los cereales integrales, las frutas y verduras como el brócoli, el bok choy, las espinacas o las judías verdes, según el sitio web de salud Healthline (EE. UU.).
Controlar el nivel de azúcar en la sangre es una de las prioridades en el tratamiento de la diabetes.
Además, las personas con diabetes también deberían combinar esto con las siguientes medidas:
Haga ejercicio con regularidad
Para controlar la diabetes, es necesario hacer ejercicio con regularidad. El ejercicio ayuda a reducir los niveles de azúcar en sangre, aumenta la sensibilidad a la insulina y favorece la pérdida de peso.
Dependiendo de su condición física, los pacientes pueden caminar, trotar, andar en bicicleta, nadar, levantar pesas o participar en cualquier deporte que disfruten.
Control de peso
El ejercicio y la pérdida de peso son formas extremadamente eficaces de controlar la diabetes tipo 2 y mejorar la salud en general.
Los estudios demuestran que el ejercicio y la pérdida de peso son formas extremadamente eficaces de controlar la diabetes tipo 2 y mejorar la salud en general, especialmente para las personas con sobrepeso y obesidad.
Para lograr los objetivos de control de peso, los expertos recomiendan que los pacientes se fijen metas pequeñas y realistas. De esta forma, los cambios en la dieta y el ejercicio no resultarán bruscos para el organismo y serán más fáciles de mantener.
Además de los cambios en el estilo de vida, dependiendo de la gravedad y la progresión de la enfermedad en cada persona, el médico recomendará medicamentos y otras terapias.
Terapia con insulina
Para la diabetes, la terapia con insulina es un método de tratamiento común y muy importante. Ayuda a regular el azúcar en sangre y a prevenir las complicaciones diabéticas. La insulina se puede administrar al cuerpo de diversas maneras, desde inyecciones con jeringa hasta plumas de insulina.
Medicación oral
La medicación es otra opción para controlar la diabetes, especialmente la de tipo 2. Los fármacos sulfonilureas, como la glimepirida, la glipizida y la gliburida, se utilizan comúnmente para estimular al páncreas a producir más insulina. Otros medicamentos orales, como la metformina, las tiazolidinedionas, las meglitinidas y los inhibidores de la DPP-4, también se utilizan para regular el azúcar en sangre, pero actúan de maneras diferentes.
Es importante que los pacientes sepan que ningún medicamento es el mejor por sí solo. Según Healthline, los médicos intentarán combinar medicamentos para encontrar el tratamiento más eficaz para cada paciente.
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